La cámara de agroexportadores llamó a los aceiteros a rebelarse contra sus gremios para evitar perder $160.000 por día de paro
En un nuevo capítulo del conflicto salarial entre los sindicatos aceiteros y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), este martes se realizará una nueva audiencia que definirá el rumbo del conflicto. En este marco, la cámara de las agroexportadoras llamó a los trabajadores del sector a aceptar la propuesta de actualización salarial mensual atada al Índice de Precios al Consumidor del Indec, con la advertencia de que un paro general le costaría a cada empleado $160.000 por día sin trabajar.
La está prevista para este martes en la Secretaría de Trabajo de la Nación, en el marco de una conciliación obligatoria que vence el jueves.
El comunicado de Ciara apunta directamente a los trabajadores: “Les pedimos que convenzan a sus líderes sindicales de firmar esta propuesta para que nadie pierda poder adquisitivo en todo el año”. La entidad, que representa a las principales exportadoras del complejo oleaginoso, sostiene que su oferta garantiza el mantenimiento del salario real.
En caso de no haber acuerdo, fuentes con conocimiento del caso confirmaron a Infobae que el conflicto podría reactivarse: “Si todos perdemos, ¿quién gana con el paro?”.
El antecedente inmediato es la audiencia del pasado 16 de junio, que terminó sin resultados para las partes. En esa instancia, la industria buscaba firmar el compromiso de ajustar los sueldos mes a mes según el reporte del Indec, pero no obtuvo respuesta favorable de los gremios.
“La industria confirmó que está dispuesta a firmar hoy mismo que todos los meses incrementará los salarios con el reporte mensual del Indec y de esa manera no perder poder adquisitivo. Pero no obtuvo voluntad de negociar de parte de los sindicatos”, señala el texto difundido por Ciara-CEC, la cámara y el Centro Exportador de Cereales, tras aquella reunión.
El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) reclaman un aumento del 20% retroactivo a mayo y rechazan que la indexación por IPC sea suficiente para recomponer el poder adquisitivo.
El secretario general del SOEA de San Lorenzo, Daniel Succi, también cuestionó las cifras que difunde el bloque empresario: mientras Ciara-CEC sostiene que el salario promedio ponderado del trabajador aceitero alcanza los $4,8 millones mensuales, Succi señaló que el básico inicial es de $2.344.000 y el tope de supervisores ronda los $3,5 millones.
El conflicto tuvo su detonante a fines de mayo, cuando ambos sindicatos declararon un paro por tiempo indeterminado en todas las plantas del país, tras la oferta empresaria de un incremento del 0% para ese mes. El Ministerio de Capital Humano intervino de inmediato con la conciliación obligatoria, que frenó el reclamo y habilitó la negociación formal. La medida está vigente hasta este jueves 25 de junio. A partir de esa fecha y en caso de que no haya acuerdo, los sindicatos podrían retomar el paro.
Para sostener su posición, la cámara empresaria exhibió los números acumulados desde enero: anticipó aumentos del 13,8% mientras la inflación del período llegó al 14,7%, una brecha de menos de un punto porcentual. A su vez, desde noviembre de 2023, el salario aceitero acumula un alza del 361%, frente al 299% del IPC y al 304% del tipo de cambio en el mismo período, según datos de la propia entidad. Ciara también recordó que, según un informe de la Secretaría de Trabajo publicado en mayo, los aceiteros fueron uno de los tres únicos gremios del país que lograron mantener el poder adquisitivo de sus trabajadores frente a una tendencia generalizada de pérdida salarial real.
Los sindicatos, a su vez, argumentaron que el pedido de aumento responde a necesidades concretas: citaron datos del propio Indec para sostener que la canasta básica que garantiza la reproducción del salario se ubica en $2.802.754. También recordaron que las patronales recibieron un beneficio adicional de USD 3.740 millones por la reducción de los derechos de exportación, y que “los salarios representan apenas un 3,3% de las exportaciones del sector”.
El conflicto se produce en un contexto de tensiones previas en la cadena agroindustrial. Semanas antes del paro del 27 de mayo, transportistas autoconvocados de la provincia de Buenos Aires habían paralizado las terminales portuarias de Bahía Blanca y Necochea en plena cosecha gruesa, en reclamo de un aumento del 15% en el flete. Esa medida generó, según Ciara-CEC, pérdidas estimadas en al menos USD 450 millones y afectó el cumplimiento de contratos internacionales.