Motores de rango extendido y diseño minimalista: cómo son los nuevos autos eléctricos que llegan al país
En algún momento del mes de julio, se lanzará oficialmente a la venta en Argentina la séptima marca que Stellantis sumará a su propuesta de vehículos que hoy está compuesta por Fiat, Peugeot, Citroën, Jeep, Ram y DS. Se trata de Leapmotor, la que este holding automotor compró parcialmente en 2023.
En el mercado local empezarán con dos modelos SUV, uno del segmento mediano, técnicamente denominado SUV-C, y otro del segmento grande que se conoce como SUV- D. Sus nombres, sin embargo, no guardan esa relación y hasta pueden confundir un poco, porque se trata de los Leapmotor B10 en el primer caso y C10 en el segundo.
De todos modos, y más allá del diseño minimalista que es tendencia y que prácticamente prescinde de botores físicos y todo pasa por la pantalla central, hay dos puntos relevantes que tendrán esos dos vehículos. Uno es el hecho de tener toda la red de concesionarios de una terminal argentina a disposición de los clientes en todo el país, algo que la mayoría de las marcas chinas no pueden ofrecer todavía.
El otro, el más atractivo en un país con la extensión territorial de Argentina, es su novedosa tecnología de propulsión llamada REEV (la sigla en inglés de Range Extended Electric Vehicle), por lo cual, aunque hay un motor térmico y uno eléctrico, técnicamente es un vehículo eléctrico de rango extendido y no un auto híbrido.
La razón está en que no existe vinculación mecánica entre el motor de combustión y las ruedas, por lo cual, las RPM no suben ante el aumento de la velocidad del vehículo si el conductor aplica más presión al acelerador, como sí ocurre en otros modelos que promueven la conducción eléctrica apoyada por un impulsor térmico, donde este, tiene que “salvar” el alto consumo dando propulsión directa a la transmisión. Estos autos no tienen transmisión mecánica como un híbrido, las ruedas dependen exclusivamente del motor eléctrico.
Gracias a este tipo de configuración, en los REEV el régimen de funcionamiento del motor de gasolina es estable y no variable, lo que impacta directamente en un menor consumo de combustible. De todos modos, ese régimen de motor no necesariamente debe ser bajo siempre, ya que, dependiendo del modo de uso que elija el conductor, si la demanda de energía eléctrica es más agresiva, el motor/generador elevará sus RPM para abastecer la energía suficiente que está necesitando el vehículo.
Aún así, será un régimen más alto, pero igualmente estable. Si en cambio se elige un modo de conducción adaptado al uso urbano, el régimen es más bajo cercano a las 1.500 o 2.000 RPM porque no tiene que recuperar tan rápido la carga de la batería.
En el caso de los dos modelos que traerá Leapmotor, el motor de combustión es el mismo, un 1.5 litros aspirado de inyección indirecta con 86 CV de potencia. En ambos modelos también está asociado a un motor eléctrico de 215 CV. Lo que cambia es la batería, porque en el B10, que es más chico en volumen de carrocería y peso, la batería es de 18 kWh, mientras que en el C10 esa capacidad de almacenar electricidad sube hasta los 28 kWh.
Con estos valores, tanto uno como otro automóvil tienen una autonomía únicamente eléctrica de 150 km que utilizando el motor de combustión como generador, logran una autonomía total casi 1.000 km. Siempre hay que hacer la salvedad de una autonomía en condiciones especiales como son no tener conectado el aire acondicionado, circular en una superficie horizontal (sin subidas que aumentan la demanda) y sin vientos fuertes frontales o laterales, y con un uso “medido” del acelerador por parte del conductor.
Aunque no es la única marca que fabrica estos autos con tecnología REEV, si es la primera automotriz argentina que los pondrá en el mercado local, como un paso estratégico para ofrecer un vehículo eléctrico que no tenga problemas de autonomía limitada a menos de 500 km ni de tiempos de carga extensos. En un mundo que todavía debate si los eléctricos podrán imponerse a los híbridos, este sistema podría ser una solución incluso levemente mejor que la de los híbridos enchufables, porque la conducción es siempre totalmente eléctrica.