Banco de horas: cómo funcionan las primeras experiencias de la reforma laboral en la industria
El banco de horas es un sistema de organización del tiempo de trabajo que permite a las empresas y a los trabajadores administrar horas trabajadas por encima de la jornada habitual para compensarlas con tiempo libre más adelante. O dicho de otro modo, que las horas que la empresa paga pero que no son trabajadas -por falta de actividad- vayan a un banco de horas para que en un futuro el trabajador las devuelva trabajando más.
Este mecanismo surgió tras la sanción de la reforma laboral. Según el texto aprobado en marzo, el banco de horas no reemplaza automáticamente las horas extra, sino que crea una alternativa para compensarlas. El empleador y el trabajador pueden acordar voluntariamente, por escrito, que las horas trabajadas por encima de la jornada habitual se acumulen para ser compensadas luego con francos, descansos o jornadas reducidas, en lugar de cobrarse con los recargos tradicionales.
Algunos gremios, de hecho, ya lo vienen aplicando en algunas empresas desde antes de la sanción de la reforma. Es el caso de Smata con algunas terminales automotrices y autopartistas. El caso más reciente, firmado la semana pasada -en este caso sí fue pos reforma- es el de Mirgor, anticipado por Infobae.
La reciente reforma laboral habilitó formalmente el uso del banco de horas, que antes no tenía reconocimiento legal.
El objetivo principal es aportar flexibilidad para que las empresas puedan adaptar la carga de trabajo a las necesidades de producción, sin aumentar los costos salariales.
El sistema también busca que los trabajadores puedan organizar mejor su tiempo, siempre dentro del límite anual que marca la ley.
El acuerdo establece que, si una persona trabaja más horas en una semana, esas horas se compensan con días libres cuando disminuye la actividad. Y si trabaja menos, las horas que la empresa le paga igualmente por ser parte de la jornada habitual se acumulan en el banco para devolverse más adelante.
En el caso de Mirgor, el banco de horas acordado es por 12 meses con opción a prórroga y es de 200 horas.
¿Cómo se van acumulando? Si un trabajador cumple sus 9 horas diarias y una de esas horas no trabaja, la empresa se la paga igual pero esa hora va al banco. Es decir, se van sumando porque la compañía tiene menos actividad y los operarios trabajan menos. Pero luego esas horas tienen que devolverse y eso ocurre cuando mejora el trabajo.
¿Cómo se devuelven las horas? Fuentes conocedoras del acuerdo afirmaron que por cada hora del banco, cuando se devuelve cuenta como hora y media. Es decir que si el trabajador tiene 10 horas acumuladas y devuelve una, le quedarán para restituir 8 horas y media en lugar de 9. “Eso se hace de lunes a viernes, no los fines de semana. Si la firma pide trabajar los sábados o domingos, sólo se puede usar del banco de horas para devolver una hora; el resto debe abonarse como hora extra”, aclararon las fuentes.
Además, si al cabo de un año, la empresa no tiene trabajo para que los trabajadores devuelvan las horas, el convenio se prorroga o se anula, dependiendo de las negociaciones entre la compañía y el gremio.
Flexibilidad para la empresa: permite atender a situaciones de crisis y poder tener, a futuro, la certeza de que tiene horas a cuenta para pedirle a sus trabajadores. Ello también permite responder rápidamente a bajones y picos de demanda sin incurrir en costos adicionales.
Organización para los trabajadores: ofrece la posibilidad de acumular horas y luego tomarlas como descanso, sin que esto afecte el salario mensual. En el caso de que sea al revés, permite que al trabajador no se lo suspenda ni despida en situaciones críticas para la compañía. Es decir, la firma le paga igual el sueldo, las horas no trabajadas, pero con la certeza de que devolverá las horas más adelante.
Acuerdos colectivos: la implementación del banco de horas requiere la negociación y el seguimiento de los sindicatos, lo que garantiza la protección de los derechos laborales.
Con la reforma, desapareció la obligación de pagar un recargo por cada hora extra trabajada, salvo en los casos donde no aplica el banco de horas.
Las horas que antes se consideraban “extra” ahora se suman al banco y se compensan con tiempo libre, en vez de sumarse al salario. Este sistema no amplía la carga anual de trabajo, sino que reorganiza cómo y cuándo se trabaja.
Sin embargo, en los acuerdos que tiene Smata ello no funciona así. Si bien el banco de horas reduce las horas extras, si un trabajador es requerido para cumplir sus funciones durante los fines de semana, la firma debe pagarle las horas extra.
Requiere ajustar los sistemas internos de registro de horas y mejorar la comunicación entre empresas y trabajadores.
Los sindicatos insisten en la necesidad de controlar que se respeten los límites de jornada y que las horas se compensen de manera efectiva.
Las empresas buscan aprovechar la flexibilidad, pero también deben evitar conflictos por reclamos de pago de horas extra fuera del nuevo sistema.