Bancos aprobarán la semana que viene las garantías que pidió Caputo para armar un colchón de dólares y pagar deuda
El Gobierno aguarda un guiño clave para avanzar en su estrategia de hacerse de un "colchón de dólares" que le permita afrontar eventuales tensiones cambiarias y un abultado calendario de deuda. Se trata de la aprobación de las garantías solicitadas por Argentina para conseguir préstamos con bancos privados por fuera del mercado.
El Banco Mundial tendrá su reunión de directorio el martes 16 de junio para tratar la solicitud elevada por Caputo en abril durante la asamblea de primavera del Fondo Monetario y el Banco Mundial. La expectativa es que apruebe garantías por US$ 2.000 millones, mientras otros US$ 500 millones dependen del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Con ese visto bueno, el organismo con sede en Washington saldrá a buscar fondos en bancos privados y otras instituciones financieras que podrían llegar a duplicar esa suma. Caputo estimó en abril que podrían tomar deuda por unos US$ 4.000 millones y así acceder a fuentes de financiamiento "más baratas" que el mercado.
El objetivo es reunir fondos para cancelar los vencimientos del próximo 9 de julio con los bonistas por US$ 4.300 millones. Hasta el momento, el Tesoro dispone de casi US$ 3.000 millones que consiguió con la emisión de títulos en el mercado doméstico al 2027 y 2028. "Con este stock, el Tesoro tiene cubierto el 68% de los vencimientos de julio", aseguró LCG.
En uno de los principales bancos de la city, creen que las garantías le permitirían al gobierno cerrar préstamos por al menos US$ 4.000 millones. Otros creen que podrían conseguir entre US$ 10.000 y US$ 12.000 millones si Caputo se anima a canjear bonos mediante un swap de rendimiento total (Total Return Swap), como lo hizo Colombia.
La operación consiste en la entrega de bonos soberanos como "colateral" a un grupo de entidades privadas, que a cambio proveen los dólares. "Con eso, cerrás las necesidades financieras hasta enero de 2028, por eso fue tan importante que se volvieran con las garantías por US$ 4.000 millones de Washington", dijo un operador.
Caputo dijo que la tasa "probablemente va a estar entre el 5,5 y el 6,5%" y el préstamo sería a un plazo de 6 años. En el mercado el costo financiera ronda entre el 9 y 10%. Por ahora, el equipo económico mantiene su plan de tomar deuda con inversores locales o multilaterales, hasta que baje la tasa para volver a los mercados internacionales.
El ministro aspira a reunir US$10.000 millones para financiamiento de la deuda mediante préstamos con garantías (US$ 4000 millones), emisión de deuda en el mercado interno (US$ 4.000 millones) y privatizaciones (US$ 2.000 millones). Por otra parte, busca refinanciar los REPO y mantener los swaps con China y Estados Unidos.
Con el riesgo país apenas por debajo de los 500 puntos, Caputo no se anima todavía a emitir deuda con ley extranjera. La suba de tasas de los bonos en Estados Unidos tampoco ayuda a abaratar el costo de financiarse. Sin embargo, luego de cerrarse la ventana de enero para regresar a los mercados, en el exterior creen que hay otra oportunidad.
"Los spreads de mercados emergentes mostraron notable resiliencia y los rendimientos de los bonos argentinos volvieron a caer a territorio de un dígito -el bono ARGENT 4,125% 2035 rinde actualmente 9,4%-, reabriendo la posibilidad de una colocación internacional", dijo Barclays, un banco de inversión con sede en Londres.
En su última revisión, el FMI se mostró menos optimista sobre la capacidad de acumular reservas con remonetización (aumento de la demanda de pesos). Según Barclays, aunque las exportaciones son alentadoras, "es probable que los bonistas deban financiar gran parte de la brecha de cobertura de reservas durante los próximos cinco años".
El Banco Central ya compró US$ 10.000 millones de reservas, gracias a la toma de deuda de empresas en el exterior que deben liquidar las divisas en el mercado local, las exportaciones de energía y las del campo. Sin embargo, las reservas siguen negativas y Argentina debe pagar vencimientos por US$ 7.000 millones solo en 2026.
Si bien el dólar subió un 2% en junio a $ 1.460, el tipo de cambio real apreciado genera inquietud porque continúa limitando la actividad económica no primaria y podría afectar negativamente la popularidad de Milei en las elecciones de 2027. Después del rebote de marzo, la industria y la construcción cayeron 2,1 y 4% mensual en abril.
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