Odiamos (a veces) a los radicales: quiénes son los senadores que resisten la Reforma Electoral de Milei
El Poder Ejecutivo Nacional tiene a su proyecto de Reforma Electoral como un objetivo primoridal de gestión. Sin embargo, el proyecto avanza a veces, retrocede otras, y lo cierto es que pasan las semanas y está frenado en el Senado de la Nación, debido de manera puntual a la resistencia de la mayoría de los diez senadores de la Unión Cívica Radical (UCR). Es una postura curiosa de un Bloque que ha votado casi siempre 'obedeciendo' al Gobierno, pero en este caso son varios los distritos en que rechazan la propuesta oficialista de eliminar las PASO, estableciendo en su lugar un sistema de colectoras en la Boleta Única de Papel (BUP).
El oficialismo, que cuenta con apenas 21 miembros en la Cámara Alta, necesita imperiosamente alcanzar los 37 votos positivos para aprobar la ley, una tarea que ahora tiene en sus manos el flamante jefe de Gabinete Diego Santilli. El funcionario pidió 15 días al presidente Javier Milei "para tratar de cerrar el tema". Pero el punta saliente es que son indispensables los 16 legisladores de los bloques dialoguistas, entre los cuales la decena de la UCR es el factor determinante.
El diseño de este novedoso sistema electoral, ideado por el Gobierno para tentar al PRO y a la UCR a cambio de anular las elecciones primarias y quitar su financiamiento, generó fuertes rechazos en el radicalismo, que busca mantener las internas. Para destrabar la iniciativa enviada en abril, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, llevará adelante una ronda de negociaciones clave durante el mes de julio con los mandatarios provinciales, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, y las bancadas aliadas.
El objetivo de la Casa Rosada es alcanzar el consenso necesario para que el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, pueda avanzar con el debate en el recinto durante agosto.
El principal escollo para las pretensiones de la Casa Rosada radica en la fragmentación interna del bloque de la UCR. Alrededor de la mitad de sus integrantes no responde a las directivas de ningún gobernador, lo que obliga al oficialismo a entablar negociaciones individuales. Hasta el momento, las posturas se dividen entre quienes exigen mantener el sistema actual y quienes aceptarían que las primarias dejen de ser obligatorias para la ciudadanía o para aquellos partidos sin internas. Sin embargo, el mecanismo de colectoras sigue sin convencer a la mayoría.
A pesar del hermetismo, voceros parlamentarios, según NA, señalaron que aún es prematuro anticipar una definición tajante sobre las colectoras, dado que el Ejecutivo recién está estructurando la propuesta y todavía no formalizó reuniones con la bancada radical. Por ahora, los mandatarios provinciales más predispuestos a analizar el texto oficial son Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco).
En consonancia, la senadora chaqueña Silvana Schneider alineará su postura con lo que acuerde Zdero con Santilli, mientras que los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri definirán su voto en sintonía con Cornejo.
La situación se complejiza con tres legisladores "sin tierra", pertenecientes a provincias gobernadas por el peronismo, que suelen votar en contra de las iniciativas de LLA. El bonaerense Maximiliano Abad ya se manifestó firmemente a favor de defender las PASO —postura respaldada orgánicamente por la UCR de la provincia de Buenos Aires—, un criterio que comparten el pampeano Daniel Kroneberger y el catamarqueño Flavio Fama.
En una sintonía similar se ubica la santafesina Carolina Losada, quien, a pesar de no responder políticamente al gobernador Maximiliano Pullaro, coincide con él en la necesidad de preservar las primarias.
Como contrapropuesta interna, el presidente de la bancada de la UCR, el correntino Eduardo Vischi, presentó un proyecto alternativo para quitar la obligatoriedad del voto en las PASO, marcando un matiz intermedio en la discusión. En tanto, su compañera de provincia, Mercedes Valenzuela, se mantiene dentro del grupo de legisladores que aún no definieron el sentido de su voto,