La CGT y las dos CTA se reunieron y coinciden en idear un plan de lucha
Después de idas y vueltas, y varias conversaciones, las tres centrales sindicales (CGT, CTA Autónoma y CTA de las y los Trabajadores) coincidieron en comenzar a tejer acciones contra el Gobierno. En un contexto que señalan como difícil, el jueves por la tarde dieron el puntapié inicial para transitar un recorrido en conjunto. Durante el encuentro, los dirigentes coincidieron en la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento obrero frente a un contexto económico y social “que afecta de manera directa a millones de trabajadores y trabajadoras”.
Hay también otro motivo subterráneo por parte de la CGT para encarar este proceso: la necesidad de articular con diferentes sectores ante las dificultades que tienen algunos sindicatos para encarar medidas de fuerza.
En la central obrera mencionan que la situación de La Fraternidad y la Unión Tranviaria Automotor (UTA), claves para que una protesta sea contundente, está cruzada por las multas millonarias que le impuso la administración Javier Milei por adherirse al último paro.
Si se observa el caso de la UTA, la multa ronda los 70 mil millones de pesos, mientras que para La Fraternidad la penalidad alcanza aproximadamente los 20 mil millones. Omar Maturano, jefe de los maquinistas de trenes, ya se quejó de la sanción recargando culpas contra la calle Azopardo.
A esa situación se suma la posición de la Unión Ferroviaria, de Sergio Sasia, a quien algunos dirigentes cegetistas lo tildan de “oficialista” y ajenos al conflicto y los reclamos que plantean desde el movimiento obrero. Por eso, avanzaron para edificar acciones en conjunto con Hugo Yasky (la cara de la CTA-T) y Hugo Godoy (el líder de la CTA-A).
En cuanto al diagnóstico, todas las partes remarcaron que la situación económica que atraviesa a la clase trabajadora en todo el país es “grave”. “Marcada por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, los despidos y el deterioro de las condiciones laborales”, evaluaron.
En ese marco, las organizaciones debatieron distintas iniciativas destinadas a coordinar acciones conjuntas y avanzar en la construcción “de un plan de lucha unificado que permita expresar el rechazo a las políticas implementadas por el Gobierno nacional”.
También, aprovecharon el cónclave para hablar de la importancia de sostener espacios de articulación entre las distintas centrales para impulsar reclamos comunes. En este tiempo, todas se encargaron de aceitar contactos con otros sectores perjudicados por la motosierra libertaria. De hecho, esta semana la CGT recibió a las confederaciones que están integradas en Azopardo para hablar de futuras medidas. Y las CTA edificaron acciones con el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), el polo gremial combativo.
Al término de la reunión, hubo otra coincidencia entre los dirigentes: dijeron “que la unidad es una herramienta fundamental para enfrentar los desafíos actuales” y señalaron que continuarán manteniendo encuentros periódicos con el objetivo de definir una agenda común de reivindicaciones y medidas de acción que permitan poner freno al ajuste y defender los intereses de la clase trabajadora”.
El sitio Mundo Gremial informó que el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, destacó la importancia de profundizar la articulación entre las distintas expresiones sindicales. “Ante la avanzada del Gobierno contra los derechos laborales, la negociación colectiva y las organizaciones gremiales, resulta indispensable profundizar la unidad de todo el movimiento obrero”, afirmó el dirigente.