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perfil.com · hace 5 horas · Felipe Leibovich

Encuesta: Mauricio Macri no logra recuperar al PRO y queda relegado en la carrera hacia 2027

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A poco más de un año del inicio formal de la carrera presidencial de 2027, la encuesta de QSocial Big Data -realizada entre el 7 y el 28 de mayo sobre 1829 casos efectivos de modo online y en todo el país-, deja una señal preocupante para el PRO: continúa la erosión de la identificación partidaria y Mauricio Macri ya no aparece como una figura competitiva en los niveles que supo exhibir históricamente.

Imagen de Macri

El dato más contundente surge de la propia evolución del vínculo entre el electorado del PRO y el oficialismo libertario. Según la encuesta, la adhesión del votante PRO hacia la figura de Javier Milei cayó abruptamente: pasó del 80% en enero al 26% actual, una muestra de que la fusión política y emocional entre ambos espacios comienza a resquebrajarse. Sin embargo, esa pérdida de afinidad con Milei todavía no se traduce en una recuperación del partido fundado por Macri.

De hecho, en intención de voto por espacio partidario, La Libertad Avanza lidera con el 26%, seguida por el peronismo con el 23%, mientras el PRO aparece muy por detrás con un 7 por ciento y sin capacidad de disputar el liderazgo opositor.

Intencion de Voto partidario

Los números de la encuesta aparecen en un momento en que Mauricio Macri intenta reposicionar al PRO como una alternativa propia dentro del espacio no peronista. Durante los últimos meses, el expresidente volvió a recorrer distintas provincias del país bajo la consigna "Próximo Paso", una gira orientada a reactivar la estructura partidaria, reunirse con dirigentes locales y reinstalar la identidad amarilla luego de casi dos años de convivencia política con el oficialismo libertario.

En Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y otros distritos, Macri mantuvo encuentros con referentes partidarios, empresarios y sectores productivos, insistiendo en una idea central: "el PRO debe preservar autonomía y no diluirse dentro de La Libertad Avanza". En esa línea, durante la última reunión del Consejo Nacional partidario pidió que cada provincia defina su estrategia electoral "con dignidad", una frase interpretada como un llamado a evitar acuerdos de subordinación con el mileísmo.

La estrategia busca recuperar volumen político después de que buena parte del electorado y de la dirigencia del PRO migraran hacia Javier Milei. Sin embargo, la propia encuesta muestra las dificultades de ese objetivo: mientras La Libertad Avanza conserva el liderazgo electoral, el PRO continúa perdiendo identificación partidaria y Mauricio Macri exhibe un potencial electoral menor que el de Milei y Axel Kicillof.

Cuando se analiza la potencialidad electoral de los dirigentes, Macri queda claramente detrás de los dos principales polos políticos. Javier Milei alcanza un potencial electoral del 40% (suma de quienes lo votarían con seguridad y quienes podrían hacerlo). Axel Kicillof llega al 36%. Mauricio Macri reúne el 33%, mientras que Victoria Villarruel y Dante Guebel quedan por debajo. La diferencia más relevante aparece en el piso electoral.

Mientras Milei conserva un núcleo duro considerable y Kicillof mantiene una base consolidada dentro del universo peronista, Macri exhibe un piso extremadamente reducido: apenas el 9% afirma que lo votaría con seguridad. El resto de su potencial depende de votantes que podrían acompañarlo circunstancialmente, pero que no expresan una adhesión firme.

Piso y techo de Macri

Ese dato confirma una tendencia que el PRO arrastra desde hace varios años: conserva capacidad de aceptación relativa, pero perdió intensidad emocional y voto propio.

La encuesta también muestra que Axel Kicillof sigue consolidándose como principal figura opositora. En un escenario electoral de candidatos, Javier Milei encabeza con 31% de intención de voto, mientras Kicillof aparece segundo con 27%.

Lideres de la oposición

Además, cuando se consulta quién es hoy el principal dirigente de la oposición, Kicillof domina ampliamente las respuestas y logra instalarse como el referente opositor más reconocido del sistema político. Para el PRO esto representa un problema estratégico: ya no disputa el liderazgo del oficialismo, pero tampoco lidera la oposición.

Otro dato relevante del estudio es que la sociedad parece alejarse de las posiciones extremas. Ante la pregunta sobre qué debería hacer el próximo presidente con las políticas actuales, la opción predominante es una fórmula intermedia: continuar algunas políticas del actual gobierno y modificar otras, muy por encima de quienes plantean sostener íntegramente el rumbo o revertirlo completamente. La respuesta refleja una sociedad que no parece demandar una ruptura total, sino correcciones sobre el rumbo vigente.

Ese hallazgo también ayuda a explicar por qué el PRO encuentra dificultades para reposicionarse: el electorado que antes buscaba una alternativa de cambio migró hacia Milei, mientras que quienes buscan una corrección moderada todavía no encuentran una referencia clara dentro del espacio amarillo.

Mientras el sistema político sigue reordenándose, el relevamiento detecta una novedad para la Casa Rosada: después de cuatro meses consecutivos de caída, los principales indicadores de apoyo al Gobierno dejaron de deteriorarse.

La aprobación de la gestión se estabilizó en 34%, mientras que la percepción sobre la capacidad del Ejecutivo para gobernar registró una leve mejora y llegó al 36%. También mostró una recuperación el respaldo a las políticas oficiales pese a sus costos de corto plazo. El principal factor detrás de esta estabilización es que los sectores independientes, que venían alejándose del Gobierno, dejaron de profundizar su distanciamiento.

Sin embargo, persisten fuertes cuestionamientos vinculados al estilo presidencial. Una amplia mayoría considera que la comunicación agresiva de Javier Milei no es adecuada para un presidente y también existe una percepción extendida de intolerancia hacia quienes piensan distinto. Estas críticas permanecen prácticamente inalteradas pese a la mejora de algunos indicadores de gestión.

Frases sobre el próximo presidente

En el plano económico también aparecen señales mixtas. El pesimismo sobre el futuro se redujo, la percepción negativa sobre la economía familiar dejó de profundizarse y se observó una leve recuperación del consumo de bienes durables y semidurables. No obstante, continúan muy altas las preocupaciones por el empleo y por la evolución de los precios: ocho de cada diez argentinos consideran que los precios siguieron aumentando significativamente durante el último mes y siete de cada diez dicen conocer un familiar cercano que perdió su trabajo recientemente.

En síntesis, el informe describe un escenario de estabilización más que de recuperación. El Gobierno logró detener la caída que venía registrando desde comienzos de año, pero todavía convive con niveles elevados de malestar económico y con cuestionamientos persistentes sobre su estilo político. Mientras tanto, el PRO continúa perdiendo centralidad y Mauricio Macri aparece cada vez más lejos de los dos dirigentes que hoy concentran la disputa por el liderazgo nacional: Javier Milei y Axel Kicillof.

Manuel Adorni