Adrián Ravier debuta como vocero en una Casa Rosada con restricciones al periodismo
El Gobierno nacional inicia una nueva etapa en su estrategia comunicacional. Tras la salida de Manuel Adorni del rol de vocero y su posterior renuncia como Jefe de Gabinete—, su sucesor, el economista Adrián Ravier, brindará este martes a las 11:00 su primera conferencia de prensa abierta a preguntas en la Casa Rosada. El anuncio coincide con el reordenamiento del Poder Ejecutivo, que incluye el nombramiento de Diego Santilli como nuevo Jefe de Gabinete, cuya jura se concretará el mismo martes a las 17:30 en el Salón Blanco.
Este debut de Ravier se produce en un escenario de profunda tensión entre el Poder Ejecutivo y los trabajadores de prensa, marcado por drásticas modificaciones operativas dentro de Balcarce 50. La medida más severa se tomó a fines de la gestión de Adorni, cuando la Secretaría de Comunicación y Medios dispuso el cierre de la histórica Sala de Periodistas de la Casa Rosada. La decisión se justificó bajo un nuevo protocolo de seguridad institucional, luego de que el oficialismo denunciara que un trabajador de prensa había ingresado al palacio gubernamental utilizando lentes con cámara espía.
A partir de la aplicación de este nuevo protocolo, se establecieron estrictas restricciones de movilidad interna que terminaron con el libre tránsito de los cronistas por los pasillos, patios y oficinas de los funcionarios. Actualmente, los movimientos de la prensa están supeditados exclusivamente al perímetro del salón de conferencias durante los horarios asignados.
Este blindaje coincidió con el fin de las conferencias diarias de Adorni, quien tras sostener un esquema de contacto cotidiano durante el primer año y medio de mandato, discontinuó la periodicidad habitual en las semanas previas a su salida. Su última interacción formal bajo ese formato fue el viernes 26 de junio, oportunidad en la que se limitó a presentar a Ravier sin habilitar preguntas de los cronistas.
Para esta nueva etapa, Ravier detalló que su esquema de gestión contempla el regreso de las conferencias periódicas los días martes a las 11:00, con la promesa de restablecer la apertura al debate de ideas y dejar atrás la centralización en la agenda judicial que desgastó la última fase de la anterior vocería.