“Pasaporte dorado”: según Financial Times, Milei lo lanzaría este año para captar divisas, atraer millonarios y cancelar deuda
El gobierno de la Argentina prepara un plan para otorgar ciudadanía a cambio de inversiones o aportes por hasta USD 1 millón, una apuesta de la administración de Javier Milei para captar divisas y ayudar a afrontar los vencimientos de deuda que el país debe cubrir en los próximos años, publicó Financial Times.
El medio británico afirma que la iniciativa, que según fuentes oficiales consultadas por Infobae está todavía en estudio y sujeta a cambios, sería lanzada este año.
Al respecto, cita a dos personas “al tanto de las conversaciones” según las cuales el documento se expediría a cambio de un pago no reembolsable de USD 500.000 o la compra de bonos soberanos “cupón cero” (así se llama a los que no pagan cupón de intereses y se cancelan enteramente a su vencimiento) por un millón de dólares.
Según menciona el FT, la expectativa oficial es que el programa aporte recursos por “decenas de miles de millones” de dólares. Un dato de contexto que menciona es que la Argentina no volvió a los mercados globales de capital desde la reestructuración de deuda de 2020 y procura mecanismos alternativos para conseguir dólares.
De concretarse la iniciativa, Argentina pasaría a ser uno de los países más grandes del mundo en ofrecer ciudadanía por inversión. Quienes obtengan la ciudadanía por esa vía tendrían acceso sin visa a casi 170 países, lo que según el medio británico es más que cualquier otro programa de este tipo actualmente vigente.
Los llamados “pasaportes dorados” crecieron con rapidez en distintas regiones como herramienta para atraer aportes de personas de alto patrimonio. Paraguay comenzó en abril a ofrecer residencia a cambio de inversiones desde USD 70.000. Los programas que otorgan ciudadanía directa generaron más controversia y varios países terminaron desistiendo de ellos. El modelo recibió críticas de organizaciones que promueven la transparencia y advierten sobre riesgos de seguridad y corrupción.
El medio británico menciona al tecno-magnate Peter Thiel, que recientemente se instaló temporalmente en Buenos Aires como una suerte de “embajador” del programa. Dice además que consultores que participaron en el proyecto creen que la propuesta puede interesar a ciudadanos de Estados Unidos y Europa preocupados por la polarización política, los debates sobre impuestos en sus países y la posibilidad de una guerra con Rusia.
David Lincoln, fundador de Lincoln Global Partners, dijo que clientes de alto patrimonio ya mostraron interés por la “ubicación estratégica” de Argentina, lejos de zonas de conflicto. Lincoln agregó que “la preocupación por la dirección que está tomando el mundo es un motor cada vez mayor de nuestra industria”. También señaló que la ciudadanía argentina sería más barata que la visa para inversores de Nueva Zelanda, cuyo costo asciende en moneda neozelandesa a cerca de USD 3 millones.
Otro experto citado es Eric Major, director ejecutivo de Latitude Group, que también asesoró al gobierno y afirmó al FT: “simplemente no hay nada como Argentina en el mercado de ciudadanía por inversión”, por ser mucho más atractivo que los de pequeñas islas del Caribe y del Pacífico sur.
Otra fuente es Armand Arton, fundador de Arton Capital, consultora que según el FT asesoró al gobierno en el diseño del programa y lo promociona entre sus clientes. Según Arton, cuya firma tiene como lema “empoderar al ciudadano global” y asesora en trámites de ciudadanía por inversión, “Peter Thiel es un gran embajador del programa antes de su lanzamiento”. Además, aseguró al diario británica que es poco probable que el esquema incluya un requisito de residencia, lo cual limitaría la carga impositiva de quienes ingresen al programa
El FT también recuerda que el año pasado el gobierno de Milei modificó las reglas de ciudadanía, en parte para habilitar este programa. De todos modos, agrega, esa reforma enfrenta impugnaciones judiciales aún en curso, ya que la Constitución argentina otorga al Congreso la facultad sobre las leyes de ciudadanía.
Muchos países grandes ofrecen residencia por inversión, pero no ciudadanía plena. El presidente de Estados Unidos Donald Trump, aliado cercano de Milei, lanzó el año pasado un permiso de residencia acelerado por USD 1 millón, aunque recibió pocas solicitudes. La puesta en marcha del esquema coincide con el intento del gobierno de Milei de reposicionar al país como un destino atractivo para los capitales, después de años en los que los impuestos al patrimonio y la volatilidad económica empujaron a parte de la élite local a mudarse al exterior.
El artículo puntualiza también que en 2024 la Corte de Justicia de la Unión Europea declaró ilegal el esquema de Malta, que ofrecía un programa de ciudadanía por inversión, por convertir “la adquisición de la nacionalidad en una mera transacción comercial”. Cerró así la última vía de pasaporte dorado dentro de la Unión Europea, después de que Chipre y Bulgaria ya abandonaron sus propios planes. Otro antecedente citado es el del Reino Unido, que en 2022 eliminó su programa de residencia por inversión como parte de una ofensiva contra el lavado de dinero y además suprimió el ingreso sin visa para algunos países con esquemas de ciudadanía por inversión, como Dominica y Santa Lucía. Según las autoridades británicas, el pasaporte por inversión es “intrínsecamente de alto riesgo”.
Por último el Financial Times cita a Paula Carello, abogada migratoria y exfuncionaria de la oficina argentina de ciudadanías, quien también advierte “muchos riesgos” del sistema en materia de seguridad y reputación que a su criterio probablemente “superan los beneficios para un país del tamaño y perfil de la Argentina.