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perfil.com · hace 12 horas · Martín Balza

Malvinas: reconocimiento y falsedades

Martín Balza

La guerra es uno de los actos más trágicos en la historia de una sociedad, concebida por políticos o pseudopolíticos, por desgracia es también una de las más frecuentes maneras en que se han resuelto las disputas en la historia de la humanidad, desde Epaminondas hasta la actualidad.El 14 de junio de 1982 finalizó la Guerra de Malvinas con la rendición de las fuerzas argentinas en la batalla de Puerto Argentino, la más importante de la única guerra argentina del siglo XX. Hecho lamentablemente hoy casi olvidado por muchos políticos y militares. Cuando cesó el ruido del combate, pensé en la abnegación, en el sacrificio y en el coraje de ambos bandos. De nuestro lado éramos conscientes de la inutilidad de la lucha, pero no vacilamos en seguir combatiendo. Los británicos –dignos adversarios– estaban seguros de la victoria, pero no ahorraron esfuerzos para lograrla.

Muchos de nuestros mandos superiores pertenecían a una desprestigiada dictadura militar, que aceptó una guerra absurda y jamás pensada contra el Reino Unido, apoyado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Evidenciaron incapacidad profesional en la guerra, carecieron de hidalguía para afrontar la derrota y no respetaron a los combatientes. Como todo conflicto, no está exento de reconocimientos y falsedades. Por respeto a nuestros caídos y veteranos, y a nuestro pueblo, me permitiré unas reflexiones personales.

1. El 14 de junio al mediodía, después de varios días de combate, nuestras tropas en Puerto Argentino estaban cercadas por el ataque terrestre desde el oeste, y por mar al norte, al sur y al este. La dislocación psicológica era evidente. La guerra había finalizado. El comportamiento de las propias fuerzas ha sido reconocido por el pueblo argentino. Priorizaré al respecto solo algunas de fuentes británicas.

2. El general Anthony Wilson, manifestó: “No cabe duda de que los hombres que se nos opusieron eran soldados tenaces y competentes, y muchos han muerto en sus puestos. Hemos perdido muchísimos hombres”(The Sunday Times Insight Team, Pág. 382).

3. El general Julián Thompson, aseguró: “Nos encontramos con 300 prisioneros, incluidos el jefe del Regimiento de Infantería 4 (RI 4) y varios oficiales. Esto muestra las mentiras de las informaciones de la prensa según las cuales los oficiales huían dejando a sus soldados conscriptos para que fueran masacrados o se rindieran como ovejas. Oficiales y suboficiales se batieron duramente” (No Picnic, Pág. 168).

4. El periodista británico Bob Mc Gowan, del Daily Express, describió la batalla final: “Como un episodio terrorífico, desesperado y al mismo tiempo trágico, que aparejó un número no especificado de muertos y más de cincuenta heridos entre los ingleses”.

5. Los escritores Max Hasting y Simon Jenkins, expresaron:” Los cuentos sobre un ejército fascista (sic) argentino cometiendo monstruosidades no tenían fundamento”(La batalla por las Malvinas, Pág. 334).

6. “Se peleó sin odio y con notable respeto a los usos y leyes de la guerra, y a las normas morales por parte de los dos bandos” (Hasting y Jenkins, op. cit., Pág. 343).

7. Sorpresivamente, 25 años después de finalizada la guerra –siendo Nilda Garré ministra de Defensa– el entonces secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, expresó: “El comportamiento de oficiales en Malvinas no puede verse separado o inexistente con relación a todas las políticas de terrorismo de Estado llevados acabo en el territorio de la República. Creemos que es una causa importante ya que se abre un aspecto no analizado aún en el país, que incluye a todos los oficiales de las Fuerzas Armadas (FFAA), con relación a los soldados. Comprometen e involucran particularmente a la totalidad de los jefes de unidades desplegados en las islas”(Agencia Telam, 16 agosto 2007, 18.30 hs.). En forma explícita nos imputaba crímenes de lesa humanidad. Años después, en Bogotá, me ratificó lo expresado.

8. ¿Hubo en Malvinas faltas de disciplina y delitos contemplados en la legislación militar vigente? Es posible. Pero aprecio que Duhalde esperara 25 años para realizar su infamante denuncia y acusar, sin prueba alguna, de criminales a los jefes de unidades. Sobre el tema, hasta hoy, Duhalde ha tenido algunos conocidos seguidores.

9. Manifiestan que denunciaron un cuarto de siglo después porque los soldados temían a la superioridad de las FFAA. Ridícula y ofensiva afirmación.

10. No me consta que ningún jefe de unidad, ni en Malvinas, ni antes ni después, ha estado vinculado por crimen alguno de lesa humanidad. Duhalde desconocía a todos, entre otros a los hoy fallecidos: tenientes coroneles Arias (jefe de la artillería antiaérea), Seineldín (RI 25), Piaggi (RI 12) y al capitán de fragata Robacio (BIM 5). Y también ignoraba que Soria (RI 4) concurrió dejando un hijo adolescente con una enfermedad terminal, y que Carlos Quevedo (GA 4) lo hizo convaleciente de una seria operación.

11. Una unidad militar constituye un agrupamiento psíquico. En ella debe existir una consciencia colectiva que se evidencia en la disciplina y la cohesión. En Malvinas ello existió en la mayoría de las unidades. No olvidaré nunca el heroísmo sereno de los soldados conscriptos, de los suboficiales que constituyen la columna vertebral de las FFAA y de los oficiales que trataron de ser ejemplos de sus subordinados. Con respecto a los jefes de unidades me remito al Informe Rattenbach: “Es importante señalar que hubo unidades que fueron conducidas con eficiencia, valor y decisión (…) El comportamiento de las tropas en combate fue función directa de la calidad de los mandos”.

* Exjefe del Ejército Argentino. Veterano de la Guerra de Malvinas y exembajador en Colombia y Costa Rica.

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