Los axiomas de Milei, el dilema de trece gobernadores y los caminos de Bullrich
Tras la fiebre mundialista, el futuro del proyecto libertario para 2027 será el eje central del debate interno que hoy tiene el oficialismo y que vuelve a poner de relieve el camino que elija el presidente Javier Milei para ir por su reelección. Atado a su dogma económico, el jefe de Estado prevé que la Argentina siga creciendo estos meses y que la inflación, para el año electoral, deje de ser uno de los principales problemas para los argentinos. No moverse del plan que lleva adelante con el ministro Luis “Toto” Caputo”.
Ese axioma económico inamovible, que en mayo le dio buenas noticias al Presidente en materia de baja de inflación y crecimiento, no se visualiza en otros aspectos en algunas provincias.
En particular en el área Metropolitana la caída de Ingresos Brutos, el principal gravamen provincial directamente relacionado con el nivel de actividad en áreas de servicios. En Capital Federal, por caso, la caída fue del 11% en mayo interanual. En la Provincia: 8,4%. Es cierto: a diferencia de Neuquén con el poder del sector energético, por caso, es la zona más afectada por la caída de la industria y de algunos sectores Pymes.
El segundo axioma de La Libertad Avanza es el político. Y allí el consenso, desde la victoria electoral nacional de octubre, era que había que “pintar de violeta” todo el país, en todas las provincias, sean aliadas o no. Esa máxima era la que tenían en su cabeza Karina Milei junto a Eduardo “Lule” Menem: una mínima negociación con algunos mandatarios que les rinden pleitesía, y en la mayoría candidatos propios.
Pero la crisis política por el caso Adorni y la caída registrada en la gran mayoría de las encuestas sobre la imagen presidencial y del Gobierno obligaron a repensar el axioma político.
Por estos días el asesor presidencial, Santiago Caputo, la senadora Patricia Bullrich y el ministro del Interior, Diego Santilli ensayan un cambio en ese dogma. En concreto plantearon en la mesa política que el único objetivo determinante para el 2027 tiene que ser la reelección de Milei.
En ese cálculo, Santilli prevé que hay chances de acordar con 13 gobernadores que han venido prestando sus legisladores nacionales y su gestión para colaborar, con algunos bemoles en ciertos casos, al Gobierno nacional.
Esta idea acuerdista, que rompe con el dogma violeta, empezó a hacer repensar la estrategia a Karina Milei. Aunque “Lule” Menem no se convenció de abrir tanto el abanico de acuerdos. Por caso, el chaqueño Leandro Zdero ya la reporta como un asesor libertario.
Este combo de 13 provincias incluiría las cinco radicales (Chaco, Santa Fe, Jujuy, Mendoza y Corrientes), las tres del PRO (Entre Ríos, Chubut y la Ciudad), tres peronistas (Tucumán, Salta y Catamarca) y los dos líberos de partidos provinciales como el neuquino “Rolo” Figueroa y el rionegrino Alberto Weretilneck. Los acuerdos podrían ser con las elecciones nacionales concomitantes con las provinciales o no.
Al salteño Gustavo Sáenz lo apodaron “calesita” ya que nunca saben dónde está parado. Por su lado, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil han tensionado y aflojado su relación con Nación pero, en general, han sido claves para desarmar el bloque kirchnerista anti Milei.
Entre los radicales al jujeño Carlos Sadir lo ven débil mientras que el mendocino Alfredo Cornejo sigue enojadísimo porque Luis Petri pretende sucederlo y él lo detesta. Cornejo quizá quiera volver a ser senador nacional. Por lo pronto se sacó una foto con Mauricio Macri hace diez días para que la vea Karina Milei.
Los correntinos Valdés, el joven gobernador Juan Pablo y su jefe y hermano Gustavo, hoy están más cerca de una tercera opción. Se eligen senadores allí también.
Rogelio Frigerio, por su lado, viene construyendo una buena sintonía con el oficialismo y el año pasado liberó los dos senadores para LLA. No le será tan sencillo a Nacho Torres en Chubut, quien enfrentó a los libertarios el año pasado tras no alcanzar un acuerdo. Pero es un gobernador pragmático: meses después estuvo con “Toto” Caputo.
No aparece hoy Córdoba. Y es una incógnita por los movimientos danzantes del peronista Martín Llaryora. Tiene un pie en cada espacio. Hasta mandó a un funcionario a un acto de Dante Gebel hace tres meses.
Por último, la Ciudad, el bastión del PRO, el lugar que obsesiona a Mauricio Macri. En este marco, Bullrich viene transmitiendo que, a pesar de sus videos y recorridas divulgadas por Twitter con temas porteños, no está interesada en competir contra Jorge Macri. No es su sueño ni se imagina reparando baches, cortando árboles o discutiendo las ciclovías. “Cada día tiene menos ganas de ser jefa de Gobierno”, lo sintetiza un asesor dilecto de la senadora. Más aún: así lo viene expresando en privado y hasta se lo transmitió a varias figuras del PRO.
Eso sí: Bullrich baraja tres opciones reales hoy. Una, la que más la seduce, es ser la compañera de fórmula de Milei. Cree que le daría un valor extra, que le aportaría votos y que reforzaría la dupla clave para el ballottage y que se consolidó en la gestión con ella en Seguridad. La secretaria General de la Presidencia ni se lo plantea: directamente no quiere..
La segunda opción es seguir siendo senadora nacional con un bloque, seguramente, más grande. O quizá en la Presidencia Provisional del Senado, si es que la senadora Nadia Márquez no le arrebata el lugar al puntano Bartolomé Abdala.
La última opción, que niega por ahora, es ser ella misma candidata a presidenta. Lo empezó a escuchar hace dos meses de manera sostenida. En especial por parte del círculo rojo de empresarios y dirigentes que buscan una alternativa a Milei. Esta idea cobró más fuerza aún hace quince días. Rápida de reflejos salió a desmentir que ya esté trabajando en ello. Pero en su entorno no lo descartan.