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perfil.com · hace 6 horas · Felipe Leibovich

El Gobierno enfrenta una sesión clave en el Senado con la presión del PRO que pide un paso al costado de Manuel Adorni

Manuel Adorni

La maniobra para salvar a Manuel Adorni le costó al oficialismo volver a dilatar su agenda parlamentaria. La Libertad Avanza hizo caer este jueves la sesión del Senado que ellos mismos habían convocado para tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, acuerdos diplomáticos y ascensos judiciales, con tal de evitar que el peronismo lograra incluir la interpelación al jefe de Gabinete en el temario.

Para lograrlo, los senadores libertarios que comanda Patricia Bullrich ingresaron al recinto, se pararon junto a sus bancas y esperaron los 30 minutos reglamentarios. No se sentaron. El peronismo, por su parte, ni entró. No quisieron bajar a dar número a una sesión convocada por el oficialismo a partir de la coartada que en las últimas horas filtraron, respecto de que en lugar de una mayoría simple (como se habían comprometido en una primera reunión de Labor Parlamentaria), ahora necesitarían dos tercios por una reinterpretación de los artículos de la Constitución Nacional que hablan de una interpelación al jefe de Gabinete. Además, UxP se opone al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que integraba el temario. Con ese escenario y 25 presentes registrados —casi todos de bloques dialoguistas— el presidente provisional Bartolomé Abdala dio por caída la sesión a las 11:31. Fue la segunda maniobra en esta semana para evitar que el Congreso avance contra el jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. El martes, la oposición no logró quórum en diputados para avanzar sobre el ex vocero de Milei.

Detrás de la caída de la sesión hay una discusión que el oficialismo sembró y que terminó dañándolo: la disputa sobre qué mayoría se necesita para habilitar la interpelación. En la primera reunión de Labor Parlamentaria de la semana pasada, Bullrich había avalado que el artículo 101 de la Constitución es "operativo" y que la interpelación puede tratarse con mayoría absoluta —37 votos— sin pasar por comisión. Esta semana convocó a una segunda reunión de Labor —a la que el peronismo no concurrió— y giró su postura: ahora exigía dos tercios o paso previo por la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Por qué el PRO de Mauricio Macri le vuelve a dar una vida a Adorni en el Congreso

El senador de LLA Bruno Olivera Lucero lo explicó en Senado TV antes de que se cayera la sesión: "Se realizó una segunda reunión de Labor porque había mucha discusión, y se llegó a un acuerdo de respetar el reglamento, que dice que se necesitan dos tercios para una interpelación. Si la voluntad del cuerpo es que se interpele, se va a hacer, pero lo ideal sería hacerlo primero en la Comisión de Asuntos Constitucionales".

Por su parte, la senadora de UxP Florencia López lo leyó de otra manera: "La semana pasada nos dijeron que hoy íbamos a sesionar y que los primeros puntos iban a ser la interpelación a Adorni. Hoy nos dicen que deciden interpretar la Constitución y que necesitamos dos tercios. Nos parece un absurdo y una falta de palabra de los distintos bloques".

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El movimiento más llamativo del día dentro del campo aliado vino del bloque PRO en el Senado. Goerling Lara y Victoria Huala presentaron su propio proyecto de interpelación a Adorni —con solo dos miembros activos, dado que la tercera senadora está con licencia por maternidad. Después, cuando la sesión se cayó sin que nadie se sentara, grabaron un video dentro del recinto vacío y lo publicaron como comunicado: "Lamentablemente hoy no pudimos tratar el proyecto que presentamos desde el bloque PRO para interpelar al jefe de Gabinete Manuel Adorni. Ni LLA ni el kirchnerismo dieron quórum para que el Senado pudiera sesionar. Una vez más, los argentinos nos quedamos sin las explicaciones que merecemos. Vamos a seguir insistiendo con la interpelación a Manuel Adorni".

El PRO buscó correrse del lugar cómplice del oficialismo y se presentó como víctima de ambos extremos, sin asumir que sus propios correligionarios en Diputados habían negado el quórum el martes para la misma causa. La postura del PRO en el Senado y la del PRO en Diputados siguen siendo difíciles de leer como una sola estrategia.

En paralelo, Esteban Bullrich formalizó su renuncia al PRO mediante una carta a Mauricio Macri, en la que señaló como punto de inflexión "la protección brindada a Manuel Adorni": "Es en esos momentos donde las organizaciones revelan su verdadera identidad", escribió. Bullrich, que padece ELA y se alejó de la actividad política activa hace años, enmarcó su decisión en una reflexión más amplia sobre coherencia y valores: "Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia".

El oficialismo consiguió lo que buscaba: otra semana sin que el Congreso lo fuerce a tomar una decisión sobre Adorni. La propuesta que dejó sobre la mesa antes de la caída —abrir la Comisión de Asuntos Constitucionales el 1 de julio para tratar los proyectos de interpelación— todavía no tiene respuesta del peronismo. El 2 de julio, fecha en la que Adorni había prometido presentarse en el Senado con su informe de gestión, sigue en el calendario. Pero cada semana que pasa sin resolución es una semana en la que el partido sigue pagando un costo que, según Bullrich, ya es difícil de sostener.

El escenario legislativo sumó una fuerte presión política tras las declaraciones del presidente del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling. El legislador ratificó esta mañana que su bancada acompañará el pedido de censura y apartamiento del cargo de Manuel Adorni."Que dé un paso al costado es un pedido de toda la Argentina", afirmó Goerling en declaraciones radiales, argumentando que la continuidad del funcionario "mantiene en una parálisis al Gobierno".

El PRO pide la interpelación de Adorni