Cómo es la ingeniería para pagar el vencimiento de USD 4.200 millones en julio y cuándo se usarán las garantías
Esta semana, el ministro de Economía, Luis Caputo, logró la aprobación de garantías por parte del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sin embargo, no se utilizarían para el vencimiento de julio por USD 4.200 millones con bonistas. Es que prácticamente el Tesoro ya cuenta con los dólares para afrontar el pago por las colocaciones del Bonar 2027 y 2028. Aunque hay un pequeño restante para el que se tendría que realizarse una operación con el Banco Central que podría impactar en las reservas internacionales.
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Economía consultadas por Infobae, el pago de julio se concretará con los fondos disponibles en el Tesoro. Esta determinación surge a pesar de la reciente aprobación de garantías por parte de los organismos multilaterales mencionados. Es que no existe la necesidad de recurrir a estos avales en esta instancia.
La dinámica del flujo de fondos se refleja en el informe de la consultora Analytica, que señaló que hasta el miércoles anterior la Cuenta Única del Tesoro (CUT) ascendía a USD 2.916 millones. Tras la liquidación del viernes de los AO28, ese monto subió a USD 3.216 millones, aunque todavía permanece por debajo de los USD 4.300 millones que el Tesoro debe cubrir el 9 de julio por vencimientos de bonos privados. Analytica precisó que aún quedan USD 365 millones de AO28 disponibles en la licitación del viernes 26 de junio, la última antes del vencimiento, pero este monto tampoco alcanza para cubrir el total adeudado.
Pese a este margen ajustado, Analytica indicó que el pago está garantizado. El Tesoro disponía hasta el miércoles de $12,6 billones en la CUT en pesos, equivalentes a USD 8.740 millones, provenientes de un roll over superior al 100% y la distribución de utilidades del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Tras la última licitación, esa cifra ascendería a $13,6 billones, monto suficiente para adquirir los dólares necesarios mediante el BCRA y así cubrir el vencimiento de julio.
Una postura similar tuvo Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, quien especificó que al último dato el Tesoro todavía necesitaba más de USD 1.300 millones para los pagos de julio. Con la licitación de dólares podía sumar USD 300 millones adicionales, más lo que lograra de organismos internacionales, aunque estimó que restaban USD 1.000 millones que el Tesoro tendría que comprarle al BCRA para afrontar los vencimientos. Garay Méndez planteó la incógnita central: “Hay que ver de dónde saca los dólares el BCRA, si mediante un nuevo repo o si recurre a las reservas. Las garantías estarían disponibles para la segunda mitad del año, cuando llegue el primer pago de capital al Fondo Monetario Internacional y para preparar el colchón financiero de 2027”.
En esa línea también fue Nicolas Guaia, CEO & Partner at Max Capital Asset Management, para quien no hay duda sobre que están los dólares para el pago de deuda de julio. “Por más de que no esté la totalidad en las arcas del Tesoro al día de hoy, este puede utilizar los dividendos en pesos que le pagó el BCRA para comprarle los dólares restantes”, comentó en conversación con este medio.
Desde el mercado, una fuente calificada aportó una visión complementaria en declaraciones en off the record sobre lo viene después del pago de julio. Afirmó que para el pago de julio está casi todo cubierto y que la expectativa sobre una eventual salida al mercado persiste. “Uno piensa que van a aprovechar esta ventana con la baja del riesgo país, pero el Gobierno insiste en que no. Si salen al mercado, mejor, y si no salen, es porque tendrán cubiertas las necesidades para lo que quede de este año y el que viene. De ser así, es un financiamiento heterodoxo, no es transparente”, sostuvo la fuente.
La ingeniería financiera del Tesoro para afrontar sus compromisos combina recursos en dólares provenientes de licitaciones y fondos en pesos depositados en la CUT. A través de la conversión de estos pesos, se habilita la adquisición de los dólares faltantes al BCRA. Este mecanismo permite cumplir con los compromisos de deuda sin acudir de inmediato a las garantías internacionales otorgadas recientemente.
El escenario para la segunda mitad del año podría modificar la estrategia oficial. Tanto Garay Méndez como los especialistas consultados anticipan que las garantías del Banco Mundial y del BID quedarían reservadas para el momento en que Argentina deba enfrentar el primer pago de capital al Fondo Monetario Internacional y para reforzar el programa financiero de 2027. Por ahora, la prioridad reside en utilizar al máximo los mecanismos propios de financiamiento y preservar los avales multilaterales para instancias de mayor exigencia.
El Gobierno viene señalando que no prevé salir al mercado en esta ocasión, aunque parte del mercado considera que se generó una ventana con la baja del riesgo país a 430 p.b., podría que aprovecharse para reforzar el financiamiento de lo que resta del año y de 2027. Pero Caputo sigue insistiendo en que las opciones con las que ya cuenta son mejores. Esto quedo de manifiesto ayer cuando tras la reunión con las autoridades del Banco Mundial volvió a reiterar su postura. “La tasa de interés será sustancialmente más baja que la actual del mercado, lo que representa un ahorro muy significativo para todos los argentinos”, escribió en la red social X.