El Gobierno analiza usar el "fondo de los jubilados" para reactivar el crédito y la economía
El Gobierno analiza nuevas medidas para reactivar la economía a través del financiamiento del mercado inmobiliario, una palanca rápida para crear empleo. La idea que baraja es impulsar el crédito hipotecario con un fondo que se alimente de préstamos de organismos extranjeros, los "dólares del colchón" y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS.
Bancos, constructores y desarrolladores mantienen reuniones desde el año pasado con los Ministerios de Economía, Desregulación y Capital Humano, interesados en "reorientar" los recursos del FGS, el fondo que maneja la plata de los jubilados. También con el Banco Mundial y el BID. En las últimas semanas, el diálogo pareció reactivarse. "Nos vamos a ver con gente de Caputo esta semana", revelaron fuentes del sector inmobiliario.
El ministro de Economía se refirió al tema por primera vez en público la semana pasada durante un evento de construcción y vivienda. Allí, para sorpresa de algunos empresarios, propuso que bancos y Alycs (sociedades de Bolsa) se junten "entre 6 o 7" para armar un fondo inmobiliario, y apuntó a "Eduardo", en referencia a Costantini, el desarrollador inmobiliario y creador de megaciudades, como Nordelta.
"Si hacen eso, yo puedo probablemente duplicar, triplicar o cuadruplicar eso con plata de organismos multilaterales; desde el Estado, con fondos del FGS podemos apalancar, hacer una especie de sociedad público-privada con aval además de organismos multilaterales, que le dé un impulso mucho más fuerte", dijo Caputo.
El "fondo de los jubilados" registró $ 112.652.412 millones en marzo de 2026, y si el stock en pesos —el 83% del total— se convirtiera a dólares, sería de US$ 76.356,4 millones. El 77,3% estaba en títulos nacionales, el 14,6% en acciones y el resto en inversiones en proyectos productivos o de infraestructura y préstamos a jubilados y trabajadores. De esos números, se desprende que la principal función del fondo hoy es financiar al Tesoro.
El crédito fue el motor de la reactivación a mediados de 2024 hasta mitad de 2025, cuando se frenó por la corrida cambiaria, el apretón monetario y el enfriamiento de la economía. En 2025, se otorgaron 44.000 créditos hipotecarios, el mayor nivel en cuatro años, aunque uno de los más bajos de la región (menos del 1% del PBI). Ahora, el Gobierno busca reactivarlo, pero enfrenta algunas trabas, como la mora récord, un mercado interno débil y tasas en pesos todavía altas.
El plan del ministro contempla la creación de una especie de "sociedad público-privada" en un esquema donde los bancos prestan hipotecas y luego venderían títulos en el mercado de capitales, ofreciendo una tasa mejor a la cual prestaron para que esos activos los compren inversores y el fondo inmobiliario, y al final los bancos recuperen ese capital.
Los empresarios miran con entusiasmo el modelo Fannie Mae (Asociación Nacional Federal Hipotecaria), una empresa estadounidense cuya función es comprar hipotecas a los bancos y prestamistas y venderlas a los inversores. La firma era privada hasta que colapsó con la crisis financiera de 2008 por comprar hipotecas "basura" (de alto riesgo) y fue rescatada por el gobierno de Estados Unidos.
En teoría, ese esquema permitiría ofrecer créditos más baratos que los actuales. Hoy, el Banco Nación otorga préstamos hipotecarios en pesos UVA a 30 años a una tasa del orden del 36% anual (inflación + 6% anual). Pero el ministro se mostró interesado la semana pasada en promover el financiamiento con los dólares del colchón y el nuevo proyecto de inocencia fiscal, que aún no llegó al Congreso.
Caputo busca que los privados, como Costantini, lancen fondos hipotecarios con rendimientos del 8 o 9% anual en dólares, para que los ahorristas inviertan sus dólares. Para ello, hacen falta nuevos productos autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV), como las Obligaciones Negociables que emitió el Banco Nación por hasta US$ 1.500 millones para financiar hipotecas.
El FGS fue creado en 2007 y recibió importantes fondos en 2008 con la estatización de AFJP. Los recursos son un respaldo del sistema previsional. A partir de 2009, se empezaron a utilizar para financiar programas sociales y de inversión, y desde 2016 para el reajuste de haberes jubilatorios y las cuotas a los jubilados que desistieron de los juicios, la llamada Reparación Histórica.
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el FGS es objeto de reformas fallidas, internas y lobby. En diciembre de 2024, el Gobierno incluyó en su proyecto de Ley Ómnibus (luego Ley Bases) la liquidación del fondo y el traspaso de sus activos al Ministerio de Economía, una iniciativa que finalmente fue abandonada.
En los papeles, el FGS es manejado por el titular de ANSeS, Guillermo Arancibia. En Economía, aseguran que "depende de Capital Humano". Pero en la city financiera y los pasillos de Hacienda se rumorea que su destino se define en una mesa integrada por tres hombres de Caputo, entre ellos su viceministro, José Luis Daza. "El FGS es orgánicamente de Pettovello, pero todos saben que Toto tiene injerencia", afirman en un banco.
En las próximas horas se espera que el coordinador de Infraestructura, Fernando Herrman, reciba al sector inmobiliario para avanzar en el nuevo plan. Y los bancos mantienen un contacto más frío con el equipo económico después de los cortocircuitos del año pasado cuando le acercaron al entonces titular de ANSeS, Fernando Bearzi, su propuesta para "securitizar" el mercado hipotecario con el FGS.
Las cámaras ABA, ADEBA y ABAPPRA proponían reasignar US$ 14.400 millones al mercado hipotecario con la venta gradual de acciones por US$ 11.100 millones y otros US$ 3.200 millones de títulos públicos. Sumando BICE, aseguradoras y fondos comunes, estimaban un "efecto multiplicador" de US$ 25.000 millones o del 4,1% del PBI, frente al nivel actual del 1% del PBI.
De esa forma, las entidades financieras reconocían que ANSeS perdería el derecho a voto en empresas que cotizan en bolsa y evitarían "distorsiones", como la injerencia estatal en los directorios en Ternium Argentina, Banco Macro, Transener, Pampa Holding, Grupo Financiero Galicia, Molinos Río de la Plata, YPF y TGS. Pero la propuesta chocó con el plan de Bearzi de seguir comprando acciones. "La respuesta fue un 'no'", dijo una fuente del sector privado.
Así, a contramano de los reclamos empresarios, el fondo de la ANSeS compró acciones por un monto equivalente a US$ 1.426 millones (medido al CCL) entre mayo y noviembre de 2025. El 54% de las compras, por US$ 764 millones, fueron de acciones de YPF. Esto aumentó la posición de la Anses en la petrolera del 1,5% en diciembre del 2024 al 8%.
Poco tiempo después, en marzo pasado, el hombre de Caputo fue eyectado de la ANSeS y reemplazado por Arancibia. Su puesto lo había ocupado primero el cordobés Osvaldo Giordano y luego Mariano de los Heros, funcionario de Pettovello. La partida de Bearzi se aceleró luego de denuncias judiciales por el supuesto uso del FGS para sostener el dólar con la compraventa de bonos, y pedidos de informe de la oposición, desde donde apuntaron semanas atrás contra la compra de acciones, como YPF, sin anuncios ni debate parlamentario.
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