Investigan a Manuel Adorni por comprar un flipper de colección de 8.000 dólares para su casa de country
La investigación judicial sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, incorporó un nuevo elemento que vuelve a poner bajo la lupa sus gastos personales. Según reveló la periodista Romina Manguel, el funcionario adquirió un flipper de colección de Los Locos Addams para equipar su propiedad en el country Indio Cuá, ubicado en la localidad de Exaltación de la Cruz valuado en USD 8.000, una cifra que generó interrogantes debido a la diferencia entre el valor del bien y los ingresos que percibía oficialmente al momento de la compra.
El objeto adquirido por Adorni es una cotizada pieza de culto fabricada por la empresa Bally en el año 1992, lanzada al mercado en paralelo con el estreno de la película Los Locos Addams. Se trata del flipper de estado sólido más vendido de la historia de la industria del entretenimiento arcade, con un total de 20.270 unidades producidas a nivel global.
El sistema de juego se caracteriza por recrear un recorrido virtual por la mansión de los personajes y otorgar acceso a una «bóveda» que premia al jugador con la modalidad de juego múltiple o multiball.
En el mercado local del coleccionismo y en plataformas de comercio electrónico como Mercado Libre, este modelo específico mantiene una cotización elevada, con valores actuales que oscilan entre los 12 y los 14 millones de pesos, dependiendo de su estado de conservación y la originalidad de sus componentes.
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Los registros indican que Adorni recibió el flipper en julio de 2025. En ese mismo mes, su salario neto como funcionario público se posicionaba por debajo de los 2 millones de pesos mensuales, lo que significa que el valor de la máquina de juegos importada triplicaba su capacidad de ingresos oficiales de todo un mes.
El pago en efectivo billete sobre billete es un patrón de consumo de Adorni. La pista de los gastos suntuarios surgió a partir de las pericias realizadas sobre el teléfono celular de Matías Tabar, el contratista a cargo de las lujosas remodelaciones de la vivienda del country, quien declaró ante la Justicia que Adorni le pagó 245.000 dólares en efectivo por diversas obras independientes, que incluyeron una parrilla, aberturas, carpintería, una isla de cocina y una pileta con cascada valuada en 3.500 dólares.
A partir de la información extraída del teléfono de Tabar, el fiscal Pollicita detectó también un gasto de $8.183.383 (unos 6.820 dólares al tipo de cambio oficial de la fecha) realizado el 2 de junio de 2025 en una casa de colchones del barrio porteño de Recoleta.
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La facturación de dicha compra, enviada directamente al country Indio Cuá, se emitió a nombre de Gisela Kocsis, una empleada de planta que se desempeña desde hace años en el Gobierno bajo la órbita de Adorni, quien se presentó personalmente en el local para abonar el total en efectivo. El grueso de ese desembolso, alrededor de 6 millones de pesos, correspondió a tres conjuntos de sommiers completos, mientras que el saldo restante se destinó a sábanas de lujo, edredones y almohadas.
El extenso listado que unifica la fiscalía como paso previo a exigirle al jefe de Gabinete un requerimiento de justificación patrimonial abarca además costosos viajes familiares abonados bajo la misma modalidad. Entre ellos se detallan:
-Vacaciones en Aruba entre fines de diciembre de 2024 y comienzos de enero de 2025, con pasajes de 5.800 dólares y gastos de hotel por 8.874 dólares.
-Un viaje de su esposa, Bettina Angeletti, a España en septiembre de 2025 por un costo estimado de 6.000 dólares en efectivo.
-Estadías en el hotel Bolacuá de Gualeguaychú por un piso mínimo de $2.350.000.
La base del expediente penal continúa unida, sin embargo, a las sospechas iniciales sobre el salto patrimonial del funcionario: la compra de una casa en el country Indio Cuá por USD 120.000 y de un departamento en el barrio porteño de Caballito por USD 230.000, operaciones justificadas mediante dos polémicos préstamos "entre amigos" otorgados, segun dijo, por mujeres policías y jubiladas que habilitaron la postergación de los pagos sin intereses.