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clarin.com · hace 9 horas · Clarin.com - Home

La independencia del Banco Central es cosa de brujas: no existe, pero que la hay, la hay

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El gobierno de Javier Milei dejó trascender esta semana que entre sus principales iniciativas en el Congreso está la de avanzar en un proyecto para modificar la carta orgánica del Banco Central que, entre varias cuestiones, apunta a impedir que esa entidad financie al Tesoro con emisión.

Según averiguó Clarín, el Gobierno tiene dos borradores del proyecto y faltaría un tercero. Luego, en función de ellos habrá un debate para darle forma definitiva al proyecto.

El objetivo del oficialismo es revertir la reforma que impulsó Cristina Kirchner en 2012 cuando Mercedes Marcó del Pont estaba al frente del Central. La propia Marcó del Pont fue una de las primeras en criticar la iniciativa en la semana. También el expresidente del BCRA Miguel Pesce. Milei contraatacó y los cruzó, a su vez, por las redes.

La discusión de fondo para los economistas del kirchnerismo pasa por que el Banco Central tenga dos objetivos bajo su mandato: cuidar la inflación y el crecimiento económico. Para Milei debe haber uno solo: la estabilidad de precios. El Presidente formalizó su posición enunciando el principio o teorema de Tinbergen (en honor al economista holandés Premio Nobel Jan Tinbergen): para alcanzar un objetivo de política económica se necesita por lo menos un instrumento de política que sea independiente y esa es la política fiscal.

Por lo tanto, según el Presidente, el error de la Carta Orgánica de 2012 cae en asignarle a un instrumento de política económica, la política monetaria, más de un objetivo. Por ende cree que no debería ser motivo de sorpresa la aceleración de la tasa de inflación después de 2007.

Milei expuso este punto de vista en X. Y al final del mensaje dejó un enigmático: “PD: la reforma no se agota en lo que se menciona en este posteo. Iremos más a fondo aún”.

¿Se viene una reforma del mercado de capitales también, además de la del Banco Central?

En el Gobierno se especula con que así “pulverizará” el riesgo país que esta semana cerró cerca de 400 puntos básicos. Si el índice de JP Morgan perforara ese piso, las chances de que el Gobierno regresara a los mercados voluntarios de deuda se acrecentaría y las reservas no se verían afectadas por el pago de la deuda a los bonistas.

El FMI no solo ha pedido que la Argentina vuelva a los mercados para refinanciar los vencimientos de capital de su deuda, sino que además modernice la autonomía y el mandato de la autoridad monetaria. Así lo puso en el último staff report. “Dichas reformas deberían reforzar las salvaguardias institucionales que protegen la independencia de sus políticas, aclarar los objetivos del Banco Central y mejorar la rendición de cuentas y la transparencia”.

Por su parte, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, respondió unos meses atrás cuando le preguntaron qué pensaba acerca de la independencia.

“La pregunta es súper filosófica. Existen independencias de facto y de jure, a veces conviven y a veces no conviven”.

De jure se refiere a una situación respaldada por la ley. De facto significa ‘de hecho’.

“Este Banco Central tiene independencia de jure porque está previsto en la legislación y de facto como muy pocas veces se vio —siguió Bausili—, hay otros países donde ocurre al revés: el banco es de jure dependiente porque el directorio en Uruguay se nombra cada vez que hay un nuevo Poder Ejecutivo y cada vez designan a alguien más independiente. Compartiendo con Julio Velarde, presidente del Banco Central de Perú, un panel, nos preguntaron una vez sobre la independencia. Velarde respondió 'no lo sé porque la independencia del Banco Central al final importa en una situación extrema' para referirse a cuando el Tesoro enfrenta una necesidad de financiamiento que no puede afrontar en el mercado y tiene que decidirse a hacer un pago con gasto fiscal o pago de deuda. Y en ese momento golpea la puerta del Banco Central diciendo 'necesito monetizar esa obligación. El Banco Central puede en ese caso decir si el pedido es consistente o no con el equilibrio para ver si monetiza o no y ahí se genera o no una situación de tensión. 'Por suerte nunca me pasó', dijo Velarde".

Bausili fue más allá de la anécdota y estableció una relación con el caso argentino. "Es la disciplina fiscal la que genera una política monetaria independiente entonces y el Banco Central no enfrenta esa disyuntiva de si monetizar o no el déficit. Acá, por suerte, el Tesoro no tiene esa necesidad y así como de jure el BCRA debiera ser independiente, hoy no es independiente en tanto y en cuanto la coordinación del programa económico es total con el Ministerio de Economía. Es mucho más importante esto a tratar construir algo que alguien se resista a financiar al Tesoro con emisión monetaria. Para mí, en términos de prioridades, primero hay que salir del fondo del mar y llegar a una situación donde el Banco Central tenga un balance sólido”.

Finalmente, en la semana, en Estados Unidos se dio un episodio que ratificó la independencia de la Reserva Federal: la Corte Suprema rechazó un pedido de Donald Trump de despedir a una directora del banco.

Ezequiel Burgo

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