El dólar roza los $1.500 y alcanza el valor más alto del año
El dólar oficial en el Banco Nación cerró este miércoles 24 de junio a $1.445 para la compra y $1.495 para la venta, con un alza de $5 respecto al cierre anterior.
El valor de venta de la divisa estadounidense llega al valor más alto del año, empatando al registrado el 2 de enero pasado. En el mes, la cotización lleva un incremento de 4,5%, superando ampliamente a la inflación esperada del 2%.
El dólar Mayorista cotizó a $1.468 y $1.477 en las puntas compradora y vendedora, respectivamente. En cuanto a los dólares financieros, el MEP se vende a $1.505 y el contado con liquidación (CCL) a $1.554. El dólar tarjeta se ubica en $1.943.
El valor oficial de la divisa comenzó a escalar desde los $1.450 a fines de mayo, con un saltos cada vez más pronunciados desde la semana pasada.
El dólar ya siente presión y el Gobierno define la estrategia para mantenerlo barato en el segundo semestre
La economista Elena Alonso, CEO de Emerald, consultada por PERFIL explicó que el dólar está buscando un nuevo piso, "porque en el lado de la demanda, en este segundo semestre los vencimientos de futuro y de dólar link están empujando al tipo de cambio para arriba. A eso se le suma más demanda por atesoramiento, turismo, gastos en el mundial y el aguinaldo. Con tasas de carrry trade que ya no resultan tan atractivas, tasas de interés negativas, una parte prefiere dolarizarse directamente, anticipándose al año que viene que es electoral".
Además, Alonso describió que el equipo económico le sigue poniendo un techo cuando interviene, vendiendo títulos dólar link o en la curva de futuros, convalidando un desplazamiento "en lugar de sostener un tipo de cambio en $1.400 con una inflación corriendo al 2% mensual, que efectivamente te va trazando el tipo de cambio real".
Con respecto a la oferta, la analista observó que los dólares aportados por el agro comienzan a reducirse y los productores retienen soja como resguardo de valor, también esperando mejores precios de los commodities o del dólar. "Eso es suma a presión, pero también arma a un colchón a futuro, pasado a agosto por necesidad de hacerse de pesos, esa mercadería también puede empezar a liquidarse y ayudar a que el tipo de cambio no se mueva más. ¿Hasta dónde puede llegar el precio del dólar? El REM del Banco Central ve un dólar mayorista cerrando en $1.658. Tampoco ayudan que un dólar global fuerte y la tasa más alta le ponen presión al resto de las monedas, incluido a las emergentes".
Leo Anzalone, director del CEPEC, comentó a PERFIL que se observa "una búsqueda de nuevo equilibrio más que con un episodio de tensión puntual. Durante varios meses el tipo de cambio quedó bastante rezagado frente a una inflación que siguió corriendo al 2%-3% mensual, y eso naturalmente fue erosionando competitividad y generando atraso cambiario".
El economista sostuvo que todavía hay margen para que siga ascendiendo para seguir a la inflación. "Dependiendo desde qué punto se mida, para empatar parte de esa nominalidad acumulada el dólar podría tener espacio para moverse algo más arriba, incluso hacia una zona de $1.550-$1.650 sin que eso implique necesariamente un cambio de régimen. El punto es que el segundo semestre suele ser menos favorable en términos de oferta de divisas. La cosecha empieza a perder fuerza, el turismo emisivo gana peso y además empieza a aparecer más demanda de cobertura. A eso este año se suma el ruido de un calendario político que empieza a mirar 2027".
En este escenario Anzalone agregó que "no vemos un escenario de salto desordenado. El Gobierno llega con más reservas, mejor acceso al financiamiento corporativo y con un mercado que todavía le reconoce cierta consistencia fiscal. La clave va a ser cómo administre esta transición entre la abundancia de dólares de la primera mitad del año y una segunda parte más exigente".
En el mismo sentido, Ignacio Morales, de Wise Capital, afirmó que "a pesar del repunte, los operadores descartan un escenario de crisis cambiaria inminente. Por el contrario, el mercado considera que la corrección era previsible debido al atraso acumulado en el primer semestre del año".
Y añadió: "Los analistas proyectan que la divisa continuará con ajustes graduales durante la segunda mitad del año para evitar perder terreno frente a la evolución de los precios domésticos".
Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases, opinó que hay una concepción aritmética y equivocada respecto del precio del dólar, ya que "es un precio más de la economía que refleja condiciones de oferta y demanda de la divisa. Desde principio de año hasta mediados de abril fue buscando un piso consistente con las oferta de divisa producto de exportaciones agropecuarias y energéticas. Uno podría decir que el piso de abril en la zona de $1.350 fue una correlación directa con el shock de dólares que se inició con la guerra".
"Hoy, con el barril de petroleo perdiendo terreno y la cosecha gruesa menguando, hay condiciones de oferta y demanda distintas explican la suba de aproximadamente 8% en las ultimas 10 semanas. Otro componente crítico es el nivel de las tasas de interes y su comparación con la inflación esperada. El nivel actual del 20-22% parece ser bajo comparado con las inflaciones pasadas, pero si el proceso desinflacionario continúa, se volverían positivas en términos reales, poniendo un poco de freno a la dolarización de la cartera", consideró el economista.
Sarano concluyó que "me parece descabellado pensar que el dólar salga a hacer catchup con la inflación sin mediar una crisis política, un ataque especulativo o un shock externo significativo. Veo el dólar encontrando un nuevo nivel de flotación tal vez más cerca de $1.500 que de $1.400, pero no hay elementos para anticipar una espiralización del dolar, al menos durante el año corriente".