Ni el Mundial salva a Globant: claves del duro presente del unicornio argentino cuya acción ya perdió el 90% de su valor
La cotización de Globant, uno de los unicornios tecnológicos con raíces argentinas, experimentó en los últimos días una de las caídas más pronunciadas en la Bolsa de Nueva York. El valor de la acción perdió más del 90% desde su máximo histórico, registrando ahora niveles similares a los de 2017. Este desplome generó interrogantes sobre los motivos que impulsaron la crisis y sobre el futuro del sector, aun cuando la firma mostró presencia global durante el Mundial 2026.
La situación de Globant despertó preocupación entre analistas e inversores, que observaron cómo el precio de la acción descendió desde los 354,44 dólares, alcanzados el 9 de noviembre de 2021, hasta ubicarse en 29,12 dólares al 24 de junio de 2026. Al cierre de esta nota, perdía otro 1,55% en la rueda de hoy. La empresa tecnológica argentina quedó expuesta a una pérdida absoluta de 325,32 dólares por acción, lo que equivale a una baja porcentual del 91,8%. El derrumbe también se reflejó en el último año, período en el que la acción pasó de 91,11 dólares a 29,12 dólares, una caída del 68,1%.
Los reportes de resultados trimestrales y las previsiones de crecimiento se convirtieron en el principal foco de atención entre los inversores, no tanto poruna situación financiera en rojo -la empresa gana dinero y no está endeudada- sino por expectativas pesimistas para el sector de servicios profesionales de energía.
Uno de los factores que más influyó en el valor de Globant fue la reducción de contratos con grandes clientes tecnológicos como resultao del auge de la inteligencia artificial (IA). El ajuste en la demanda de servicios de consultoría y transformación digital afectó los ingresos recurrentes de la compañía.
Es una tendencia que golpea a todo el sector de servicios tecnológicos en la medida en que las empresas tratan de resolver sus necesidades recurriendo a sus propias soluciones asistidas con IA antes que contratar los servicios de Globant o empresas similares.
Esa tendencia, que lleva varios años, se acentuó la semana pasada cuand todas las tecnológicas de servicios profesionales se hundieron en bloque tras una advertencia de Accenture. La empresa líder del sector anunció que facturará menos en los próximos meses por el impacto de la inteligencia artificial sobre su negocio, y su acción se desplomó hasta 19%, la mayor caída intradía de su historia. Globant y el resto de las competidoras se derrumbaron a la par.
El entorno global adverso para el sector tecnológico, marcado por la volatilidad, también impactó en la valoración de la empresa. El sector enfrentó un ajuste generalizado de las valuaciones, algo que se vio especialmente exacerbado tras las subas de tasas de interés en Estados Unidos, que redujeron el atractivo de las empresas de crecimiento.
La pérdida de confianza de los inversores institucionales se tradujo en una salida de fondos masiva de los mercados tecnológicos y emergentes. Los analistas señalaron que la caída en el precio respondió tanto a factores propios de la empresa como a condiciones externas. A pesar de la visibilidad global que logró Globant en el Mundial 2026, la exposición mediática no alcanzó para revertir las tendencias negativas ni para modificar la percepción de los inversores sobre la rentabilidad futura.
El contexto internacional de las empresas tecnológicas presentó desafíos adicionales. La competencia en el sector aumentó y muchos clientes ajustaron presupuestos, recortaron gastos en transformación digital y pospusieron nuevos proyectos. Este escenario perjudicó a compañías como Globant, que dependían de contratos de largo plazo con grandes corporaciones internacionales.
El ajuste de las valuaciones en el sector tecnológico se acentuó por el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. El aumento de las tasas de interés incrementó el costo de financiamiento y redujo el atractivo de las acciones tecnológicas. Los fondos de inversión reorientaron sus estrategias y migraron hacia sectores considerados más defensivos, dejando en evidencia la vulnerabilidad de empresas de alto crecimiento como Globant.
El efecto sobre la acción de Globant se reflejó en la evolución diaria de su cotización, que mostró caídas sucesivas y una tendencia sostenida a la baja a partir de su máximo en 2021. El año 2026 resultó especialmente adverso, ya que el desplome se acentuó en los primeros meses y la acción alcanzó valores mínimos históricos. La compañía vio evaporarse el valor acumulado durante años de expansión y crecimiento.
La exposición global durante el Mundial 2026 no alteró el rumbo de la acción. La compañía buscó capitalizar su presencia en el evento deportivo para reforzar su posicionamiento internacional, pero los efectos no fueron inmediatos: la empresa invierte fuerte en visibilidad para intentar repuntar en ventas. Tal como lo explicó su CEO y cofundador, Martín Migoya, en una carta a inversores la estrategia de la empresa es un cambio en la forma de proveer servicios de IT de manera tal que los contratos sean más simples y escalables, en lugar de largo plazo.
Un cambio similar al pasaje del videoclub analógico a Netflix, según ejemplifican en el sector, que debería permitir a los clientes comprar los servicios del unicornio cuando y como lo necesitan. Se trata de servicios puntuales, bautizados como “AI Pods”, que permiten incorporar soluciones de inteligencia artificial supervisada por humanos y aumentar -o reducir- las compras del servicio de acuerdo a la necesidad.
Migoya argumentó ante inversores que ese es el futuro de la industria, una nueva forma de contratación y comercialización, pero que los resultados se verán con el tiempo.
Los analistas coincidieron en que la crisis de Globant no respondió únicamente a factores coyunturales. La salida de grandes fondos de inversión y la menor demanda de servicios digitales incidieron en la evolución del precio, pero las advertencias sobre perspectivas de menor rentabilidad futura también jugaron un papel relevante. El mercado ajustó sus expectativas y castigó a la acción, incluso en un contexto de alta visibilidad mediática.
El impacto de la crisis se reflejó en la comparación con años anteriores. La acción de Globant cotizaba sobre los 354 dólares en su pico máximo, mientras que en junio de 2026 apenas superó los 29 dólares. En los últimos doce meses, la baja alcanzó el 68%, un porcentaje que expone la magnitud de la corrección y la velocidad del ajuste.
El recorte de contratos con grandes clientes tecnológicos se sumó al entorno más desafiante para la industria. Empresas globales redujeron presupuestos de transformación digital y ralentizaron la aprobación de nuevos proyectos, lo que afectó la facturación de Globant y de sus competidores. El entorno de tasas de interés altas y la búsqueda de rentabilidad por parte de los fondos de inversión profundizaron la tendencia.
La serie histórica de la acción muestra que el derrumbe no fue abrupto en una sola jornada, sino que se extendió durante varios trimestres, con caídas recurrentes y rebotes acotados. Los reportes financieros de Globant y las previsiones de los analistas anticiparon que la empresa enfrentaría desafíos para recuperar el crecimiento y la rentabilidad de años anteriores.
La crisis de confianza se reflejó en la salida de fondos de inversión que, ante la desaceleración del sector tecnológico global, modificaron sus carteras y buscaron refugio en activos menos volátiles. El ajuste en la valuación de Globant respondió tanto a factores sectoriales como a la evolución propia de la empresa, que no logró compensar la menor demanda de servicios digitales.
El análisis de la evolución del precio de la acción permite identificar que la baja se aceleró en los últimos meses, especialmente tras la publicación de resultados por debajo de las expectativas y las advertencias sobre el crecimiento futuro. Los analistas recalcaron que la visibilidad global conseguida por la empresa, incluso en el Mundial 2026, no logró revertir la tendencia negativa.
Las perspectivas de menor rentabilidad y la reducción de la demanda de servicios digitales condicionaron la visión de los inversores institucionales. La reacción del mercado mostró que la visibilidad mediática y la presencia en eventos globales no resultaron suficientes para modificar la percepción sobre la solidez financiera de Globant.
La acción perdió más del 90% de su valor desde su punto máximo, mientras que la caída en el último año superó el 68%. El desplome expuso la vulnerabilidad de las empresas de alto crecimiento en un contexto de ajuste global para el sector tecnológico.
La serie histórica muestra que la corrección fue sostenida, con caídas sucesivas y rebotes puntuales que no lograron revertir la tendencia. El mercado castigó a Globant por la desaceleración de ingresos, la menor demanda, la salida de fondos y las perspectivas negativas sobre la rentabilidad futura.
El futuro de la acción de Globant permanece incierto para los analistas del sector, que monitorean la evolución de los ingresos, la recuperación de contratos y la capacidad de la empresa para adaptarse a un entorno global más desafiante.