En medio de rumores de una salida de Adorni, Santilli ingresó a Casa Rosada
En medio de una jornada de extrema tensión política dentro de la Casa Rosada, la continuidad de Manuel Adorni como jefe de Gabinete abundó en versiones desde temprano y, según distintas fuentes oficiales, crecería el consenso entre sectores del oficialismo para impulsar su salida. En medio de un inminente aviso que prometen fuentes oficiales a PERFIL, apareció Diego Santilli, ministro de Interior, uno de los nombres que venía sonando para reemplazar al jefe de Gabinete, que estuvo reunido con Karina Milei en Casa Rosada.
Las sospechas se hicieron más fuertes luego de que Manuel Adorni cancelara todas las reuniones que tenía previstas en su agenda para este viernes 26 y los días siguientes. Las especulaciones rondaron en torno a una salida inminente, luego de las contundentes declaraciones del presidente Javier Milei en España.
El episodio se profundizó en las últimas semanas a partir de la difusión de su declaración jurada patrimonial y las versiones sobre un presunto enriquecimiento ilícito, lo que generó un fuerte impacto en la estructura de poder del Gobierno de Javier Milei. La propia Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, es una de las funcionarias que viene pidiendo claridad al Ejecutivo sobre el tema. En su propio bloque, de hecho, hubo incertidumbre toda la semana sobre el futuro de Adorni: "Algunos dicen que se va, otros dicen que si es Congreso el que le aplica una moción de censura, Milei ya les dijo que lo volvería a nombrar", precisaron a PERFIL.
Fuentes oficiales confiaron a este medio además que durante el próximo fin de semana podrían registrarse movimientos o definiciones vinculadas al tema, en un escenario que continúa abierto y atravesado por distintas conversaciones informales dentro del Gobierno. Mientras tanto, entre los trascendidos también sugirieron que Adorni ya no estaba en uno de los canales de difusión que tienen los ministros: un grupo de WhatsApp oficial.
Javier Milei dijo que competirá por la reelección y que eyectará "de una patada" a Adorni si lo declaran culpable
En paralelo, la periodista Romina Manguel dijo en Radio Con Vos que "Tribunales fue avisado de un cambio en el Gabinete".
En ese marco, según la información publicada por Infobae, el tema derivó en un clima de máxima sensibilidad interna: “Hay consenso entre diferentes sectores del Gobierno para impulsar su salida”, señalaron fuentes del Ejecutivo.
Hasta hace apenas unos días, Karina Milei había reiterado a uno de sus colaboradores más cercanos que “el límite es que la Justicia lo termine procesando”. En la misma línea, Javier Milei reforzó esa postura, el jueves 25 por la noche en España, al señalar que lo echaría “de una patada” en caso de una eventual imputación judicial.
Sin embargo, el mensaje implicó un giro respecto de declaraciones previas del Presidente, ya que por primera vez dejó abierta la posibilidad de un reemplazo en caso de avance judicial. Ese matiz no pasó inadvertido en ninguno de los despachos del Gobierno, donde el cambio de tono fue seguido con atención.
En paralelo, la presión ya no proviene únicamente de la oposición. Distintos bloques legislativos, incluidos sectores que han acompañado iniciativas del Gobierno, comenzaron a plantear la necesidad de que Adorni dé un paso al costado para evitar una mayor erosión institucional en el Congreso.
El clima parlamentario se volvió más hostil, la oposición impulsa iniciativas que van desde la interpelación del jefe de Gabinete hasta la posibilidad de avanzar con una moción de censura, lo que podría escalar el conflicto hacia una instancia de máxima tensión institucional.
Sin embargo, el dato más sensible para el oficialismo es que las dudas también emergen en espacios aliados. Dirigentes del PRO y de la UCR expresaron reparos sobre su continuidad, en un escenario en el que el caso ya comenzó a impactar directamente en la dinámica legislativa del Gobierno.
Dentro del propio Ejecutivo reconocen que el conflicto dejó de ser un episodio acotado y pasó a convertirse en un problema de alto impacto político e institucional, con efectos en las negociaciones parlamentarias y en la estabilidad del Gabinete.
Tanto desde el Karinismo, como desde el ala de Caputo, coinciden en que el jefe de Gabinete se encuentra fuertemente debilitado y que su continuidad representa un costo político elevado para el Gobierno. En ese marco, una voz cercana a la secretaría presidencial llegó a describir que Adorni “está liquidado”, al tiempo que anticipaba una salida inminente.
Otros referentes matizan el diagnóstico y advierten: “Sería condenarlo previamente. Le estarías haciendo una condena anticipada y Javier sabe lo que implica eso. No me extrañaría que esta sea una más”.
En paralelo, dentro del oficialismo hay quienes observan este fin de semana como un posible punto de inflexión para la definición de su reemplazo. El Presidente regresará de España este sábado 27 y se espera que distintos referentes clave del Gobierno busquen mantener conversaciones con él en la Quinta de Olivos.
Por ahora, en el entorno del Presidente, sostienen que Javier Milei no tomó una decisión final sobre el futuro de Adorni. La estrategia oficial es sostener el tema en el plano institucional y evitar definiciones inmediatas que puedan profundizar la crisis.
Sin embargo, puertas adentro admiten que el escenario cambió. Lo que en un principio fue interpretado como una operación política, hoy es leído como una crisis con efectos concretos sobre la gobernabilidad y el equilibrio interno del poder.
Uno de los nombres que habría sonado como reemplazante habría sido el del ministro del Interior, Diego Santilli. “Javier no lo mandó a la mierda al proponerlo, por lo cual es toda una señal de que hay una noción de que podría decir que sí”, señalan en despachos oficiales.
En ese marco, Santilli aparece como uno de los funcionarios que mejor logró posicionarse dentro de la interna oficialista. En el Gobierno destacan que supo moverse con cautela, consolidando vínculos tanto con Karina Milei como con los primos Lule y Martín Menem, especialmente a partir de su rol en el diálogo con gobernadores para avanzar en reformas legislativas y acuerdos electorales impulsados por el karinismo.
A la vez, en el entorno de Caputo, reconocen que se trata de un dirigente alineado con la órbita de la hermana presidencial, pero que mantiene un buen vínculo con todos los sectores, lo que lo convierte en un actor de consenso dentro de la estructura libertaria.
Otro de los nombres que comenzó a circular es el de Pablo Quirno, un funcionario que, si bien genera desconfianza en el entorno de Karina Milei por su cercanía con Santiago y “Toto” Caputo, logró construir en paralelo una relación de diálogo directo con el propio Presidente. Según distintos sectores, mantiene conversaciones frecuentes con Javier Milei sobre temas económicos y financieros, lo que lo ubica en una posición particular dentro del esquema de poder.
En el Ministerio de Economía admiten cierto recelo respecto de su crecimiento interno, aunque al mismo tiempo consideran que su eventual ascenso sería un “mal menor” frente a otras alternativas en discusión.
Quirno es señalado por su perfil técnico, bajo nivel de conflicto interno y vínculo directo con el Presidente, y en algunos despachos lo ven como una opción para ordenar la coordinación del Gabinete sin alterar de manera significativa el equilibrio político. Cerca del oficialismo también destacan su mayor exposición junto a Milei en la agenda internacional, como ocurrió durante el encuentro con empresarios e inversores españoles en Madrid.