El antikirchnerismo ya no alcanza: una encuesta muestra que Milei monopoliza el voto pro mercado y relega a Bullrich
Una encuesta nacional realizada por Reale Dalla Torre Consultores (RDT) sobre 1.665 casos en todo el país entre el 25 y el 31 de mayo, reveló un cambio significativo en el clima político y social que atraviesa la Argentina. Si bien el presidente Javier Milei mantiene competitividad electoral y liderazgo dentro del espacio no peronista, el estudio detecta tres fenómenos que empiezan a redefinir el escenario: el antikirchnerismo pierde fuerza como identidad política, el electorado pro mercado muestra escaso margen para sostener dos ofertas competitivas simultáneas y la situación económica aparece como el principal problema que enfrenta el Gobierno.
El primer dato relevante surge del vínculo de la sociedad con el kirchnerismo. Ante la posibilidad de un regreso de ese espacio al poder, el 43,1% de los encuestados manifestó sentir "angustia o enojo", mientras que un 31% expresó "satisfacción o tranquilidad" y un 25,9% se mostró indiferente. Los números sugieren que el rechazo al kirchnerismo ya no funciona como el gran aglutinador político que permitió a Milei construir una coalición electoral amplia en 2023. Por el contrario, el estudio concluye que ese sentimiento vuelve a concentrarse principalmente en el universo históricamente no peronista y deja de actuar como un clima dominante sobre el conjunto de la sociedad.
El segundo hallazgo tiene implicancias directas para el futuro del espacio liberal y reformista. En un escenario de competencia exclusiva entre Javier Milei y Patricia Bullrich, ambos concentran el 42,8% del electorado, pero la distribución interna muestra una marcada asimetría: el Presidente obtiene el 28,4% de los votos contra el 14,4% de la ministra de Seguridad. Dicho de otro modo, Milei retiene el 66,4% del universo pro mercado, mientras Bullrich reúne apenas el 33,6%. La encuesta concluye que no existe espacio para dos ofertas competitivas dentro del mismo cuadrante ideológico y que una segunda candidatura de características similares tiende más a fragmentar que a expandir ese electorado.
El tercer dato, y probablemente el más sensible para el Gobierno, es que la economía desplazó a la política como principal fuente de preocupación ciudadana. El 46,6% de los consultados identificó a la recesión y la caída del consumo como la mayor dificultad que enfrenta la administración libertaria, mientras que otro 14,6% señaló la pérdida de empleos. En conjunto, ambos factores suman el 61,2% de las respuestas y convierten a la situación económica en el principal talón de Aquiles del oficialismo. En contraste, cuestiones políticas como el temperamento de Milei (8,6%), el kirchnerismo como oposición (7%), las internas de gobierno (6,1%) o la continuidad de Manuel Adorni (5%) aparecen muy por detrás en las preocupaciones de los encuestados.
Los resultados muestran que Milei conserva ventajas competitivas en el terreno electoral. De hecho, lidera la intención de voto de primera vuelta con el 28,8%, por delante de Axel Kicillof, que alcanza el 16,6%. Sin embargo, la encuesta advierte que el principal desafío del oficialismo ya no pasa por la confrontación con el kirchnerismo ni por las disputas políticas cotidianas, sino por lograr que las variables económicas mejoren en la vida cotidiana de los ciudadanos. La recuperación del consumo, el empleo y el poder adquisitivo aparece así como la condición central para sostener la fortaleza electoral del Gobierno en los próximos meses.