Quién es Noelia Ruiz, "la Killer de Santi", que reemplazó a Facundo Leal en el ORSNA
Noelia Florencia Ruiz aprendió que en la Argentina de los espías, los satélites y las pistas de aterrizaje, el poder rara vez se exhibe: se ejerce en las sombras. A los 39 años, esta licenciada en Relaciones Internacionales de la UCA, con una maestría en Gobernabilidad y Gestión Pública del Instituto Ortega y Gasset de Madrid y un MBA en la Universidad Austral, y tras haber militado en el PRO de Mauricio Macri, ocupa la presidencia del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), que se asemeja menos a un despacho burocrático que a una sala de mando en medio de una violenta turbulencia política.
Conocida en los pasillos de Casa Rosada como "la Killer de Santi" Ruiz reporta al asesor presidencial estrella: Santiago Caputo. Si bien se mantiene firme, la captura de su antecesor y aliado político, el mendocino Facundo Leal, gatilló una onda expansiva que demolió su blindaje y mantiene en vilo al organismo.
Leal fue detenido el miércoles 27 de mayo de 2026 en su departamento de Palermo, acusado de malversación de caudales públicos y coimas por la contratación fraudulenta de la firma ALS para la custodia de equipamiento en ARSAT, un expediente que nació en 2024 tras detectarse un robo sistemático de cables de fibra óptica.
La redada policial ventiló un botín propio impactante: más de dos millones de dólares líquidos, equipos de espionaje, además de distintas drogas duras y sintéticas. El impacto salpicó de inmediato a Ruiz, transformando la caída de su socio político en una denuncia penal en su contra por presuntas coimas sistémicas en la obra pública aeroportuaria, ubicándola en el ojo de una tormenta judicial de pronóstico, por ahora, reservado.
Quienes la conocieron en sus inicios recuerdan a una militante entusiasta del ala moderada de Juntos por el Cambio, criada bajo la gobernación bonaerense de María Eugenia Vidal. Ruiz escaló rápido: entre 2015 y 2019 fue Jefa de Asesores de la Jefatura de Gabinete de Federico Salvai, y entre 2019 y 2023 ocupó una banca como diputada bonaerense. Tras presidir la agrupación juvenil macrista "La Generación" durante casi una década, su marcha ascendente se frenó en 2023 al perder las elecciones para la intendencia de Mercedes. Su reconversión al ecosistema libertario se ejecutó entonces con precisión quirúrgica en el invierno de 2024. De la mano de Guido Giana, ex cuadro del PRO reciclado por Santiago Caputo, saltó directo a los casilleros más codiciados de la tecnología estatal. En julio de ese año, el asesor presidencial consolidó su desembarco en La Libertad Avanza nombrándola de forma simultánea en dos terminales clave: directora de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT) y, mediante una resolución que sacudió la interna oficial, la impuso al frente del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), un multimillonario fideicomiso de más de 150 millones de dólares alimentado por las exenciones impositivas de las ensambladoras de Tierra del Fuego como Mirgor, de Nicolás Caputo.
Perfil se contactó con Ruiz pero no quiso hacer declaraciones. No obstante, frente a la consulta de este medio, fuentes cercanas a la funcionaria explicaron el verdadero origen de su vínculo con el estratega libertario: "A Santiago Caputo lo conoce de la consultora Move Group, de la época en que María Eugenia Vidal era gobernadora y ellos hicieron algunos trabajos de consultoría".
Más tarde, ARSAT se convirtió en el "pecado original" que hoy la desvela. Su llegada al directorio de la firma satelital en julio de 2024 se produjo meses después de que Leal dejara la presidencia del organismo. Las fuentes de su entorno sostienen que a Leal lo conoció "en alguna reunión", aunque el funcionario ahora detenido ya no tenía cargo ni función en ARSAT. A pesar de la distancia temporal en las oficinas satelitales, la Justicia investiga actualmente si Ruiz heredó y mantuvo bajo su órbita la matriz operativa instalada por la gestión anterior.
Porque lo cierto es que en junio de 2025, Ruiz fue nombrada vicepresidenta del ORSNA para secundar a Leal, clonando de forma efectiva la línea de influencia que su sector político proyectaba desde ARSAT. La convivencia duró hasta que el avance de los tribunales en la causa por el robo de cables de fibra óptica obligó al mendocino a renunciar en febrero de este año, antes de su detención definitiva en Palermo.
Se agrava la situación de Facundo Leal en la Justicia: nuevos requerimientos y declaraciones de testigos clave
La consagración burocrática de Ruiz quedó plasmada en el Decreto N° 155/2026 del Boletín Oficial, firmado por Javier Milei y Luis Caputo el 17 de marzo de 2026. Allí, se aceptó la renuncia de Ruiz a la vicepresidencia y, de forma retroactiva al 27 de febrero, se la designó Presidenta del Directorio del ORSNA, con Lucila Belén Pagani como su segunda. Con esa firma, la facción vinculada a Santiago Caputo capturó el control total de un organismo hiperestratégico que maneja las cajas más codiciadas del transporte nacional y que fiscaliza a empresas gigantescas como Aeropuertos Argentina del Grupo Eurnekian, de hecho se está volviendo a negociar el acuerdo de renovación de los aeropuertos que el empresario controla.
Se trata, por lo tanto, de un organismo clave para la estructura de poder que proyecta Caputo. No obstante, desde el círculo íntimo de Ruiz salieron al cruce de estas interpretaciones políticas y descartaron cualquier subordinación jerárquica informal. "El ORSNA es un organismo técnico, Santiago Caputo no brinda órdenes. Tenemos un presupuesto súper acotado y el dinero para las obras sale del canon que pagan las empresas concesionarias", enfatizaron.
La tranquilidad en la cima duró apenas tres meses. Al caer Leal por los desvíos millonarios en ARSAT, la Justicia comenzó a investigar si existía un punto de contacto y si el esquema de la firma satelital se había mudado, reconfigurado y profundizado en los aeropuertos bajo el mando de Ruiz. El 3 de junio de 2026, la diputada Marcela Pagano sacudió el tablero político con una denuncia penal que recayó en la Fiscalía Federal N° 7 de Ramiro González y el Juzgado Federal N° 8 de Marcelo Martínez de Giorgi.
La acusación describe una supuesta matriz de corrupción en el Fideicomiso de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Aeropuertos (FFSNA): un selecto grupo de constructoras —Agro, Lemiro Pietroboni, Cemisa y Centro, etc—, según se investiga, se habrían sometido a una exigencia sistemática del 10% de retorno sobre cada transacción. La justicia investiga si el dinero pudo haber ascendido a la cúpula del ORSNA. A cambio del presunto peaje, Ruiz habría habilitado adjudicaciones directas de obras públicas millonarias y también haabría destrabado certificaciones de pago para esas empresas en las pistas de Río Grande, Tucumán y Río Gallegos.
Ante estas acusaciones de corrupción, allegados a Ruiz rechazaron la denuncia. "Lo de Pagano es un disparate. Nosotros no hablamos con las empresas constructoras. Es imposible que el ORSNA pida un retorno porque no tenemos trato alguno", replicaron.
En la misma línea para desatender las denuncias que investiga la justicia, los voceros de Ruiz explicaron el funcionamiento administrativo para desacreditar la hipótesis de las dádivas: "El ORSNA es un organismo regulador, nosotros no licitamos ni adjudicamos nada. El concesionario controla, se manda una inspección, se verifica el avance de obra y ahí se libera el pago, pero el control de la obra lo hace la empresa concesionaria, por ejemplo, Eurnekian".
Por otra parte, la denuncia del fiscal González sostiene que Ruiz y Pagani realizarían un “desplazamiento sistemático de los gerentes de carrera -agentes idóneos y de planta permanente- para reemplazarlos por personas de su entorno”, presuntamente para asegurar la ausencia de controles internos. Desde el organismo, sostienen que esos cambios son "normales".
Para complicar el panorama, la investigación también se podría relacionar con el rastro de las 10 valijas de Laura Belén Arrieta ingresadas al país sin control aduanero en febrero de 2025, ligadas a Leonardo Scatturice, un episodio que, según una de las hipótesis bajo análisis, podría exponer una eventual interferencia de sectores vinculados a Santiago Caputo sobre la PSA y los controles del ORSNA.
Noelia Ruiz, la dirigente que alguna vez prometió una renovación transparente dentro del PRO bonaerense, se encuentra atrapada en una arquitectura de sospechas judiciales de calibre transnacional. De "la killer" implacable de Casa Rosada a imputada en una causa federal por desvío de fondos públicos, su destino político pende del hilo de un expediente que avanza al ritmo de los tribunales de Retiro y del poder político. NG/KW