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clarin.com · hace 18 horas · Clarin.com - Home

Milei en el laberinto de Olivos, la bronca de los ministros y los movimientos de Macri

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Patricia Bullrich la llamó temprano a Karina Milei. El diálogo fue seco y cortante. Pato le trasmitió la decisión que ya había sido tomada: “Karina, el Senado decidió, tiene los votos y va a actuar para echarlo a Manuel”.

Karina se sobresaltó. La conversación fue breve. Pato le contó el detalle de la turbulenta reunión de acción parlamentaria, avanzada la noche del miércoles.

La hermanísima ya estaba algo enterada. Esa misma noche, después de estar en una cena en la embajada de Brasil, Diego Santilli se lo anticipó telegráficamente: “Vienen por Manuel”.

Los caciques del Senado -como intentó instalar el relato oficial- no le dieron “tiempo” a la Casa Rosada para “operar el caso Adorni”. Todo lo contrario. La mayoría de los jefes de bloque expresaron un ultimátum a los hermanos Milei: “El jueves próximo van por la cabeza del jefe de Gabinete”.

Hubo asistencia perfecta en la Comisión de Labor Parlamentaria. Fueron cuatro –no uno– los senadores libertarios que fueron testigos de tamaño embate. Estuvieron Bartolomé Abdala, Ezequiel Atauche, Agustín Coto y la propia Patricia. El cuarteto intentó en vano acordar que Adorni fuera al Senado para hacer un informe de gestión. La kirchnerista Juliana Di Tullio contragolpeó: “No queremos escuchar un informe de un jefe de Gabinete que está muerto”.

La sorpresa para el cuarteto liberal fue la actitud que tuvieron los jefes de los bloques habitualmente aliados. Los jerarcas dialoguistas de la oposición apoyaron semejante moción e impulsaron una sesión para interpelar y desplazar al ministro coordinador de Milei.

Estaban de acuerdo Enrique Goerling, jefe del bloque del PRO, y hasta el titular del bloque radical Eduardo Vischi. Victoria Villarruel dejó correr la bronca. Un placer privado, después de tanto destrato oficial de Karina.

Javier Milei camina por las paredes en Olivos. Hace una semana que se encerró en la Quinta Presidencial y evitó las apariciones públicas. Recién estará el sábado –y con Adorni– en Rosario. Está solo en la casona de Olivos, donde se da manija: no sabe cómo salir de la crisis política y resolver el escándalo Adorni.

Javo volvió a ratificarlo. Fue el mismo miércoles. Los sucesos del Senado hicieron que circulen insistentes versiones de que Milei lo iba a destituir. El Presidente se comunicó ese día con Adorni y le dijo textual: “Manuel, yo te creo. Sé que sos inocente. Lo de tu renuncia es todo mentira”.

Y repitió a los gritos: “No te vas a ir por operaciones de mierda”. Javo dice en Olivos que Adorni se queda hasta que la Justicia demuestre lo contrario.

El aislamiento en la Quinta Presidencial hizo que Milei elucubre teorías conspirativas contra la Casa Rosada. Ve complot atrás de cada planta y debajo de cada baldosa: una mano negra que le quiere hacer daño y condicionar su gobierno. Una tesis idéntica a la de Cristina.

Lilia Lemoine concurre asiduamente -varios días a la semana- a peinar al Presidente. Es la encargada de arreglar su frondosa cabellera. La diputada expresó en público la impotencia de su jefe: “El apriete del periodismo hacia Adorni es espantoso. Lo están extorsionando”.

En ese ámbito no existe la cordura. Milei y sus pocos interlocutores obvian quizás lo más elemental: las propias contradicciones en las que incurrió el jefe de Gabinete.

Como anticipó Clarín, la cuestión está provocando una crisis en el Gabinete. En encuentros privados, la mayoría de los ministros exigen que Adorni se vaya del Gobierno.

Algunos por ambición propia: el canciller Pablo Quirno es una usina permanente contra Adorni, porque tiene codicia por la Jefatura de Gabinete.

Ninguno quiere ya fotografías. Pero del total de los nueve ministros, más de la mitad pretende una oxigenación y terminar con el escándalo. La nómina la encabezan el propio Toto Caputo, su socio Quirno, Federico Sturzenegger y el mismísimo ministro de Salud, Mario Lugones, que responde a Santi Caputo, el archienemigo de Karina.

Aunque no se lo proponga, este grupo de ministros está identificado con Bullrich. Pato vive diciendo a los suyos: “Lo de Adorni es una crónica de una muerte anunciada”.

Los verdaderos datos que se manejan indican que el caso Adorni perforó en la sociedad. Esas burdas explicaciones penetraron en sectores a los cuales no les interesa la política. Santilli también, en su intimidad, propicia la salida de Adorni, porque su presencia complica al Gobierno.

Pero forma parte de los Karinos y ansía la bendición de la hermanísima para ser candidato bonaerense. Por eso hace “Silenzio Stampa”.

Sandra Pettovello es leal a Milei. Y va a acompañar lo que el Presidente diga. Pero ella es una cruzada contra la corrupción y está muy incómoda.

Alejandra Monteoliva y Carlos Presti adhieren a Karina. Pero hasta ahora ni siquiera pudieron asentarse en sus cargos, como para cuestionar a alguien.

El Toto Caputo volvió a criticar los “barullos políticos” que existen en el Gobierno. En las últimas semanas mantuvo reuniones con popes y banqueros. También lo repitió en encuentros de amigos, en los cuales participa Horacio Rodríguez Larreta. Toto le pone “inflador anímico” a sus exposiciones: “Los números andan fenómeno”. Saca pecho por los buenos indicadores financieros y omite los problemas productivos.

Encima, todos los días cierra una empresa. La UIA anunció otra caída del 5 % en mayo y un clima de “estancamiento industrial”.

Caputo –en la intimidad– le apunta a dos cuestiones políticas: Adorni y la pelea de fondo entre Karina y su sobrino Santiago. Sobre Adorni sostiene que “tiene paralizado al Gobierno” y que es indefendible. En relación a la trifulca de fondo – Karina, Santi – insiste en que agrega incertidumbre y evita que la economía definitivamente explote.

Encima, afirma que se produce en medio de un cambalache peronista. La influencia de Cristina se diluye y Axel Kicillof no hace aún pie. Toto pronostica: “Javier va a reelegir”.

El Pibe Caputo se compró “pochoclos” y goza las desventuras de Karina. Lo acusan de las últimas acciones contra Francisco, el hermano de Adorni.

Santi igual hace pocos movimientos: teme la furia de la hermanísima y el acercamiento que el mandamás de la SIDE tuvo con “El Jefe”.

Cristian Auguadra está arrimándose a Karina, para asegurar su puesto. La hermanísima le tiene las costillas contadas desde que asesoró, hace años, a Lázaro Báez.

Sería una crisis mayor. Ese temor a la posible ira de Karina logró frenar los ataques de Santi. Ambos miran los movimientos de Mauricio Macri. El expresidente mueve los hilos del PRO desde el Mundial de EE.UU.

Mauri, antes de viajar, tuvo reuniones con referentes de la oposición. Un trío de gobernadores y varios exmiembros de Juntos por el Cambio.

Sus frases fueron muy duras contra Milei. En todos los casos aseguró que había que armar “una alternativa racional” a LLA. Macri insistió: “Hay que mantener el rumbo, pero con gestión”. Sus interlocutores sondearon una eventual alianza con Milei. También un acuerdo en CABA.

Marcelo Bonelli

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