De la fuerte volatilidad a la sensación negativa de los operadores
Durante lo que va de junio, a las cotizaciones de Chicago les ha costado reponerse del fuerte recorte verificado desde aproximadamente el 20 de mayo. Hasta esa fecha, los valores evolucionaban en un contexto signado por tres factores de mercado, sinónimos de volatilidad actuando en simultáneo: la guerra en Medio Oriente, el tradicional mercado climático estadounidense y la justificada expectativa que generaba la cumbre entre Trump y Xi Jingping. Luego, la volatilidad dio paso a una marcada sensación negativa entre los operadores.
La “cumbre” no generó un panorama alentador para las cotizaciones de la soja y el maíz. En simultáneo, los cultivos de cosecha gruesa en Estados Unidos superaron sin problemas la “aduana” de la siembra y parecieran encaminarse a un muy buen desarrollo. Ambas cuestiones les dieron impulso a los “fondos” especulativos para que asumieran en Chicago una clara actitud negativa y liquidaran con agresividad sus posiciones compradas. Las últimas jornadas, sin embargo, parecieran mostrar una actitud menos decidida de la especulación.
Si bien los cultivos evolucionan satisfactoriamente en el país del norte, los operadores reconocen que las cotizaciones ya tienen incorporada dicha posibilidad y el “premio climático” puede aparecer en cualquier momento. El “premio bélico” también ha cedido luego de que Trump firmara el acuerdo con Irán. La realidad es que el contexto en el que evoluciona Chicago no es sencillo. Si bien es cierto que los stocks globales son abundantes, los estadounidenses son ajustados. A su vez, el acuerdo de paz en Medio Oriente ha debilitado notablemente al mercado energético. La atención de los “traders” se focaliza ahora en el clima de Estados Unidos y el informe de stocks y área sembrada que publicará el USDA el próximo 30/6. Algunos piensan que, por razones vinculadas con los altos precios de la urea durante semanas cruciales, el área de maíz podría ser marginalmente menor que la estimada el pasado 30/3.
Aun así, parece claro que la presión bajista sobre los precios necesita ser realimentada. Ello, pues la disposición a vender por parte de lo farmers es muy baja y se los nota muy sensibles a rumores y expectativas respecto de posibles compras por parte de China. En nuestra opinión, los niveles de precios actuales se encuentran en cotas cercanas a las mínimas históricas y ello posiblemente esté limitando la posición agresiva de los “fondos” entre el 20 de mayo y el 4 del actual.
En el plano doméstico, cada producto tiene una historia distinta. La soja: ahora trabajando en paridad; el trigo disponible, con diferenciales importantes por calidad, y el girasol está muy lejos de los valores de paridad (ya un clásico). El maíz repite la historia del año pasado. Los precios que ofrece la exportación superan por más de US$/t 15 los de paridad. La plaza maicera continúa siendo traccionada por el consumo doméstico y es muy posible que muchas compras de la exportación tengan como destino el mercado interno. Para la nueva campaña, no son pocas las conjeturas respecto de la consolidación de un evento Niño de fuerte intensidad. En términos generales, ello plantea un escenario productivo más que atractivo, toda vez que en años similares (1983/84, 1998/99, 2003/04 y 2016/17) se alcanzaron volúmenes de producción récord. El tema es el trigo, por el período clave octubre/noviembre y el riesgo eventual que plantean los excesos hídricos.
© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.