Nueva jugada del Gobierno en el Congreso para salvar a Adorni y avanzar con más leyes
Ante el peligro concreto de que este jueves se pudiera avanzar en el Senado con un pedido de interpelación de Manuel Adorni, en la noche de este miércoles el oficialismo debió ceder y alcanzar un acuerdo con sectores aliados para desactivar la movida opositora.
La promesa es que se citará el próximo miércoles 1° de julio a la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta, que preside el libertario Agustín Coto, para tratar los proyectos de interpelación al jefe de Gabinete.
Fuentes del oficialismo dijeron que fue la única forma de descomprimir el escenario en el Senado, que este jueves abrirá el recinto para tratar el proyecto de inviolabilidad privada que impulsa la Casa Rosada y un puñado de pliegos judiciales y diplomáticos.
El peronismo irá a la carga durante la sesión para poder avanzar ya con la interpelación del funcionario investigado por enriquecimiento ilícito. Pero con la jugada de convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales se le haría imposible a la oposición dura alcanzar los votos que necesita, según admiten en el kirchnerismo.
Había senadores que necesitaban "una excusa" para no votar con la bancada del PJ pero tampoco quedar alcanzados por "la mancha venenosa" de Adorni. Con la cita a Asuntos Constitucionales ahora la tendrán. Es la misma jugada que hizo el oficialismo en Diputados para impedir que avanzarán los pedidos de interpelación en esa Cámara.
Ya el arranque de la sesión de este jueves promete ser caliente. Es que al inicio Patricia Bullrich, jefa de la bancada de La Libertad Avanza, tomará la palabra para pedir que se apruebe el acta de Labor Parlamentaria que se acordó hace 48 horas. José Mayans, jefe del bloque del PJ, dirá que esa acta no es válida, que la que debe prevalecer es la que se acordó la semana pasada.
Entre una y otra acta hay tres diferencias sustanciales. La de la semana pasada cuenta con las firmas de 12 senadores de diferentes bloques. La acordada este martes con la de 6. "¿El criterio de 6 senadores vale más que el de 12?", observo a Clarín Mayans.
La segunda diferencia es que el primer acta establecía que para avanzar en la sesión de este jueves con la interpelación de Adorni se necesitaría mayoría absoluta, es decir 37 votos. La nueva elevó esa exigencia a dos tercios de los presentes, 48 votos en caso de asistencia perfecta.
La tercera diferencia es que Victoria Villarruel no participó de la segunda reunión de Labor Parlamentaria, algo que sí hizo en la primera. Su nombre no aparece en la segunda acta. Así, no quiso aparecer convalidando la maniobra del oficialismo.
Con la jugada de llamar a a Asuntos Constitucionales el miércoles 1° sería imposible que este jueves la oposición alcance los dos tercios. Había temor, incluso, de que dos senadores de La Libertad Avanza votasen con la oposición.
"Se les dio una salida a todos los que no querían quedar pegados a Adorni", explicaron en la bancada libertaria. "Tenemos una semana para descomprimir", agregaron.
El ministro del Interior, Diego Santilli, venía sosteniendo que en el Senado no había peligro para Adorni a raíz de las conversaciones que mantuvo con gobernadores, dijeron las fuentes consultadas.
Pero en el Senado se palpaba otro escenario. En la tarde de este miércoles, es decir antes de que se encontrara la solución de convocar a Asuntos Constitucionales, hablaban de final abierto. Calculaban que era posible que se juntarán los dos tercios.
"Una cosa es lo que le dice un gobernador a Santilli y otra lo que después hace un senador. Acá nadie quiere aparecer salvando a Adorni", confiaron en el Senado.
La investigación judicial sobre Adorni también genera tensiones en la bancada libertaria. Entre algunos senadores siguen atónitos por las explicaciones que les dio el funcionario en las reuniones que mantuvo este martes con los legisladores oficialistas.
Según se comenta en el bloque de LLA, a algunos les dijo, por ejemplo: "No evadí más porque no pude". Otra: "Me arrepiento de no haber evadido más".
En el bloque también hay bronca porque se dividió a los senadores en tres tandas para reunirse con Adorni. En la primera recibió a los legisladores de menor rango, en la segunda a las de estatus mediano y en la última al núcleo duro. "Tenemos una casta en el bloque", se burlaron en la bancada.
Patricia Bullrich le hizo un desplante al funcionario y no fue a las reuniones en la Casa Rosada.
Este miércoles, por otro lado, venció el plazo para que los senadores cargasen sus preguntas a Adorni, quien tenía previsto concurrir el jueves 2 de julio al Senado para dar su informe sobre la marcha de la gestión del Gobierno. Hasta este miércoles al atardecer menos de 10 legisladores habían enviado consultas.
Bullrich definió que el funcionario no vaya al Senado a dar su informe porque, por un lado, "iban a fusilarlo" a preguntas sobre los hechos de corrupción de los que se lo investiga y no sobre cuestiones del Gobierno. Ademas porque el criterio predominante en la oposición es no recibirlo para "no validarlo como jefe de Gabinete".
Pese a eso, el funcionario tuiteó el martes por la noche diciendo que estaba a disposición para presentarse en la Cámara alta el jueves 2. El posteo cayó pésimo en el oficialismo y sus aliados, que trabajan para salvar al funcionario de las embestidas opositoras.
Los escándalos de Adorni impactan en la agenda parlamentaria del oficialismo. Por eso, el Gobierno debe hacer algunas concesiones -como llamar a las comisiones de Asuntos Constitucionales de ambas cámaras- para poder aprobar sus proyectos.
Diputados dio media sanción este miércoles en Diputados al proyecto de creación de un Régimen de Incentivo para Grandes Industrias en Nuevas Industrias (Súper RIGI). Y este jueves buscará aprobar en el Senado el de inviolabilidad de la propiedad privada, ideado por el ministro Federico Sturzenegger.
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