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perfil.com · hace 21 horas · Regina Giannasi

Sindicatos en tensión: la disputa judicial y la crisis ponen en jaque a gremios clave

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La conflictividad sindical atraviesa una de sus etapas más complejas desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. En las últimas horas, tres de los gremios más importantes del país quedaron envueltos en conflictos que amenazan con impactar sobre las negociaciones salariales, la representación sindical y el funcionamiento de sectores estratégicos de la economía.

Mientras la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) profundiza su crisis institucional tras la intervención del sindicato, el conflicto salarial de los aceiteros continúa sin resolución y mantiene abierta la posibilidad de un paro nacional. En paralelo, la Justicia dejó sin reconocimiento legal a la conducción de Luis Barrionuevo al frente de la UTHGRA, abriendo un nuevo capítulo en la histórica interna gastronómica.

La crisis que atraviesa la UOM, el principal sindicato de la industria metalúrgica, sumó un nuevo episodio que amenaza con trasladar la disputa interna a la próxima negociación paritaria y a la revisión integral del convenio colectivo, una discusión que adquirió mayor relevancia tras la reforma laboral impulsada por el Gobierno.

El secretario general de la UOM, Abel Furlan.

Mientras el sector encabezado por Abel Furlán presentó un recurso ante la Corte Suprema para intentar revertir la intervención que lo desplazó de la conducción, el interventor Alberto Biglieri resolvió designar a cinco dirigentes enfrentados al ex secretario general para encabezar las negociaciones salariales con las seis cámaras empresarias del sector.

La resolución colocó al frente de la discusión a Enrique Salinas, Roberto Bonetti, Daniel Martínez, Adrián Pérez y Edgardo Holstein, todos dirigentes que mantienen un histórico enfrentamiento con Furlán y que habían quedado fuera de la conducción anterior.

Dentro del espacio que responde al dirigente desplazado interpretaron la decisión como un intento de reconfigurar el mapa de poder interno del gremio aprovechando la intervención judicial.

El Gobierno inició la revisión de 800 convenios colectivos y abrió una nueva negociación con sindicatos y empresas

El conflicto llega en un momento especialmente delicado para la actividad metalúrgica. La caída de la producción industrial, las suspensiones en numerosas fábricas y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios obligan a discutir no solo un nuevo aumento salarial sino también una actualización del convenio colectivo.

La incertidumbre también genera preocupación entre las cámaras empresarias, donde admiten dudas respecto de quién posee hoy la representación efectiva del gremio y sobre la validez de los acuerdos que eventualmente puedan firmarse.

Uno de los debates más sensibles será la renegociación del convenio colectivo. Varias entidades empresarias impulsan abandonar el esquema de negociación unificada y avanzar hacia convenios diferenciados por ramas de actividad, argumentando que la diversidad productiva del sector hace cada vez más difícil acordar reglas comunes.

Desde la UOM rechazan esa posibilidad porque consideran que una fragmentación de las negociaciones debilitaría el poder sindical y podría generar condiciones laborales distintas entre trabajadores alcanzados hasta ahora por un mismo convenio.

A ese escenario se suma la discusión por las denominadas cuotas solidarias, uno de los principales mecanismos de financiamiento tanto de los sindicatos como de las cámaras empresarias.

Paritaria de aceiteros: volvió a fracasar la negociación entre cerealeras y sindicatos y crece la posibilidad de paro

Actualmente la UOM percibe un aporte equivalente al 2% del salario total, pero la reglamentación de la reforma laboral fijó ese mismo porcentaje únicamente sobre el salario básico de convenio, lo que implicaría una reducción significativa de los recursos del gremio.

La modificación también alcanza a ADIMRA, cuya contribución empresaria pasaría del 1% al 0,5%, abriendo otro frente de conflicto durante las negociaciones.

Otro conflicto que mantiene en alerta al Gobierno es el que involucra a la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA), el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) y las empresas agrupadas en la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC).

La audiencia celebrada el martes 23 en la Secretaría de Trabajo, que se extendió durante más de cuatro horas, finalizó sin acuerdo salarial, aunque las partes coincidieron en continuar las negociaciones este jueves para intentar evitar medidas de fuerza.

Desde Ciara-CEC señalaron que "no hubo acuerdos salariales, pero se inició el diálogo" y pidieron a los sindicatos aceptar la propuesta empresaria para preservar la normalidad de la actividad.

Paritaria aceiteros 2024 secretaria de trabajo

El principal punto de conflicto sigue siendo el esquema de actualización salarial. Las empresas ofrecen ajustes mensuales atados a la inflación, mientras que los gremios reclaman incrementos superiores para recuperar el poder adquisitivo perdido.

Los sindicatos sostienen que el salario debe garantizar el cumplimiento efectivo del concepto de Salario Mínimo, Vital y Móvil previsto en la Constitución Nacional y en la Ley de Contrato de Trabajo.

Según sus propios cálculos, para mayo de 2026 ese salario debería ubicarse en $2.802.754, cifra que consideran plenamente financiable por las empresas.

El secretario general de FTCIODyARA, Daniel Yofra, volvió a advertir sobre la posibilidad de una huelga nacional al afirmar que su organización "nunca aceptó pautas salariales" que impliquen una pérdida del poder adquisitivo y reivindicó el paro como una herramienta constitucional para defender los derechos de los trabajadores.

La nueva audiencia fue convocada para este jueves 25, fecha en la que también vencerá la conciliación obligatoria que ya fue prorrogada en tres oportunidades.

En paralelo, la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) quedó inmersa en una nueva crisis institucional luego de que el juez Julio Grisolía rechazara el amparo presentado por Luis Barrionuevo para obtener el reconocimiento oficial de las elecciones internas celebradas en diciembre pasado.

Luis Barrionuevo 30122025

La decisión deja en una situación de incertidumbre la continuidad formal de la conducción del histórico dirigente sindical, quien permanece al frente del gremio desde hace más de cuatro décadas.

La Secretaría de Trabajo había decidido no otorgar la certificación de autoridades debido a una causa judicial impulsada por Dante Camaño, referente de la seccional Capital y principal opositor interno de Barrionuevo.

Camaño impugnó el proceso electoral luego de que la Lista Gris Naranja fuera excluida por la Junta Electoral, lo que derivó en una disputa judicial que todavía continúa abierta.

El secretario general de la UOM, Abel Furlan, en la marcha contra la reforma laboral frente al Congreso

La certificación oficial resulta indispensable para el funcionamiento administrativo de cualquier organización sindical, ya que habilita desde operaciones bancarias hasta la firma de contratos y la designación de autoridades.

La situación guarda similitudes con la que atraviesa actualmente la UOM, donde la falta de reconocimiento legal de las autoridades electas derivó finalmente en la intervención del sindicato.

El enfrentamiento entre Barrionuevo y Camaño, que alguna vez compartieron la conducción de UTHGRA tras la recuperación democrática, suma así un nuevo capítulo y mantiene en suspenso el futuro institucional de uno de los gremios más importantes del sector de servicios.

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