El economista Ricardo Arriazu pidió un tratado de libre comercio con India y eliminar el "costo argentino" de la producción
El economista Ricardo Arriazu reclamó este martes que Argentina se ponga "los pantalones largos" para aprovechar las oportunidades que se le presentan en el nuevo escenario global, pidió un tratado de libre comercio con India y eliminar "el costo argentino" para ser competitivos.
Arriazu fue uno de los expositores centrales del primer panel del ciclo Democracia y Desarrollo que organiza Clarín, titulado "Las claves del cambiante escenario global".
"El país con el que Argentina tiene que hacer un tratado de libre comercio es con India. China ya está en 3.100 kilocalorías por habitante, India en 2.100. En India sigue creciendo la población y necesita lo que tenemos. Nuestro socio ideal, donde deberíamos hacer las relación, junto con Brasil, es con India", sostuvo Arriazu al poner el foco en las oportunidades que tiene el país para crecer.
De todas maneras, y después de advertir que "Argentina es el país de las oportunidades perdidas", el economista sostuvo que el país "tiene que ponerse los pantalones largos, dejarse de macanear".
En ese sentido, Arriazu sostuvo como punto central que el país pueda ser competitivo y lanzó una crítica a quienes plantean la devaluación del peso como una herramienta viable para hacerlo.
"En Argentina devaluar es como que el petiso pida que se devalúe el metro (...) El petiso tiene que pedir la hormona del crecimiento y Argentina tiene que pedir la hormona de la competitividad, y la hormona de la competitividad es eliminar todo lo que no nos hace competitivo, el famoso costo argentino. Porque si no eliminamos esas distorsiones vamos a seguir siendo no competitivos", enfatizó.
Arriazu también puso el foco en el proceso de "cambio de estructura productiva" que deberá afrontar el país y advirtió que en esa transición "la destrucción" de empleos será "más rápida que la producción".
"Eso puede generar bolsones de desempleo y descontento, pero sabemos que a la larga va a cambiar todo eso, pero si no tomamos el problema de corto plazo podemos volver a las políticas pendulares y lo que Argentina necesita es eso, no volver a las políticas pendulares", señaló Arriazu.
En esa línea, el economista, uno de los más elogiados del ámbito local por Javier Milei, volvió a sostener que "el cambio estructural" está generando algo que no había visto nunca, "sobrante de divisas y faltante de empleo, y la pregunta es "cómo Argentina reacciona ante esos incentivos y aprovecha esa ventaja".
"El cambio hacia servicios se está dando en todo el mundo, incluyendo China. Se habla mucho de que este cambio va a dejar 20 millones de personas afuera. Yo me pregunto cuántos quedaron afuera con este sistema. El problema es la transición, cómo se maneja y la experiencia de otros países. El gran perdedor inicial es la industria y dos sectores que son construcción y comercio, pero que en la experiencia histórica son ganadores", destacó el economista.
El primer panel analizó la evolución geopolítica, el posicionamiento de Argentina y el impacto de la mayor competencia internacional y contó, además de Arriazu, con la participación del doctor en relaciones internacionales Carlos Pérez Llana, el presidente del CARI Francisco de Santibañes, y los economistas Dante Sica (abeceb) y Martín Rapetti (Equilibria).
El ciclo Democracia y Desarrollo, que cuenta con el auspicio de Techint, Personal, Pan American Energy y Banco Macro, busca trazar un diagnóstico preciso y elevar propuestas concretas para impulsar el progreso nacional.
Dante Sica destacó el análisis de Arriazu pero planteó diferencias sobre la visión de la industria como "el gran perdedor inicial" en el proceso de cambios.
"Hoy una hectárea de soja quizá tiene más competencia tecnológica o industrial que a lo mejor una industria de línea blanca en el conurbano. Y eso va a tener un amplio desarrollo y derrame", sostuvo Sica, y agregó: "Argentina está preparada. Se necesita estabilidad en las reglas de juego".
Además, al destacar la importancia de desregular la economía, señaló: "Economía desregulada no es ausencia del Estado, es un Estado mucho más inteligente que genere las regulaciones y las miradas para fortalecer el proceso inversor. Tenemos que mirar mucho más el mundo. Dejemos de mirar el futuro con los ojos del pasado".
Martín Rapetti fue más cauto sobre los niveles de crecimiento que puede tener el país por el auge de la minería, el petróleo y el gas, y puso el foco en el posible impacto negativo de la transición.
El economista dijo que, pese al impulso de Vaca Muerta y la minería, él no ve un escenario donde a la Argentina le lluevan dólares. "Yo no estoy viendo una economía donde nos salen dólares por las orejas", dijo Rapetti, y se preguntó "qué pasa si la economía argentina necesita más sector transable".
Insistió que no ve que el país esté ante un escenario del fenómeno conocido como enfermedad holandesa, que da cuenta de que la explosión de un sector que se vuelve muy rentable daña al resto de la economía. En el caso argentino, sería que la lluvia de dólares que ingresarían al país por Vaca Muerta, el campo y la minería podría perjudicar la competitividad de la industria y el comercio.
De todas maneras, advirtió: "Si efectivamente fuéramos a enfermedad holandesa la transición es clave", dijo en referencia a que el Estado debería diseñar un plan para mitigar el impacto en los sectores más castigados.
El doctor en relaciones internacionales Carlos Pérez Llana y el presidente del CARI Francisco de Santibañes pusieron el foco en los cambios en el escenario global para, desde ahí, entender las oportunidades que se le presentan al país.
Para Pérez Llana, "la elección de medio término (en Estados Unidos) y las dos guerras inconclusas en Irán y en Ucrania" son centrales en el escenario global actual. "El occidente estratégico murió en Ucrania", analizó.
En ese sentido destacó el rol de China al advertir que "va ganando sin jugar mucho", en referencia a su rol en medio del conflicto en Medio Oriente. Consideró que "a través de Pakistán está jugando China" y "en la guerra de Ormuz va ganando sin jugar mucho".
Santibañes, por su parte, destacó que en la actualidad "se prioriza la búsqueda de seguridad a la suficiencia económica por parte de los estados" y advirtió que "el conflicto entre dos grandes potencias genera incertidumbre".
Además de sostener que en el nuevo escenario internacional "el multilateralismo está en crisis", Santibañes dijo que "Argentina tiene que evitar conflictos innecesarios".
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