¿Sigue el carry trade? Qué dicen los analistas tras el último repunte del dólar
En la última semana, luego de haber superado la meta anual de compra de USD 10.000 millones pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) bajó el ritmo de adquisición en comparación con los días previos y el dólar tuvo un alza, lo que generó versiones de que se estén desarmando posiciones de carry trade. Sin embargo, entre los analistas de mercado hay diferentes posturas respecto a lo que está pasando y lo que va a suceder en los próximos meses.
Durante la primera semana de junio, la entidad que conduce Santiago Bausili, adquirió USD 437 millones, es decir, USD 324 millones menos que la semana anterior. Lo que llevó a que el promedio diario se ubicará en USD 87 millones, el más bajo desde la primera semana de mayo. Ante ello, el Índice de Estabilidad Financiera (ISEF) de la consultora Analytica cayó un 6,1%, marcó su primer descenso después de dos semanas consecutivas de suba y regresó a valores similares a los de comienzos de mayo, aunque se mantiene un 12,7% por encima del inicio del programa.
Pero la menor intervención oficial ocurrió en un contexto donde el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) operó cerca de los USD 700 millones diarios durante buena parte de la semana. Analytica interpretó que esta reducción podría indicar un mercado algo más tomador, con menos margen para la autoridad monetaria. El informe también sugirió que se podría estar iniciando un cierre de posiciones de carry trade, en un momento próximo a la fase de menor oferta de dólares por la estacionalidad del agro.
Es que en paralelo a la menor compra de reservas por parte del BCRA hubo movimientos en el tipo de cambio. La semana pasada, el dólar mayorista mayorista subió 2,3% en la semana y finalizó en $ 1.442, acercándose a los niveles de principios de febrero. Aunque aún tiene una distancia considerable respecto techo de las bandas cambiarias: se mantuvo por encima del 20%, con un registro de 22,6% al cierre del último viernes. Al medio día del martes, el dólar mayorista se ubica en $1.446,50. En comparación con el 1° de junio, arrastra una suba de $20,8 en apenas ocho días.
El comportamiento del dólar y la menor presencia oficial en el mercado abrieron el debate entre los operadores y analistas. Nicolás Guaia, CEO de Max Capital, aportó una mira distancia a la de Analytica. “Los movimientos del tipo de cambio han sido relativamente razonables, aun con el BCRA comprando todos los días. No hemos visto una presión sostenida suficiente como para atribuírsela a cambios en las perspectivas. Tiene que ser una presión sostenida y que al BCRA le cueste comprar reservas y no se está viendo”.
El calendario estacional también pesó en el análisis de los especialistas. Nicolás Cappella, de IEB, remarcó la importancia del ciclo de la cosecha y su impacto en la disponibilidad de divisas. “Se va acabando la cosecha, menos dólares del campo, de acá a septiembre vas a tener cada vez menos oferta de dólares. Julio, agosto, septiembre son los peores meses cambiarios del año siempre. Energía exporta menos por el invierno y se frenan los dólares de la cosecha”. Cappella advirtió que la menor liquidación agrícola y la baja en las exportaciones energéticas durante el invierno suelen acentuar la presión sobre el mercado cambiario.
Los datos del informe de Analytica mostraron que el BCRA ahora parece enfrentar mayores desafíos para la comprar de reservas. Aunque esta situación ya había sido adelantada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien dio a entender que era muy difícil que la entidad pueda mantener el ritmo que tuvo en los primeros cinco meses en lo que resta del año.
“Hoy, al ritmo de que viene comprando el BCRA, está prácticamente cumplida con el Fondo y si pudiéramos mantener ese ritmo, podríamos comprar USD 24.000 millones. No es lo que esperamos, seguramente vamos a estar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones”, afirmó Caputo en el evento de Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina (Cambras) la semana pasada.
En el centro del debate quedó la pregunta sobre el origen y la intensidad de las presiones cambiarias. Mientras algunos operadores consideraron que la dinámica reciente obedece a factores de corto plazo, otros pusieron el foco en la proximidad de los meses históricamente más exigentes en materia de oferta de divisas, cuando la demanda suele superar a la capacidad de intervención oficial. El análisis de los distintos especialistas mostró que la coyuntura está marcada por factores simultáneos: el ya cumplimiento de la meta anual de compras por parte del BCRA y la posterior de desaceleración en la intervención, la estacionalidad en la liquidación del agro y las menores exportaciones del sector energetico con la llegada del invierno.