Macri se endurece y el PRO quiere que Milei eche a Adorni o le pida la renuncia
El viernes 31 de octubre fue la última vez que Mauricio Macri visitó en la residencia de Olivos al presidente Javier Milei. Ese día no fue uno más: el exjefe de Estado llegó por la tarde justo en el momento en que se decidió desplazar a Guillermo Francos de la jefatura de Gabinete para reemplazarlo por Manuel Adorni. En esa charla entre ambos el líder del PRO le expresó, anoticiado del cambio, que no era una buena idea y que, el hasta ese entonces vocero presidencial, no tenía experiencia en materia de gestión para ocupar el cargo de administrador del Poder Ejecutivo. Esa cumbre fue la última entre ambos. Y no terminó bien. Macri salió enojadísimo de Olivos y al otro día hizo explícito ese malestar con serias críticas al desembarco de Adorni.
Esa situación de tensión siguió durante todos estos meses y, cuando en marzo comenzaron a sumarse los escándalos del jefe de Gabinete, Macri le confió a sus allegados que debía dar un paso al costado, que no servía para ese rol. Ahora, con la declaración jurada presentada el PRO en su conjunto decidió salir a pedir que el presidente lo remueva de su cargo cuanto antes.
El peronismo apura una sesión en el Senado para pedir la destitución de Adorni y los cordobeses meten presión
Tras una serie de intercambios de la mesa directiva del partido y el propio Macri, quien hoy mismo partirá a Norteamérica para participar del Mundial en su rol de la Fundación FIFA, decidió pedir la salida de Adorni pero no apoyar la moción de censura que se cocina a fuego fuerte en el Congreso para intentar destituir al exvocero presidencial.
Macri en persona no tiene pensado opinar sobre el tema pero sus colaboradores lo hicieron y, en algunos casos, de forma dura y concreta.
En ese marco, el PRO emitió un corto pero fuerte comunicado donde planteó: “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”.
Lo consensuaron los principales dirigentes amarillos y hubo acuerdo unánime: la situación del jefe de Gabinete no da para más. Pero, a la vez, no acompañar la destitución porque, creen, eso sería darle una victoria al kirchnerismo. Es más: detrás de la moción de censura, alertaron varios legisladores nacionales, viene justamente del kirchnerismo duro y no quieren sumarse a semejante movida política opositora.
Fue una de las pocas veces donde toda la dirigencia del PRO estuvo de acuerdo en un posicionamiento estratégico con un tema clave que afecta al Gobierno nacional.
Eso sí: varios dirigentes amarillos fueron más allá y dijeron a viva voz que debería renunciar. Uno de ellos fue el legislador y exsecretario de la Presidencia, Darío Nieto, quien dijo en Radio Rivadavia: “Era imposible que alguien en 2013 pusiera 200 lucas en Bitcoin, Adorni tiene que renunciar”.
Nieto es un experto en el negocio Bitcoin: ha estudiado y conoce ese mercado desde hace largos años, fue de los primeros jóvenes argentinos en explorarlo. Y ayer salió a plantear que en los años en que el jefe de gabinete asegura haber invertido ese dinero prácticamente nadie invertía esos montos en Argentina, que el mercado era pequeño e incipiente, casi exploratorio, y sumó un dato colorido: la forma de pronunciar Bitcoin de Adorni daba cuenta de alguien que jamás había estado en ese mundo de manera certera.
A su vez, el jefe del bloque de senadores del PRO, el misionero Martín Goerling, en declaraciones al diario La Voz, coincidió: “Manuel Adorni tiene que dar un paso al costado, el presidente pedirle la renuncia. No es un ministro más, es el Jefe de Gabinete que tiene la responsabilidad de rendir cuentas ante las cámaras”. Goerling había pedido el jueves que Adorni se presente ante la Cámara Alta a dar explicaciones.
Por su parte, la mano derecha de Macri, el secretario General del PRO y diputados nacional, Fernando De Andreis, respondió respecto a la reacción de Patricia Bullrich, quien habló de “omisión ética”, y afirmó en Infobae que era insuficiente esa calificación: “Me parece mucho más grave que eso. Mentirle así a los argentinos y al Congreso, obstaculizar el esfuerzo colectivo, no se merece de ninguna manera. El presidente está llevando adelante una tarea titánica y el jefe de Gabinete claramente no está a la altura”.
Ya el jueves, con la declaración jurada presentada, el PRO había sacado un comunicado más suave que el de ayer pero con dureza para ser de un partido que apoyó la mayoría de las políticas oficiales. “Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible. En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura. No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige”.