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clarin.com · hace 6 horas · Clarin.com - Home

¿Se viene un rebote de la soja? La soja resiste la presión del USDA y mantiene abierto el camino hacia nuevos máximos

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El mercado de la soja continúa mostrando una sorprendente capacidad de resistencia. A pesar de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) elevó recientemente su estimación de superficie sembrada en EE.UU., los operadores mantienen una visión positiva y consideran que el escenario de fondo sigue siendo favorable.

Uno de los factores que sostiene ese optimismo fue el informe de molienda correspondiente a mayo. El USDA informó un procesamiento de aproximadamente 5,8 millones de toneladas de soja (equivalentes a 213,1 millones de bushels), una cifra apenas inferior a la esperada por el mercado, pero que igualmente marcó un récord histórico para ese mes y representó un crecimiento superior al 4,5% respecto de mayo del año pasado. Esto confirma que la demanda interna estadounidense continúa siendo sólida.

Desde el análisis técnico, numerosos operadores y analistas consideran que la tendencia de largo plazo continúa siendo alcista. Luego de tocar mínimos cercanos a los US$ 9,80 por bushel a fines de 2024 en Chicago, la soja desarrolló durante 2025 una recuperación consistente, alcanzando máximos próximos a los US$ 12,20 por bushel.

La reciente baja hacia la zona de US$ 11,50 es interpretada por muchos analistas como una corrección normal dentro de una tendencia ascendente, más que como el inicio de un nuevo ciclo bajista. Por ello, varios fondos podrían aprovechar estas caídas para incrementar posiciones compradoras.

Sin embargo, el escenario todavía presenta importantes factores de incertidumbre. Los próximos informes del USDA sobre producción estadounidense serán determinantes para confirmar si la producción continúa aumentando. Al mismo tiempo, el desarrollo climático en Sudamérica durante la próxima campaña será un elemento clave para las perspectivas globales de oferta.

Otro de los grandes interrogantes sigue siendo China. Aunque existe la posibilidad de que nuevas negociaciones comerciales impulsen mayores compras de soja estadounidense, muchos analistas creen que el gigante asiático continuará privilegiando sus importaciones desde Brasil, donde mantiene fuertes vínculos comerciales y una oferta altamente competitiva.

En este contexto, muchos productores optan por mantener una estrategia prudente y postergar nuevas ventas. Si el mercado incorpora una prima climática o aparecen señales de una mayor demanda china, podrían generarse nuevas oportunidades para comercializar parte de la producción a precios más atractivos.

Por ahora, la batalla entre alcistas y bajistas continúa abierta, con un mercado que espera definiciones fundamentales antes de elegir su próximo gran rumbo.

El mercado mundial de la soja mantiene un balance relativamente estable para la campaña 2026/27. Las proyecciones del USDA muestran existencias finales prácticamente sin cambios respecto del ciclo anterior, lo que refleja una situación mucho más equilibrada que la observada en el maíz y reduce, por ahora, el riesgo de escasez.

No obstante, gran parte de ese escenario depende de una cosecha récord en Brasil. Si la producción finalmente resulta inferior a la estimada por el USDA debido a factores climáticos o a una menor inversión tecnológica, la oferta mundial podría reducirse en varios millones de toneladas, disminuyendo el nivel de existencias previsto.

A ello se suma la sensibilidad de la producción estadounidense a posibles caídas en los rendimientos. Una combinación de menores cosechas en Brasil y Estados Unidos podría llevar las existencias mundiales a su nivel más bajo de las últimas campañas, fortaleciendo el equilibrio entre oferta y demanda y brindando un mayor respaldo a los precios internacionales de la soja.

El mercado del aceite de soja mantiene una perspectiva favorable gracias al crecimiento sostenido de la demanda de materias primas para la producción de diésel renovable en Estados Unidos. El consumo de aceites y grasas se ubicó entre los niveles más altos de los últimos años, con el aceite de soja conservando un papel central dentro del sector, mientras otras materias primas como el aceite de maíz, el sebo y la grasa amarilla también ganan participación.

Además del fuerte consumo, la caída de las existencias de aceite de soja y una mayor molienda en Estados Unidos fortalecen las expectativas del mercado. En este contexto, la evolución de la demanda de biocombustibles, las decisiones regulatorias y el comportamiento de las compras internacionales seguirán siendo factores clave para la formación de los precios del complejo sojero durante los próximos meses.

Los mercados internacionales comienzan la segunda mitad de 2026 con la atención centrada en la economía de Estados Unidos, donde los próximos datos de empleo, actividad e inflación serán determinantes para las futuras decisiones de la Reserva Federal. La evolución del dólar, las tasas de interés y los bonos del Tesoro seguirá marcando el comportamiento de los flujos de inversión a nivel global, en un contexto de inflación persistente y elevada deuda pública.

Al mismo tiempo, los inversores continúan monitoreando los principales focos de riesgo internacional, entre ellos las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, la guerra entre Rusia y Ucrania y la desaceleración económica de China. En este escenario de crecimiento moderado y liquidez aún restrictiva, los mercados financieros y las materias primas permanecerán altamente sensibles a cualquier cambio en la política monetaria estadounidense o a nuevos eventos que alteren el equilibrio económico global.

El mercado agrícola inicia julio con el clima como principal factor de seguimiento, en momentos en que el maíz estadounidense ingresa en la etapa de polinización, una fase clave para definir el potencial productivo de la campaña. Las condiciones de temperatura y lluvias durante las próximas semanas serán determinantes para la evolución de los precios, mientras los operadores permanecen atentos a cualquier cambio en los pronósticos.

Además de la evolución climática, el mercado espera el próximo informe mensual del USDA sobre oferta y demanda (WASDE) que se publica el viernes 10 de julio, que actualizará las perspectivas de producción y existencias de los principales cultivos. Con un calendario macroeconómico relativamente tranquilo, la atención de los inversores se concentra en los fundamentos agrícolas y en el comportamiento de los cultivos en Estados Unidos.

Un grupo de asesores logró achicar la brecha de rendimiento en maíz y soja con mayor rentabilidad

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