¿Ganar el Mundial o que mejore la economía?: qué eligen los argentinos según una encuesta
En medio de la expectativa por el desempeño de la Selección Argentina en el Mundial 2026, una encuesta reveló que, a la hora de elegir entre un nuevo título del campeonato de fútbol y una mejora económica, los argentinos se inclinan mayoritariamente por la segunda opción.
Según el relevamiento de Giacobbe Consultores, el 48,8% de los consultados afirmó que preferiría que Argentina mejore económicamente aunque tenga un mal desempeño en el Mundial.
En contraste, el 44,2% eligió la alternativa inversa: que la Selección vuelva a consagrarse campeona del mundo, aun cuando la situación económica no mejore. Un 6,9% respondió que no sabe o no contestó.
Los resultados muestran una sociedad dividida entre la pasión futbolera y las preocupaciones económicas, aunque con una leve ventaja para quienes priorizan una mejora en las condiciones materiales por encima de un nuevo logro deportivo.
Además, la mayoría descartó que el torneo pueda funcionar como una distracción frente a los problemas del país. El 46,9% señaló que el Mundial podría distraerlos un poco, pero sin hacerles olvidar las dificultades cotidianas, mientras que el 37,9% afirmó que de ninguna manera dejaría de pensar en esos problemas. Solo el 14,5% sostuvo que sí se olvidaría de ellos durante la competencia.
La encuesta de Giacobbe consultó por la compra de la camiseta del Mundial: un 72,9% afirmó que no la compró, el 18,8% que recurrió a una de imitación y solo el 7,8% compró la original.
El relevamiento también exploró el posible impacto político de un eventual título mundial. Ante la pregunta sobre si una consagración de Argentina favorecería electoralmente al presidente Javier Milei, el 85,5% respondió que la gente votaría igual. En cambio, el 10,1% consideró que un campeonato haría que más personas lo votaran, mientras que el 4,4% respondió que no sabe o no contestó.
En la misma línea, el 71,5% rechazó la idea de que el Mundial deba aprovecharse para promover una mayor unidad política entre los argentinos. Frente a ello, el 27,3% consideró que sí representa una buena oportunidad para fortalecer consensos, mientras que el 1,1% no respondió.
De este modo, se evidencia que, aun ante un evento deportivo de alta relevancia, las preocupaciones económicas ocupan un lugar central en la agenda. La expectativa por el Mundial convive con una percepción dominante de deterioro en la economía y una mirada crítica sobre el presente y el futuro inmediato, donde las dificultades materiales pesan más que la posibilidad de una nueva alegría futbolera.
Vale mencionar que, de acuerdo a una encuesta de Proyección Consultores, el 80,5% considera que la economía del país empeoró o se mantuvo igual de mal, mientras que solo el 19,5% cree que mejoró o se mantuvo igual de bien.
Al analizar la percepción sobre la economía familiar en los últimos meses, el 69,6% afirma que su situación empeoró o no mostró mejoras, frente a un 30,4% que opina lo contrario.
Entre las preocupaciones más frecuentes, los bajos ingresos personales o familiares encabezan la lista, señalados por el 50,9% de los encuestados.
Hacia adelante, el 65,5% de los consultados considera que la situación económica de los argentinos dentro de seis meses será igual de mala o peor.
Según resaltó un informe de Fundación Capital, desde comienzos de año, la actividad económica mostró una evolución errática, con una alternancia de meses positivos y negativos, tanto en materia de consumo como de producción.
En detalle, el consumo masivo continúa mostrando una tendencia negativa, con una caída acumulada interanual del 3,3% hasta abril. Al mismo tiempo, las importaciones de bienes de consumo se mantienen en niveles elevados, al igual que el turismo emisivo.
En contraste, los patentamientos de motos habían registrado un crecimiento muy significativo desde comienzos de año (25% acumulado desde enero en la serie desestacionalizada), impulsados en gran medida por la expansión del trabajo en plataformas.
Sin embargo, indica Fundación Capital, en mayo experimentaron una fuerte contracción (-16,9%), lo que podría reflejar un límite en la capacidad de las economías de plataformas para seguir absorbiendo nuevos trabajadores.