Reabrieron la causa por una supuesta extorsión a Jesica Cirio por el video del vestidor con dólares
En medio de versiones cruzadas, el fiscal porteño Jorge Fernández reabrió la causa por una supuesta extorsión contra Jesica Cirio vinculada al video del vestidor con miles de dólares filmado en la mansión de San Vicente del exintendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.
La investigación había sido archivada por inexistencia de delito, pero la jueza María Galetti la había delegado en la fiscalía y ahora volvió a activarse en el marco de la contraofensiva judicial de la modelo, imputada en la causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que investiga a su exmarido en el juzgado federal de Lomas de Zamora.
El pedido de reapertura fue presentado por los abogados de Cirio, Claudio Caffarello y Nicolás Urrutia, luego de que el periodista Diego Suárez declarara como testigo y tras las revelaciones del financista Francisco Hauque en el programa ¿La Ves?, de Joni Viale, además de otras publicaciones periodísticas.
Ante el juez Luis Armella y el fiscal Sergio Mola, Suárez afirmó que el financista Elías Piccirillo —segundo marido de Cirio— le contó que "tenía el video del vestidor" y que, como la modelo estaba siendo extorsionada, entregó 500.000 dólares para intentar frenar la maniobra.
"Piccirillo hizo una cámara oculta cuando entregó esa cantidad de dinero a la mujer de un abogado muy importante llamado Fito Baqué. Yo vi esa grabación desde el celular de Piccirillo", declaró Suárez, según reconstruyeron fuentes judiciales consultadas por Clarín.
Consultado Baqué rechazó de plano esa versión. Negó haber extorsionado a Cirio y evitó hacer más comentarios porque se encuentra participando del juicio oral por el caso Loan, en Corrientes. En cambio, una fuente cercana a Piccirillo sostuvo que "Baqué no cobró plata", aunque dejó abierta la posibilidad de que el dinero hubiera terminado en manos de otras personas.
"Ese pago al doctor Baqué era para cuidar a Jesica Cirio. Piccirillo nunca me dijo si había presentado alguna denuncia por esas supuestas extorsiones", agregó el periodista de Net TV y Perfil.
Suárez también declaró que, siempre según el relato de Piccirillo, el otro abogado que tenía el video era Fernando Burlando, aunque aclaró expresamente que nunca lo vinculó con la presunta maniobra extorsiva.
Burlando fue abogado y amigo de Insaurralde y Cirio durante los nueve años de matrimonio, aunque luego la relación se enfrió.
El sábado pasado, en el programa de Mirtha Legrand, el abogado fue consultado sobre el video y respondió con una frase enigmática: "En los divorcios yo siempre recomiendo documentar todo".
Consultado por Clarín, Burlando dijo que “Piccirillo vino a casa con Cirio en dos oportunidades. No descarto que haya filmado algo. Pero nada irregular”
Ante una pregunta, respondió que “honorarios a Cirio nunca le cobré. Nunca históricamente”.
Luego, agregó Burlando, Cirio y Piccirillo “a mi me descartan y creo que Baqué continuó asesorando”.
En su testimonio, Suárez aseguró que no sabe cómo Piccirillo obtuvo el video. "Cuando le pregunté se sonrió, pero nunca me explicó de dónde había salido", declaró.
Según el periodista, quien filmó el vestidor “se preocupó especialmente por mostrar una caja de zapatos número 46 repleta de dinero. También sostuvo que no recordaba la explicación de Piccirillo sobre por qué debía pagar esa suma, aunque afirmó que ese detalle surge de una conversación grabada que entregó en una tarjeta de memoria”.
Suárez contó además que le preguntó si el vestidor pertenecía a la casa de Piccirillo. "Me respondió inmediatamente que ese vestidor ya no existía más, pero que si iban peritos podía explicar cómo era", declaró.
Por esa respuesta creyó que se trataba de la vivienda que Piccirillo compartía con Cirio en Nordelta. Sin embargo, durante un allanamiento ordenado por la Justicia se comprobó que el vestidor de esa propiedad es negro y no blanco, como el que aparece en el video.
El periodista también reveló que Piccirillo le mostró otra filmación en la que aparecía una mesa de madera con dólares y un polvo blanco que, según su apreciación, sería cocaína.
"Piccirillo decía que si esos videos salían a la luz la cosa explotaba, aunque nunca mencionó a quién podían comprometer. Durante las entrevistas advertí que tenía dos teléfonos celulares y que reproducía los videos desde uno de ellos. Ambos eran iPhone", concluyó en su declaración.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín