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perfil.com · hace 4 horas · Gabriel Zorrilla

El crédito en pesos pierde fuerza mientras sube la mora y las tasas se mantienen firmes

Tarjeta de crédito

El crédito en pesos al sector privado continúa sin mostrar señales de una recuperación sostenida en Argentina. Aunque el Banco Central avanzó durante este año con medidas para estabilizar las tasas de interés, los préstamos destinados a las familias permanecen en niveles elevados y, según un informe realizado por la consultora Invecq, esa situación impide que el financiamiento vuelva a impulsar el consumo como ocurrió entre 2024 y 2025.

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Durante ese período, la expansión del crédito fue uno de los principales motores del rebote económico, especialmente en los sectores vinculados al mercado interno. Sin embargo, ese proceso se interrumpió tras el desarme de las LEFI y la volatilidad financiera registrada en la previa electoral de julio del año pasado, un escenario que derivó en un fuerte incremento de las tasas activas y frenó el crecimiento de los préstamos.

Préstamos en pesos al sector privado

De acuerdo con un informe de Invecq, la normalización de encajes aplicada por el Banco Central entre febrero y abril permitió reducir la volatilidad de las tasas pasivas, que descendieron desde niveles cercanos al 50% hasta alrededor del 20% de tasa nominal anual. Sin embargo, ese movimiento no se trasladó con la misma intensidad al crédito para las familias.

La consultora señaló que los préstamos personales y las tarjetas de crédito —que representan cerca del 45% del stock de crédito en pesos— continúan ofreciendo tasas cercanas al 65% y 85% nominal anual, respectivamente, muy por encima de una inflación esperada inferior al 30% interanual para los próximos doce meses.

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Según Invecq, una de las principales explicaciones de esa diferencia es el fuerte incremento de la morosidad bancaria. El indicador pasó del 2,7% en enero de 2025 al 12,1% en abril de este año, en un contexto marcado por el aumento de las tasas, la caída del ingreso disponible y un mayor peso de las tarifas sobre el presupuesto de los hogares. "Con esta morosidad no bajan las tasas, y con estas tasas no repunta el crédito", resumió la consultora al describir el círculo vicioso que enfrenta el sistema.

Pese a ese diagnóstico, el informe sostiene que comenzaron a aparecer algunas señales de mejora. Los incumplimientos dejaron de acelerarse, el ingreso disponible mostró una recuperación en el margen y las tasas para empresas comenzaron a comprimirse. No obstante, Invecq considera que el eventual repunte del crédito durante la segunda mitad del año sería gradual y no tendría la magnitud suficiente para convertirse nuevamente en un motor del consumo interno.

Crece la morosidad de las familias y preocupa el endeudamiento.

En paralelo, un informe de First Capital Group detectó un leve cambio de tendencia en el financiamiento con tarjetas de crédito durante junio. Luego de cinco meses consecutivos de debilidad, la operatoria registró una mejora real mensual del 0,6%, impulsada por el regreso de promociones bancarias, cuotas sin interés y mayores incentivos comerciales.

El saldo financiado mediante tarjetas alcanzó los $25,2 billones, con un incremento nominal mensual del 2,6% y un crecimiento interanual del 29,2%. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el balance continúa mostrando una baja anual del 3,4%, mientras que el acumulado del primer semestre refleja una contracción real del 7,6%.

El socio de First Capital Group, Guillermo Barbero, explicó que "el regreso de las promociones bancarias, asociadas a importantes jugadores del comercio minorista, impulsó con éxito la vuelta del consumo con tarjetas. También se observó la aplicación de cuotas sin interés en plazos más extendidos (hasta 18 cuotas) y promociones para el uso de tarjetas a través de los aplicativos propios que utilizan el código QR".

Aun así, el informe advirtió que la recuperación continúa siendo incipiente. Si bien junio marcó un crecimiento real del 0,6%, la comparación trimestral todavía muestra una caída del 0,5%, lo que refleja que la estabilización del crédito avanza lentamente.

Por último, los análisis privados coinciden en que el financiamiento en pesos podría mostrar una mejora gradual durante los próximos meses, aunque todavía lejos de recuperar el papel que tuvo como impulsor del consumo en los primeros años de la recuperación económica.

gabriela-estevez