Sigue trabado el acuerdo automotriz con México y crece la preocupación en la industria: qué modelos podrían faltar
Aunque hay más fabricantes e importadores en la misma condición, al menos cinco marcas de autos están revisando día a día el stock de unidades remanente cada día con más incertidumbre y preocupación en la Argentina.
Se trata de las marcas que importan autos desde México, y que desde el pasado 19 de marzo no pueden hacerlo porque el acuerdo comercial entre ambos países llegó a su fecha de vencimiento y no se pudo renovar aún. Por lo tanto, importar igual implica pagar el 35% de arancel extrazona que sacaría de competitividad el precio de los autos de ese origen.
Se trata de Nissan, Volkswagen, Kia, Ford y Honda, quienes en orden de mayor a menor proporción dentro de su portafolio de productos dependen de este acuerdo para importar modelos de ese mercado con arancel 0%, como ocurrió en los últimos años.
Los modelos que la Argentina importa desde México son actualmente los sedanes Nissan Versa y Sentra, Volkswagen Taos, Tiguan y Vento, Kia K3 y K4, Ford Maverick y Bronco Sport y Honda ZR-V. Además, Stellantis importa las pickup RAM 2500 y Chevrolet las Silverado, ambas del segmento de las camionetas Full Size. En cambio, no es el caso de BMW y Audi ya que la serie 3 y la gama Q5 de ambas marcas no estaba alcanzada por el acuerdo por no tienen el contenido local requierido para el beneficio, por lo tanto pagan el 35%.
Adicionalmente, Nissan tiene previsto iniciar en el segundo semestre del año la importación de las pick ups Frontier que dejaron de fabricarse en Argentina a fin de año pasado para concentrar la producción para toda la región en la planta de Aguascalientes, en México.
“Está más trabado de lo que imaginábamos a esta altura de las negociaciones. Ellos tienen como prioridad sostener su esquema de exportaciones a Estados Unidos, que se lleva el 80% de la producción automotriz mexicana. No es que no haya voluntad de acordar con Argentina, pero no es prioridad en este momento y el volumen de autos que nos envían a nosotros es insignificante para una producción de 5 millones de autos como tienen en México”, aseguró un ejecutivo de la industria durante un encuentro de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) este lunes con la prensa.
Sin embargo, de no resolverse en el corto plazo, la preocupación empezará a alterar programa de producción local de automotrices también, ya que México es hoy un mercado al que pretenden entrar varias terminales locales, especialmente las fabricantes de pick ups.
Ford y Toyota han reconocido en reiteradas oportunidades que quieren llevar sus Ranger y Hilux al país azteca, especialmente a partir de las versiones electrificadas que se comenzarán a producir localmente el año próximo. Renault, por su parte, también anunció que en la lista de países a los que se exportará la nueva pick up Niágara está México, y Prestige Auto quiere hacer lo propio con los Mercedes-Benz Sprinter.
La negociación entre Argentina y México no está interrumpida, sigue en agenda de ambos gobiernos, pero con una posición muy distinta entre las administraciones de Javier Milei y Claudia Sheinbaum.
“Sabemos que no hay avances hace varias semanas y que las dos posturas son bastante rígidas. Pero no está cerrado el canal de diálogo. Se intenta acordar primero un acuerdo general, el ACE 6, pero si no se pudiera lograr, existe la posibilidad de cerrar parcialmente el de automotores, que es el ACE 55”, aseguraron desde una de las automotrices argentinas que está pendiente de esta renovación.
El gobierno argentino dice que el acuerdo, como estaba, era desventajoso para Argentina porque no hay un balance adecuado entre exportaciones e importaciones. Por ese motivo, en 2025 solo se renovó por un año y no por tres como había ocurrido anteriormente.
Se pretende incorporar 118 posiciones arancelarias en un acuerdo que excede al sector automotor, pero que en este momento está perjudicando al sector. La propuesta fue incorporar preferencias arancelarias exportar para vinos, lácteos, carne aviar, ajos, hortalizas, frutas frescas y preparaciones, maníes, chocolates, aceite de girasol, productos siderúrgicos y químicos, entre otros. Pero México ha mantenido una posición contraria a aceptarlo.
“La situación es la misma que hace dos meses. No hubo cambios lamentablemente. El problema es que sigue pasando el tiempo y los autos se venden. Nosotros tuvimos un embarque importante algunos días antes que venciera el acuerdo que estaba vigente y estamos cubiertos todavía”, confirmaron desde una de las cinco marcas que mayor cantidad de autos importa desde México.
El año pasado, el volumen de autos importados desde México que se vendieron en Argentina fue cercano a las 14.000 unidades, apenas un 2,5% del total de autos patentados en Argentina.
Sin embargo, para este año estaba previsto aumentarlo hasta unas 35.000 unidades debido al cambio de procedencia de Nissan Frontier y Volkswagen Taos, a la llegada de otros modelos como el Kia K4 de reciente lanzamiento en Argentina, y al crecimiento en general de los vehículos importados que no pagan arancel de importación.
“Todavía tenemos autos acá, pero ya no son tantos. El problema que enfrentamos es que hay una producción en México ya fabricada, que no trajimos porque estamos esperando a que se resuelva este tema. Si pasa mucho más tiempo evaluaremos si los enviamos a otro país de la región para no perder dinero o si los importamos pagando el arancel. No es una decisión fácil de tomar”, confesaron desde una automotriz a Infobae.
Paralelamente, en los próximos 60 días se terminarían de firmar los documentos que habiliten el cupo de 10.000 autos que Argentina podrá importar desde Estados Unidos dentro del acuerdo de complementación acordada entre las administraciones de Donald Trump y Javier Milei.
Si bien se había anunciado a comienzos de este mismo año, incluso con la confirmación del sistema FIFO (First in First Out) de nacionalización con preferencia arancelaria, por el cual los que llegan primero acceden al beneficio antes que el resto, demoras internas en Estados Unidos generaron que se postergue la puesta en vigencia del acuerdo.
Por este motivo, Argentina no es la única involucrada sino que la demora se trasladó a otros acuerdos con distintos países. Las automotrices locales fueron informadas de la situación por sus propias casas matrices en Estados Unidos, aunque también por las propias autoridades del Ministerio de Economía argentino, quiénes esperan que para agosto se pueda habilitar esa importación de vehículos exenta de arancelamiento.