Economía sustentable: los desafíos del sector público y privado
El cambio climático y el impacto de las empresas en sus entornos son temas ampliamente abordados por las compañías en el plano local y en el resto del mundo. Ahora las empresas tienen el desafío de integrar sus perspectivas ambientales, sociales y de gobierno corporativo —ESG por sus siglas en inglés — al núcleo de sus negocios. De esta manera, las empresas apuntan a conectar sus agendas de sustentabilidad con su visión financiera, con el objetivo de impulsar su crecimiento y competitividad.
Según el Informe Global de Brecha de Circularidad de 2026, elaborado por Circle Economy en colaboración con Deloitte, la economía global pierde anualmente unos 25,4 billones de euros debido a prácticas de economía lineal, como son los patrones de producción y consumo derrochadores. Como resultado, las empresas buscan diseñar estrategias de sustentabilidad duraderas, que les permitan desenvolverse en el entorno actual.
Sobre estos temas trató el panel “Sustentabilidad”, del ciclo Visión 360° de Clarín. La mesa estuvo integrada por Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; Germán Mansilla, gerente de Medio Ambiente en Personal; Agustín Heredia Barión, gerente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad en Genneia, y Raluca Cocuz, gerente de Sustentabilidad y Estrategia en Accenture.
La charla formó parte del ciclo anual Visión 360°, una serie de encuentros entre directivos de empresas, funcionarios, referentes sociales, emprendedores y expertos, sobre los retos que enfrentan las compañías en el país. Moderaron el streaming Franco Mercuriali y Silvia Naishtat.
El ciclo contó con el respaldo principal de Personal, Desa, PAE y OSDE, además del sponsoreo de AFARTE y Camuzzi y el apoyo del GCBA, Genneia y Edenor.
Mansilla, de Personal, afirmó que desde la empresa "se busca integrar la tecnología y la innovación a la sustentabilidad, con el propósito de aumentar la conectividad". Para lograrlo, el ejecutivo consideró que "la tecnología debe ser la herramienta que permita utilizar menos recursos, por lo que funciona como una aliada en este proceso".
Por su parte Bereciartua, desde el Gobierno de la Ciudad, habló sobre la dificultad de hacer un plan de sustentabilidad a largo plazo, considerando que las gestiones duran cuatro años. “La política está en una transición completa y creo que parte de eso es entender cómo hacemos para integrar de una manera más inteligente a las distintas partes que se tienen que sentar a la mesa”, opinó.
Heredia Barión, de Genneia, sostuvo que la sustentabilidad "no tiene que ser una moda, sino que tiene que ser un negocio”. Planteó que un proyecto de inversión debe ser sustentable "desde el inicio del proyecto hasta el final" para poder invertir a 10 o 15 años.
“Hay que crear estrategias de sustentabilidad con un propósito claro”, agregó Cocuz, de Accenture. La gerente de Sustentabilidad y Estrategia de la consultora internacional consideró que, más allá del marketing vinculado a las acciones de RSE, la comunicación de estas iniciativas debe estar acompañada por resultados reales. "Las grandes compañías necesitan datos claros para poder digitalizarse y entender qué problemas hay que resolver", dijo.
Un análisis del 2025 realizado por PwC, Microsoft y la Universidad de Oxford sugiere que, en la próxima década, la inteligencia artificial (IA) podría contribuir significativamente a la sostenibilidad energética, llegando incluso a compensar su propio consumo elevado de energía.
Aunque la creciente adopción de la IA ha generado preocupaciones sobre el aumento del consumo de energía, especialmente debido a la expansión de los centros de cómputo que soportan estos sistemas, los resultados del estudio ofrecen una visión optimista: esta tecnología tiene el potencial de revolucionar la eficiencia energética en diversos sectores y de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, impulsando la transición hacia un futuro más sostenible.
“La IA requiere más energía para su uso en los centros de datos, pero esta inteligencia nos tiene que servir para ser cada vez más eficientes y utilizar menos recursos”, dijo Mansilla. “Vivimos en una era digital en la que cada cosa que hacemos genera un consumo de infraestructura como antenas o data centers, entre otros”, comentó el directivo de Personal referencia a cuestiones cotidianas como pagar con billeteras virtuales o utilizar plataformas de streaming.
“El desafío es seguir creciendo y entregando servicios desacoplando el crecimiento del consumo de recursos, y la inteligencia artificial viene como una herramienta más para trabajar sobre eso”, opinó Mansilla.
Además de las preocupaciones ambientales, la irrupción de la IA también generó debates en torno al empleo. En este sentido, Cocuz aseguró que en Accenture la implementación de la tecnología no implicó una reducción de personal, ya que desde la empresa se invirtió en la capacitación de los empleados de todas las áreas para aplicar la IA en las tareas del día a día. “Las personas ya tienen la vida digitalizada para hacer cosas diarias y las empresas tienen que apoyar esto, complementar las experiencias que tenemos como consumidores o trabajadores”, dijo.
En la Ciudad de Buenos Aires, la IA también está en el eje de varios proyectos. “En algunas cosas ya la estamos empezando a usar. El sistema de autopistas de la ciudad opera con una tecnología llamada free flow, no tenemos más barreras de peaje y eso agilizó mucho el tránsito”, dijo Bereciartua, quien explicó que es aplicada a través de arcos que leen las patentes de los autos eliminando las esperas en las cabinas. "Esto, asimismo, permite flexibilizar las tarifas de peaje, dependiendo del uso y el horario del tránsito. Y, en paralelo, la iniciativa implica una ventaja en términos de sustentabilidad, ya que hay menos aceleración y un menor consumo de combustible", dijo.
En materia de la generación de energía limpia, Heredia Barión dijo que desde Genneia “no sólo trabajamos con sustentabilidad puertas afuera sino que somos una herramienta principal para otras empresas que necesitan certificar su huella de carbono”, agregó.
El consumo de energías de fuentes verdes ha crecido exponencialmente a partir de la sanción y aplicación de la ley 27.191 de 2015 que establece el Régimen de Fomento Nacional para el uso de fuentes renovables de energía y que actualmente está en análisis para su renovación. “En Genneia tenemos más de 100 grandes empresas que consumen energías renovables y pensamos que eso va a seguir creciendo”, detalló el directivo, quien señaló que las ciudades también están avanzando en este camino.
En este sentido, la generación del marco regulatorio que permita fomentar estas iniciativas a largo plazo resulta fundamental para las empresas que intervienen en los proyectos. “Fondos como el BID vuelven a confiar en Genneia como empresa número uno en la generación de energías renovables porque tenemos un historial de cumplimiento”, explicó Heredia Barión.
En paralelo, las normativas vinculadas a los reportes también evolucionan a medida que se transforman las necesidades de las empresas. “Las regulaciones empujan la comunicación y cómo se debería hacer”, dijo Cocuz, quien citó a las regulaciones de la Unión Europea que impactan no solo en ese continente sino también en todo el mundo, incluida la Argentina. “Las regulaciones exigen mostrar el impacto real en números de la sustentabilidad”, expresó.
En lo que respecta a las ciudades inteligentes, la gestión del tránsito, la energía y los servicios públicos basada en datos es un eje central, de acuerdo con relevamientos de grandes consultoras a nivel global. A su vez, la resiliencia climática también aparece como un factor a atender a fin de lograr áreas urbanas sustentables.
En la Ciudad de Buenos Aires, Bereciartua enumeró las obras más importantes que se pusieron en marcha en materia de sustentabilidad, encabezadas por el plan hidráulico que se viene sosteniendo desde 2007 a fin de evitar las inundaciones.
El funcionario hizo referencia además a las mejoras en los espacios públicos y en las calles, incentivando el uso de medios de movilidad alternativos a los autos. “Estamos trabajando en avenidas icónicas, como la Avenida Independencia, y las estamos volviendo más verdes”, describió.
Otro foco de la gestión del gobierno de la Ciudad, dijo, tiene que ver con la movilidad. “Inauguramos la primera línea de colectivos 100% eléctrica, que ya cumplió un año, y tenemos en marcha otros proyectos como el Tranbus, que unirá Pompeya con Aeroparque pasando por el corazón de Caballito”, adelantó. Y confirmó el proyecto de la licitación de la nueva Línea F del subte, que contará con un presupuesto de 1.500 millones de dólares para su ejecución.
“Las ciudades representan el 80% del PBI global. Los recursos naturales que tenemos van a generar bienestar si tenemos ciudades que sean sustentables”, concluyó el funcionario.
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