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infobae.com · hace 12 horas · Matías Barbería

Se cortó el carry trade en junio: por qué subió el dólar y le ganó a la tasa en pesos

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En junio el carry trade en pesos interrumpió su racha ganadora y el dólar superó al rendimiento de las tasas locales, debido a un giro en el movimiento de la moneda estadounidense que alteró los valores de divisas de todo el mundo. El fenómeno impactó a inversores y operadores financieros que, hasta mayo, obtenían cómodas ganancias en dólares al vender moneda extranjera para posicionarse en instrumentos en pesos con tasas superiores a un billete prácticamente inmóvil.

Según datos de Bloomberg hasta el 25 de junio, el peso presentó una caída de 4,58% frente al dólar en el mes, una de las depreciaciones más marcadas entre las monedas emergentes, solo superada por el rublo ruso. Si al movimiento cambiario en sí se le suma además el rendimiento de la tasa en pesos, la apuesta por la moneda local también resultó negativa: cayó 2,74%. Así, el carry trade en pesos perdió en junio por primera vez en el año.

Hasta mayo, la estrategia había sido rentable: el total return en pesos argentinos acumula 13,47% en lo que va de 2026 pese al retroceso de este mes, apenas por debajo del retorno de instrumentos líderes como el peso colombiano, pero por encima de la mayoría de los pares regionales.

Lo que golpeó a los que estaban subidos a la “bicicleta financiera” no fue algo local. Los números de la región muestran que la tendencia a la suba del dólar en junio no se limitó a la Argentina. El real brasileño mostró también un desempeño negativo, con una baja del 2,73% en el mes. El peso chileno retrocedió aún más, con una baja del 3,47%. Solo el peso colombiano mantuvo una suba destacada, con 7,36% en el mes y 10% en el año, a caballo de la victoria del derechista Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales. El movimiento de junio reflejó una dinámica regional, en la que varias monedas emergentes cedieron terreno frente al dólar.

Gráfico de barras que compara el rendimiento en dólares de 22 monedas emergentes en junio y en lo que va del año, con sus valores y nombres

Según un informe de Parakeet Capital, el fortalecimiento global del dólar estuvo vinculado con un cambio en la comunicación de la Reserva Federal de Estados Unidos bajo la presidencia de Kevin Warsh. La Fed abandonó el forward guidance y adoptó una postura más ortodoxa y ambigua, con señales de posibles subas de tasas antes de fin de año.

“El mercado esperaba una orientación más clara y recortes de tasas de interés, pero la Fed sorprendió con un giro ortodoxo”, señala el reporte.

La reacción del mercado fue inmediata: “Cayeron las acciones, subieron las tasas y el dólar se fortaleció”. Parakeet Capital remarca que la solidez de la economía real estadounidense reforzó la apreciación del dólar, y que el ajuste no solo afectó a la Argentina sino a toda la región. “El peso chileno y el real brasileño también se depreciaron en el último mes, lo que relativiza la idea de una presión exclusiva sobre el peso argentino”, afirma el documento.

La consultora 1816 aportó una visión complementaria sobre el impacto en Argentina. “En el último mes y medio, hubo fuerte volatilidad en los mercados globales de monedas, deuda y commodities”, describe el trabajo.

El documento menciona factores geopolíticos y movimientos en acciones tecnológicas, además de una caída del petróleo del 28%, una baja de la soja del 8% y una suba del Dollar Index de 3,4%. “El real brasileño se depreció 6,2%”, puntualiza. En ese contexto, el peso argentino pasó de la zona de 1.400 a 1.480 por dólar en el segmento mayorista.

El documento de 1816 menciona factores geopolíticos y movimientos en acciones tecnológicas, además de una caída del petróleo del 28%, una baja de la soja del 8% y una suba del Dollar Index de 3,4 por ciento (Foto: EFE)

1816 observó que el Gobierno argentino buscó amortiguar el movimiento con ventas de bonos dólar linked y una menor compra de dólares en el mercado, pero la tendencia devaluatoria persistió. “Dejaron de crecer los préstamos bancarios en dólares, lo que disminuyó la oferta de divisas y pausó el círculo virtuoso de estabilidad cambiaria y ventas privadas”, indica el informe.

El reporte también comenta que la suba del dólar coincidió con una menor demanda de pesos en efectivo, en un contexto donde la economía local exhibió datos positivos de actividad y salarios, aunque bajo condiciones financieras más estrictas. “El fortalecimiento del dólar fue un fenómeno global, no exclusivo de Argentina”, concluye el reporte de 1816.

El análisis de Justina Gedikian, de Cohen, refuerza la visión de una interrupción abrupta en el carry trade en pesos durante junio. “El fin del carry trade que señalamos a principios de junio fue tomando forma durante el mes”, describe la analista.

La cotización oficial del dólar subió 4,8% en junio, más del doble del ritmo de mayo, superando lo que pudo compensar el carry mensual en pesos. “Lo llamativo no es el movimiento en sí, sino el contexto en el que ocurre, dado que el ritmo de liquidación del agro se mantiene elevado –desde mayo promedia USD 150 millones por día– y, sin embargo, el BCRA moderó el ritmo de compras”, sostiene Gedikian.

El informe atribuye esa desaceleración a una posible reactivación de la demanda importadora y/o a un menor ingreso de divisas por la liquidación de Obligaciones Negociables emitidas en el último semestre.

Infografía con dos gráficos de barras que presentan el rendimiento de 22 monedas emergentes en dólares en junio y lo que va del año. Fuente Bloomberg

Cohen observó que, ante este cambio de dinámica, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) redujo su posición vendida en futuros de dólar y amplió la emisión de bonos dollar-linked, que representan el 76% de la cobertura cambiaria con un stock de USD 10.512 millones.

“El Central brinda cobertura cambiaria al mismo tiempo que reduce la emisión de pesos para la compra de divisas”, explica la analista. La curva de pesos procesó el ajuste del tipo de cambio sin sobresaltos. “Las tasas overnight permanecen ancladas cerca de la referencia de 20% TNA que fija el BCRA en la rueda de Repo, en tanto que la curva a tasa fija rinde en torno a 22%-24% TNA y se descomprimió levemente en la última semana”, destaca Gedikian.

Con el tipo de cambio subiendo al ritmo de junio, una tasa fija en torno a 1,8%-2,0% TEM ofrece escasa compensación por el riesgo de permanecer en pesos.

El informe de Cohen subraya que la presión sobre el dólar “tiene raíces en un proceso que lleva meses”. El tipo de cambio real acumula una caída superior al 9% en el año, y la suba del oficial entre mayo y junio apenas recuperó 1,8% de ese movimiento.

Justina Gedikian apunta que también influye el contexto internacional: “El dólar comenzó a fortalecerse frente a todas las monedas”. Con el tipo de cambio real todavía lejos del nivel de inicio de año, la liquidación del agro moderándose hacia el segundo semestre y la demanda importadora dando señales de reactivación, el FX tiene margen para seguir corrigiendo, según Cohen.

El fortalecimiento del dólar a nivel global incidió sobre monedas de la región, como el real brasileño y el peso chileno, que también retrocedieron durante el mes  (NA)

En cuanto a la estrategia, Cohen recomienda cobertura con instrumentos dollar-linked o migrar hacia bonos en dólares. “Los dollar-linked de julio (D31L6, devaluación 2,1%) y septiembre (D30S6, devaluación 0,90%) ofrecen la cobertura más directa frente al movimiento cambiario en curso”, afirma el informe.

Para quienes prefieren salir del riesgo en pesos, sugiere la rotación hacia instrumentos hard dollar. Ante el debate sobre las tasas, Cohen posiciona al TTD26 (Tamar +1,4%) como la opción que mejor captura un escenario de ajuste gradual al alza.

“Si el BCRA convalidara una suba en la rueda de Repo o absorbiera pesos mediante operaciones de mercado abierto –como la venta de títulos dollar-linked– para acompañar la señal del mercado cambiario, ese movimiento se trasladaría directamente al retorno”, sostiene Gedikian. La consultora también recomienda mantener posicionamiento en CER, ya que la curva ofrece un mejor perfil de retorno que la tasa fija comparable.

Desde GMA Capital resaltaron que “el dólar financiero trepó hasta 6% en junio y borró dos meses de carry”. El documento remarca que el MEP superó los $1.500, el CCL alcanzó $1.580 y el mayorista llegó a $1.479, máximos nominales desde las elecciones de octubre.

“Solo en junio, el dólar acumula subas de entre 4% y 6% según el segmento. La estrategia más golpeada fue el carry trade, que evaporó dos meses de ganancias en dólares y acumula en el mes una pérdida de 2,5% en moneda dura, la primera desde septiembre de 2025”, puntualiza Persichini.

Sobre la respuesta oficial, el análisis conducido por Nery Persichini observó que “El BCRA respondió con moderación en el spot y con mayor presencia en futuros y dollar linked para administrar la corrección sin desarmar el esquema. El desafío pasa por sostener la sintonía fina entre tasas, tipo de cambio y reservas en un contexto que ya no regala márgenes”.

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