"Hablen conmigo": Karina Milei aceita vínculos y se enfoca en el operativo reelección
Un senador se sorprendió al ver en su teléfono un mensaje directo de Karina Milei. Era una felicitación por un comentario que había hecho, una especie de palmadita al hombro vía chat, lo que lo llevó a sacar la siguiente conclusión: la hermana del Presidente no sólo se propuso estar encima de todos los temas políticos y legislativos, sino que también quiere que eso se note.
Hay una intención de generar cercanía ante la propia tropa que dirige, sobre todo, a partir del cortocircuito con la otra dama fuerte dentro de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. “Hablen conmigo”, les dijo a legisladores, dirigentes y funcionarios, en los últimos días, a modo de aceitar vínculos con quienes no tiene tanta llegada y anticipar inquietudes.
Ahora participa de los grupos de WhatsApp de los bloques de senadores y diputados, y apunta a que su mensaje sea claro. Su única meta declarada es la reelección del Presidente, lo que la ubica más flexible para los acuerdos políticos. Se reservó para sí la Secretaría de Medios y Comunicación, encabezada por Fabián Fernández, un profesional del oficio, que también será portador de las posiciones de Karina en la prensa porque ella se mantiene firme en no dar entrevistas.
El Gobierno aprovechó la salida forzada de Manuel Adorni para darle un nuevo aire al oficialismo, más allá de que esto no implique cambios de fondo. Los hermanos trataron de mantener al ex funcionario todo lo que pudieron pero, una vez concretado el hecho, articularon una narrativa hacia adelante con el objetivo de recuperar la iniciativa perdida y allanar el camino rumbo a 2027. Hay plena conciencia de que este segundo semestre será definitorio para avanzar en el Congreso y en la gestión.
No quedan dudas de que el poder está acotado en los Milei, y que se consolida la influencia de Karina, más allá de los efectos de sus decisiones. Esto es importante como señal hacia el resto de LLA: el Presidente se recuesta en ella, aún cuando el problema a resolver puede originarse en una acción de su responsabilidad. Sus detractores dentro del Gobierno, que son cada vez menos, consideran que manejó mal la crisis del caso Adorni: “No sabe lo que hace”.
Diego Santilli, la nueva estrella del firmamento libertario, arrancó su etapa al frente de la Jefatura de Gabinete con un altísimo perfil. A modo de chiste, o no tanto, le escucharon decir en la intimidad acerca de su nuevo destino: “No se si esto es bueno o malo”. Su deseo es ser gobernador de la provincia de Buenos Aires y la silla en la que está ahora, si la cosa va mal, se convierte en una silla eléctrica.
En los hechos, el margen de acción de Santilli está delimitado a lo que instruya la Secretaria General de la Presidencia y su consejero, “Lule” Menem. El riojano fue uno de los impulsores del ascenso del “Colo”, con quien charla a diario, y comparte el nexo con gobernadores.
Se espera que esta semana se reúna, ya sin el factor estresante de Adorni, la “mesa política”. No es una instancia en la que predomine un excelente clima laboral y bajo análisis hay asuntos espinosos, como la reforma política.
En la Casa Rosada están convencidos de que para asegurar la reelección es imprescindible eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Bajo esa premisa y al no contar con los votos, se abrió una negociación con gobernadores para un toma y daca en el que cada uno se lleve algo.
Así apareció la posibilidad de recurrir al mecanismo de las “colectoras”, un viejo artilugio que aún funciona en algunas provincias y prohibido a nivel nacional. Permite que un candidato de una categoría superior (por ejemplo, presidente) lleve colgadas opciones de candidatos de distintos partidos en otras categorías (como legislador). Es confuso y genera distorsión, una herramienta muy de la “casta”.
La modalidad se usó con la boleta sábana tradicional porque genera un “efecto arrastre”. No está claro cómo se instrumentaría con la forma de votación actual con la que es, en esencia, incompatible.
Milei logró un cambio importantísimo con la sanción de la Boleta Única de Papel, yendo a un sistema más simple, transparente e igualador de condiciones de toda la oferta. Las “colectoras” son un paso atrás. Es probable que, de avanzar la idea, termine impugnada en la Justicia, en donde aún no hubo sondeos previos desde despachos oficiales.
El pragmatismo lleva a los Milei a resignar el discurso inicial de los libertarios. Lo hicieron al ungir a Santilli como jefe de Gabinete, un político clásico, un hijo pródigo del sistema. Es un dato saliente que el Presidente no cuente o no confíe en cuadros de LLA para cargos de relevancia. Hoy, dos tercios del Gabinete viene de ejercer puestos en la gestión del PRO.
Las Fuerzas del Cielo, la agrupación de Santiago Caputo, no activaron su militancia digital para darle la bienvenida en redes al jefe de Gabinete. Sí lo habían hecho en octubre, cuando el “Colo” reemplazó en el primer lugar de la lista a José Luis Espert. En ese momento, hasta el Gordo Dan prometió pelarse si Santilli daba el batacazo. Y lo hicieron: ambos se raparon en vivo. Otros tiempos.
El asesor presidencial avaló el enroque cuando se lo comentó Milei y niega haber pretendido para sí la Jefatura de Gabinete. Como Karina, él también trabaja en el operativo reelección. “La campaña son las reformas. Las reformas son la campaña”, escribió en su cuenta oficial, en un estilo más sobrio en comparación con 2023.
También es cierto que, como quedó demostrado en las elecciones del año pasado, la composición del electorado que acompañó a LLA mutó de un voto más transversal y popular, a uno más parecido al de Juntos por el Cambio.
Como sea, el respaldo a Milei estará sostenido en cómo sea evaluada su gestión. Las opciones que presente la oposición influyen en el escenario, pero eso ya no depende estrictamente de él.
En la lista para la segunda mitad de 2026, quedan en carpeta una serie de proyectos de ley que están empantanados. El proyecto de “zonas frías” (que reduce subsidios al gas), el de “inocencia fiscal” (una remake del anterior, que pretendía sumar dólares debajo del colchón a la economía formal); el Super RIGI (enfocado en grandes inversiones) y el de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
De este último está en consideración de los senadores el borrador número 13 de la iniciativa: van y vienen los agregados para convencer especialmente a las bancadas “aliadas” en el apartado vinculado a la venta de tierras a extranjeros. En el texto original se le habían quitado todas las restricciones. Ahora se plantea que la “adquisición de inmuebles rurales en zona de frontera por extranjeros” necesita de la autorización de la provincia y el Estado nacional. Se verá si con esto alcanza para inclinar la balanza.
La Iglesia fue de las máximas detractoras de esta iniciativa a la que tildan de contradecir los pilares de la doctrina social y la última encíclica papal. Es interesante porque, en simultáneo, se ultiman detalles para la visita de León XIV a la Argentina, en su gira por al región, que incluye a Perú y Uruguay. Sería en la primera semana de noviembre.
En la antesala de la llegada del Papa, en octubre, hay gestiones para que Milei esté presente en otro gran evento de fe: la inauguración de un edificio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, en Neuquén. Se trata de una obra impactante que se construye hace 15 años de la mano de Hugo Márquez, padre de la senadora Nadia Márquez, muy cercana a los Menem y, por ende, a Karina.
El templo, con capacidad para 4 mil butacas y un escenario circular revestido en piedra, despertó curiosidad sobre el financiamiento a lo que el pastor Márquez respondió que se levantó gracias a donaciones y trabajo voluntario. No recurrió a explicaciones “milagrosas”, como Jorge Ledesma, de la iglesia Portal del Cielo, en Chaco, quien relató que los 100 mil pesos que tenía en una caja de seguridad se transformaron en 100 mil dólares.
La Casa Rosada tendió lazos con los evangélicos, hecho que se vio reflejado en reuniones y también normativas administrativas, como la que les otorga “personería jurídica religiosa”. Para los Milei, tan importante como la “batalla cultural” es la “batalla espiritual”.
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