Pasea tu locura por el jardín
Una isla, un hospicio y dos psiquiatras rodeadas de cuatro locos cuentan la historia de un jardín quemado por la guerra. La obra, que data de 1997, cuando todavía no se hablaba de memoria histórica en España, es una de las primeras piezas del dramaturgo Juan Mayorga y bajo su dirección se exhibe hasta el 12 de julio en el madrileño Teatro de La Abadía.
Primero fue una noticia: el hallazgo en un mercado de pulgas de numerosos historiales clínicos de pacientes internados en un manicomio durante la Guerra Civil. ¿Qué razón podía haber para que los ingresos fueran tantos? Tal vez hubo personas que fueron pasadas por dementes para salvarlas o gente sana fue castigada recluyéndola, aventuró.
Tirando del hilo de esa perplejidad Mayorga compuso “una fantasía teatral” sobre la memoria y el tiempo (“nadie sabe el pasado que le espera”). En ella, una psiquiatra joven, la Dra. Benet (Loreto Mauleón), llega al hospital de San Miguel a increpar a su directora, la Dra. Garay (estupenda Adriana Ozores), para tratar de descubrir qué fue de doce republicanos arribados a la isla en plena guerra, de los que nada más se supo (un afamado poeta, entre ellos, en cuya figura resuena la de Lorca). Pasados 40 años, argumenta Benet, democracia y futuro exigen precisiones.
Pocas son las respuestas que se llevará el espectador, tras hora y media de función. No hay certezas; todo está allí para ser repensado: la guerra, la culpa, la moral y sus alcances. ¿Murieron fusilados aquellos intelectuales? ¿Los cobijó la Dra. Garay haciéndolos pasar por locos o fue el hospicio su prisión? ¿Se allanaron tanto a la ficción salvadora que enloquecieron con el tiempo? ¿Decidieron renunciar a vivir fuera de esos muros? Ni la directora ni los pacientes ofrecen testimonios esclarecedores, ¿dónde hacer pie hacia delante?
“La ceniza es gris y esta obra es sobre la zona gris, una zona liminar entre la víctima y el verdugo”, avisa el dramaturgo. A sala llena, un elenco deslumbrante le pone cuerpo a su texto (¿cuántos tiempos es capaz de vivir y de transmitir simultáneamente cada actor en escena?). Escenografía, vestuario, iluminación y sonido acompañan creando una atmósfera onírica, intrigante. Cuando se troca el sueño en pesadilla, ¿hay vuelta atrás?
“¿Qué diferencia hay entre un minuto y 40 años?”, pregunta Garay. En las fauces de esa noche que ha durado décadas, cada quien deberá hacerse de una verdad que lo ayude a seguir viviendo.
Periodista y poeta, construyó una carrera a ambos lados del Atlántico. Es autora de cinco libros de poemas, entre ellos, "Riesgos de la noche" y "Monstruos privados", ambos publicados por Alción. [email protected]
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