El futuro de Manuel Adorni se juega en el Senado y depende de Patricia Bullrich
La entrevista que el jefe de Gabinete brindó la semana pasada fue un antes y un después en el Congreso, donde la oposición volvió a impulsar su remoción. En el Senado, la jefa del bloque libertario es quien tiene la llave para abrir el recinto y darle inicio al tratamiento del proyecto que podría ponerle punto final. El PJ apuesta a generar un efecto dominó y arrastrar a los aliados.
El futuro de Manuel Adorni está en manos de Patricia Bullrich. La entrevista que el jefe de Gabinete concedió la semana pasada fue un antes y un después en el Congreso, donde volvió a cobrar fuerza la moción de censura para removerlo de su cargo, mientras la Justicia lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. El avance del proyecto que impulsó el peronismo en el Senado está en manos de la ex ministra de Seguridad, que maneja los tiempos en la Cámara alta y tiene la llave del recinto para poner en marcha el inicio de lo que podría ser el fin del funcionario protegido por los hermanos Milei.
En la entrevista con LN+, Adorni reconoció que evadió impuestos, que omitió información en su declaración jurada y, con eso, puso en evidencia que había mentido no solo a la prensa, sino que también había faltado a la verdad en el Congreso. Fue cuando, ante la Cámara de Diputados, durante la presentación de su informe de gestión, aseguró que “no existió ocultación alguna” en su declaración jurada.
Semanas después, en un canal de televisión, reconocía haber “olvidado” incluir los u$s500.000 que contaba gracias a haber encontrado –según dijo Adorni– dinero en casa de su padre ya fallecido y por haberlo invertido en Bitcoin. La reacción de la oposición no se hizo esperar.
En Diputados, Unión por la Patria, el FIT, la Coalición Cívica y parte de Encuentro Federal impulsaron –nuevamente– la interpelación con moción de censura contra el ministro coordinador. Y pidieron una sesión para el 23 de junio. La oposición no tiene nada garantizado para el día de la sesión. Primero, debe reunir el quorum de 129 que se requiere para poner en marcha la sesión. Todavía no tienen ese número asegurado. Y, de ser así, como los proyectos de interpelación no tienen dictamen de comisión, la oposición debería reunir el aval de dos tercios de la Cámara para habilitar su tratamiento “sobre tablas”. Hoy, reunir ese número resulta casi imposible.
Adorni mintió ante la Cámara de Diputados, donde aseguró que su DDJJ no tenía omisiones.
Por eso, el objetivo de los impulsores de la sesión es reunir los votos para emplazar a las comisiones que se deben abocar a esos proyectos y luego convocar a una nueva sesión para su aprobación.
En paralelo a la reactivación en Diputados, la entrevista a Adorni activó un pedido de interpelación, con posible moción de censura por parte del peronismo en el Senado. La bancada que preside José Mayans presentó un proyecto en espejo, y establece que, una vez aprobado en el recinto, Adorni 7 días para comparecer ante el pleno de la Cámara alta.
Al igual que en Diputados, ese texto no tiene dictamen de comisión. Es decir, el PJ requiere sumar dos tercios en el recinto para habilitar su tratamiento "sobre tablas", además de reunir el quorum de 37 para poner en marcha una sesión.
Pero allí, el peronismo corre con varias ventajas. La primera de ellas es que el oficialismo tenía previsto sesionar este jueves para darle media sanción y girar a Diputados el proyecto de inviolabilidad de la propiedad pública, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger.
¿Qué quiere decir esto? Que la bancada de Mayans ya tendría resuelto un primer obstáculo: el quorum.
La segunda ventaja que tiene la oposición es que, proporcionalmente, La Libertad Avanza tiene menor peso en el Senado que en la Cámara baja. Y la tercera es que quien maneja los tiempos de la Cámara, y preside la bancada oficialista es nada menos que Bullrich. La exministra fue la única libertaria que le marcó los puntos a Adorni, cuando le exigió en A24 que presentara de inmediato su declaración jurada. En privado también le habría hecho señalamientos al ministro y hasta al propio Presidente.
También y, tras la famosa entrevista con LN+, Bullrich se encargó de decir: “Esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro Gobierno tiene la moral como política de Estado”.
Es precisamente Bullrich quien tiene la llave para abrir el recinto este jueves y, bajo la excusa de avanzar con el proyecto de Sturzenegger, empujar a Adorni al borde del abismo. Es que, si se abre el recinto, se da por descontado que Mayans propondrá tratar sobre tablas el proyecto.
Los peronistas confían en sumar a otros bloques para habilitar el tratamiento de su proyecto "sobre tablas". Ponen la mira en Movere Santa Cruz, que reúne a dos senadores, que todavía no definieron su postura oficial. También tienen esperanzas en Convicción Federal o incluso a la cordobesa Alejandra Vigo.
Días atrás, los cordobeses difundieron un comunicado que reza: “Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más. Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional.”
Si otros bloques por fuera de Popular acompañan la jugada, se podría generar un efecto dominó que arrastre a otros senadores, incluso aquellos de buen trato con los libertarios. De esta manera, el bloque de Mayans pone entre la espada y la pared a los principales aliados del Gobierno, que son el PRO y la UCR.
Es cierto, ambos espacios, que suman un total de 13 senadores, se pronunciaron en torno al caso Adorni. Y, desde el partido amarillo incluso pidieron que el presidente Javier Milei corra al ministro coordinador.
La jugada del PJ podría generar un efecto dominó y arrastrar al resto de los bloques a votar en contra de Adorni.
Ahora bien, dentro de ambas bancadas, que resultarían decisivas para que la moción de censura sea aprobada y girada a Diputados, hay posiciones divididas. Hay quienes consideran que hay que avanzar con la interpelación. Aunque también están los que rechazan bailar al ritmo del peronismo y hasta ser funcionales al Gobierno, que aprovecharía la jugada para victimizarse y denunciar un nuevo intento de golpe contra la gestión libertaria. Prefieren que sea el Presidente quien tome la decisión final, o bien, avanzar una vez que la justicia se pronuncie.
Pero ni una ni la otra ocurre. Ni la justicia juzgó a Adorni ni Milei se desprende del ministro. Por eso, este jueves podrían verse obligados a tomar una decisión: plegarse a la jugada impulsada por el kirchnerismo o rechazarla. El asunto es que si se inclinan por la segunda, quedarán como defensores de Adorni. Algo similar a lo que ocurrió con la expulsión del exsenador Edgardo Kueider.
El tiempo corre y está en manos de Bullrich abrir el recinto. La decisión final se conocerá este miércoles a las 18, cuando se reúna la comisión de Labor Parlamentaria y los jefes de bloque se vean las caras y muestren sus cartas. En la previa, se espera una seguidilla de reuniones de los distintos bloques, para definir sus posiciones puertas adentro.
El pliego de Verónica Michelli que fue vetado por la Casa Rosada pero que así y todo Bullrich sometió a votación (y prosperó) es un claro antecedente de que la exministra está dispuesta a despegarse de la Rosada. La senadora podría usar el proyecto de Sturzenegger como excusa para allanarle el camino a la oposición.
Por lo pronto, allegados a Adorni confirmaron que este irá al Senado a rendir su primer informe de gestión el 2 de julio. Es decir, si la jugada del peronismo no prospera, el ministro se verá cara a cara con los senadores en apenas unas semanas.
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