Luego de que Adorni lo negó, el contratista ratificó que el jefe de Gabinete gastó 245.000 dólares para refaccionar la casa de Indio Cua
Matías Tabar, contratista y quien tuvo a su cargo las refacciones de la casa del barrio privado Indio Cua de Manuel Adorni, ratificó que el jefe de Gabinete gastó 245.000 dólares en los arreglos que le realizó. El funcionario investigado por supuesto enriquecimiento ilícito había afirmado que la cifra no era la correcta, sino que era menor.
El contratista dio una entrevista a A24 donde se refirió a la cifra que informó a la Justicia y que Adorni puso en duda. Consultado acerca de si ratificaba lo dicho -que las refacciones costaron 245.000 dólares- afirmó: "Obvio que sí porque lo declaré yo". "(Hice) Una especie de administración de la obra, de lo que hicieron, se hizo un recuento, se llegó a ese número y se entregó a la Justicia", aclaró.
Hace poco más de una semana, al romper el silencio tras presentar su declaración jurada, Adorni dio una entrevista a LN+ donde le consultaron sobre los costos de los arreglos de la casa de fin de semana. "El número es menos y es un tema que se está dirimiendo en la Justicia", dijo sobre el número que había aportado Tabar en la causa.
Por otra parte, habló sobre una de las últimas novedades que dejó la causa: de una pericia realizada sobre el celular del contratista surgió que se pagó a la empresa “Rosen The Store” 8.183.303,25 pesos en productos de blanquería. La fiscalía pidió los detalles de esa operación, no sólo qué se adquirió sino también cómo se pagó.
"Según los trascendidos, los mensajes por los cuales se volvió a retomar el tema, fue una factura o documento que se encontró en mi teléfono", respondió de forma esquiva y sin brindar mayores detalles cuando se le consultó sobre la millonaria factura en ropa de cama.
Además, dijo en la entrevista, que no le correspondía hablar "porque puedo entorpecer el funcionamiento de la Justicia". Al ser consultado acerca de la factura que encontraron en su celular, a nombre de la secretaria de Adorni, Gisela Kocsis, por la compra de colchones y artículos de ropa de cama, el contratista dijo no recordarla. Y, cuando le preguntaron sobre si efectivamente había recibido él esos productos, esbozó una nueva evasiva.
"Algunas cosas se compraron y por ahí había que ir a retirarlas, yo iba, las retiraba, las pagaba, después era como una obra normal con cualquier dueño y contratista", afirmó, y explicó que a veces él mismo se encargaba de pagar las compras y luego le reintegraban el dinero.
"Normalmente por nuestra forma de ser en el trabajo siempre nos metemos a brindar servicios que ni siquiera pertenecen, porque cuando oficiás una construcción como si fuese llave en mano tratás de poner la voluntad y la energía para que la persona que te contrató en el momento en que se mude tenga todo resuelto y la menor cantidad de problemas posible", explicó al respecto. Y agregó que, en esa línea de trabajo, "como en cualquier mudanza se enviaron cosas al domicilio". "Yo no tengo conocimiento si la familia Adorni las tenía, si las compró o las envió", completó.
Durante la entrevista, Tabar se refirió también a la comunicación que recibió de Manuel Adorni previo a su declaración testimonial e hizo hincapié en que nunca habían cortado el contacto con el jefe de Gabinete tras la finalización de las remodelaciones "porque siempre había cosas para reparar o corregir". "No es que yo no hablé durante 8 meses y que esa semana me contacté, yo seguí hablando", explicó.
Aunque evitó confirmar si Adorni le ofreció a personas de su equipo para asesorarlo de cara a esa presentación, Tabar si reconoció que el jefe de Gabinete le pidió disculpas y le dijo que "cuente con él".
El contratista evitó también responder quién era el que pagaba por las refacciones en la casa de Indio Cuá. Y, ante la insistencia, cuando le preguntaron si la esposa del jefe de Gabinete también pedía modificaciones en la casa, únicamente dijo conocer a Angeletti. "Como sucede en cualquier matrimonio normal que está haciendo una refacción, van y vienen cosas", fue la única respuesta.
El contratista le restó importancia además a una eventual persecución de ARCA. Al ser consultado sobre si tenía miedo de que la agencia de recaudación le reclame impuestos atrasados, sostuvo: “Soy una persona autónoma desde hace más de 25 años y es normal que entres a tu portal y veas deudas, intimaciones, notificaciones y cosas que tenés que resolver y acomodar", se excusó.
"Era una de las posibilidades que podían llegar a suceder y, como ciudadano y contribuyente, lo tengo que solucionar, hacerme cargo y arreglarlo. Tendré que cumplir con mi deber como contribuyente”, cerró.
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