Las fintech ante "la nueva macro": menos volatilidad, márgenes más apretados y costos altos en dólares
Después de años de "operar en el barro", los responsables financieros de las principales fintech argentinas se enfrentan a un nuevo paradigma. Cinco representantes de firmas del sector tecnológico reconocieron en el marco de la última Experiencia Endeavor Buenos Aires que las reglas de juego cambiaron: el desafío ya no es adivinar qué pasará mañana, sino cómo eficientizar estructuras locales que se volvieron llamativamente caras en dólares.
Por un lado, un entorno de mayor estabilidad les sirve a las empresas fintech que necesitan llamar la atención de inversores internacionales para poder crecer de forma masiva. Según Tomás Gutiérrez Rojas, CFO de Pomelo, la percepción del "riesgo argentino" en el exterior dio un vuelco notable en los últimos dos años.
La fintech de infraestructura ya lleva levantados más de US$160 millones. Gutiérrez Rojas recordó la enorme diferencia entre salir a buscar fondos a fines de 2023 y hacerlo en el contexto actual. "En la Serie B, las proyecciones nos hacían excluir Argentina, porque los inversores no querían entender cuánto de los ingresos venía de acá", detalló ante la consulta sobre el clima de inversiones", afirmó y agregó: "En la Serie C ya no se discutía el tema de Argentina... se empezó a ver con muchísimo mejor ojo este gobierno. Se puede tratar con mucha más predictibilidad... Puedo medir y puedo planificar mucho mejor que capaz hace tres años".
Sin embargo, esta estabilización y la calma cambiaria muestran una contracara compleja para el día a día operativo de las empresas de base tecnológica: con la inflación a la baja, pero el dólar quieto, resaltan los altos costos en moneda dura que tienen que enfrentar las empresas del sector de tecnología financiera que operan en el país.
Muchas de las fintech compiten por el talento y el salario en dólares fue uno de los "ganchos" de los últimos años. En este sentido, Maxi Raimondi, CFO de Lemon, advirtió sobre este fenómeno que golpea directamente las estructuras de costos de las startups locales,: "Tenés costos en dólares que están muy altos... y eso hace que se te afinen los márgenes", reconoció.
Esto aplica a empresas de gran tamaño, como a startups que dan sus primeros pasos.o Tobías Alejandre, CEO de Skipit, coincidió en que el desafío ya no es adivinar qué pasará mañana, sino cómo eficientizar estructuras locales que se volvieron llamativamente caras en dólares.
Hasta ahora, la clave de crecimiento de estas compañías pasó por regionalizarse. "El mercado argentino sigue siendo chico. Es una muy buena prueba... pero para escalar tenés que escalar fuera. Si estás en muchos lugares de Latinoamérica, esa preocupación baja mucho", aseguró Julián Sanclemente, CEO de Alprestamo.
Con una mirada de largo plazo: las empresas advierten que la posibilidad de crecimiento del sector se juega en el plano fiscal. Los ejecutivos resaltaron que el ecosistema tecnológico local sabe lo que es crecer bajo el ala de los incentivos: la Ley de Economía del Conocimiento (y su predecesora, la Ley de Software) demostraron durante las últimas dos décadas que cuando el Estado quita el pie impositivo de encima, la industria responde.
En ese sentido, y ante la consulta de si el Gobierno debería emular regímenes como el RIGI o el RIMI para empresas del sector, la respuesta fue unánime: cuando las reglas son claras y la carga impositiva baja, el capital privado no duda en hundir inversiones.
Ariel Becher, socio de EY, sintetizó este equilibrio fundamental: "Si a Fintech vos le das un ecosistema que pueda funcionar, que lo puedas apalancar, que tenga espacio y claridad de que va a funcionar a largo plazo, va a generar un mejor crecimiento de las empresas". Para Becher, herramientas de incentivo impositivo que aseguren previsibilidad son indispensables para "capturar valor para la Argentina", evitando que el talento y los proyectos locales dependan exclusivamente de migrar sus estructuras hacia el exterior.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín