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perfil.com · hace 14 horas · Rodrigo Lloret

Todos contra Karina

Rodrigo Lloret

La intimidad del poder mostró por estas horas una peculiaridad, pocas veces vista en la política argentina, desde la sorpresiva irrupción de La Libertad Avanza: en la soledad de su despacho pseudopresidencial de la Casa Rosada, Karina Milei se vio obligada a digerir un furioso cóctel de bronca, enojo e impotencia. Los que dialogaron con la secretaria general de la Presidencia en estos días, cargados de infortunios que llegaban desde el Senado, cuentan que la notaron contrariada. Preocupada. Porque, como ya se sabe, a Karina no le gusta perder. Mucho menos, ser desafiada. El Jefe se autopercibe como la única persona con acceso ilimitado a Javier Milei. La que toma las decisiones que toma el Presidente. Empoderada desde ese lugar, que su hermano y la política le otorgaron, a Karina no le gusta ceder.

Pero eso fue, precisamente, lo que ocurrió esta semana, luego de que Patricia Bullrich la obligara públicamente a desandar su estrategia de frenar la designación de la jueza Verónica Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Y es aquí donde se vislumbra una novedad política de altísimo impacto. Si, hasta el momento, los que enfrentaron a Karina sufrieron su escarnio y terminaron eyectados del paraíso libertario, ahora la historia parece anunciar otro desenlace. Por primera vez, más por necesidad que por convicción, nadie imagina el destierro para Bullrich. Y es esa lectura, la de una novedosa vulnerabilidad en la Hermanísima, lo que envalentona a otras figuras prominentes del oficialismo a alistarse en la disputa: todos contra Karina.

El primero en dar el paso fue, obviamente, Santiago Caputo. Una vez más, el Mago del Kremlin se aprestó a marcar el error de no ampliar la alianza con algunos gobernadores. Para Caputo, el destrato a los caudillos provinciales que podrían ser afines –el caso paradigmático es del correntino Juan Pablo Valdés– son costos que ahora se pagan en medio de una votación tan crucial para el Gobierno en el Senado. Caputo es uno de los que más sufrieron el deshielo karinista, pero no se baja del barco porque se asume como el dueño del vínculo de Milei con Estados Unidos, que fue clave para lograr el rescate electoral de las últimas elecciones nacionales. Pero advierte: si la estrategia política seguirá en manos de Karina y “el kirchnerismo reciclado”, solo es posible anticipar nuevas derrotas en el horizonte de Milei.

Otra protagonista de peso que vuelve a mostrar distancia es Sandra Pettovello. La ministra de Capital Humano ya dio indicios de no querer quedar manchada por nada que huela a corrupción. La salida anticipada de su jefe de Gabinete –Leandro Massaccesi fue el único funcionario del Gobierno despedido por haber tomado un crédito hipotecario del Banco Nación, a pesar de que muchos Menem lo hicieron– así lo demuestra. Pettovello ya anticipó que tiene lista su declaración jurada, pero que no la entrega, aguardando el paso de Adorni. ¿Es cierto que el jefe de Gabinete presentará su tetris patrimonial este jueves 11 de junio, en medio de la fiesta de inauguración del Mundial? Siempre es bienvenido un show de Shakira y la atención del primer partido de la Copa del Mundo para alejar los flashes de las cámaras y la mirada inquisidora de los periodistas.

La tortura que Adorni les está haciendo a los números de su patrimonio es el origen de la disputa. Porque la tensión de Karina con Bullrich se inició el 6 de mayo, cuando la senadora exigió que el alfil karinista presentara su declaración jurada “de inmediato”. La respuesta llegó el 25 de mayo, cuando la Secretaría General no invitó a Bullrich a caminar junto al Presidente desde la Casa Rosada hacia la Catedral y le impidió “por protocolo” acceder a los primeros asientos del Tedeum. El contragolpe fue certero: el 20 de mayo, Bullrich entregó su declaración jurada, exponiendo la tardanza de Adorni.

Y el ultimátum llegó esta semana, cuando el lunes 1° de junio la senadora anticipó en X que iba a ejercer su “derecho a objeción de conciencia” para no acompañar el pedido del Ejecutivo (Karina) de retirar el pliego de Michelli. La crispación fue tan alta, que Bullrich ofreció su renuncia como jefa del bloque libertario. Pero Milei la rechazó. Y pocas horas después, el miércoles 3 de junio a la mañana, la senadora recibió un llamado desde Casa Rosada. Debía presentarse inmediatamente en la oficina de Karina.

La reunión de las dos mujeres con mayor poder de la Argentina se desarrolló a primera hora de la tarde del miércoles pasado. Fue un encuentro breve. Menos de una hora. Los minutos suficientes para producir una imagen desangelada para las redes. Pero lo cierto es que la reunión estuvo lejos de realizarse en el marco de la paz que buscó transmitir la imagen. Es verdad que no hubo reproches de la secretaria general. Ni hubo pedido de disculpas de la senadora. Y no se habló de la jueza de la discordia y su pliego para ocupar el Tribunal Oral Federal N°3 de La Plata. En el primer piso de Balcarce 50 hubo pocas palabras. Y mucha desconfianza.

Nueva encuesta: Bullrich y Kicillof siguen superando a Milei, y se le acerca Bregman.

Bullrich no va a romper. Pero tampoco va a retroceder. Sabe que lo que está haciendo le permite crecer en las encuestas, incluso, superando a Milei. En marzo, D’Alessio IROL y Berensztein marcaron por primera vez que Bullrich superaba al Presidente en imagen positiva: 41% contra 40%. Un desplazamiento hasta entonces impensado. La tendencia se confirmó esta semana con el último sondeo de Giacobbe, que suele medir para el oficialismo. El trabajo registró a Milei con una imagen negativa del 55% y una positiva del 34%, mientras Bullrich apareció con el 48% de negativa y el 39% de positiva. La tendencia es irreversible: mientras Bullrich sigue subiendo, Milei continúa bajando. Por eso, la senadora no piensa en pisar el freno.

Tampoco se apura en confirmar una candidatura. No muestra especial atención con la campaña porteña: siente que no es el momento adecuado para que su dilatada carrera política de tantos años derive en la poda de árboles, la reparación de veredas o la recolección de basura. Y avisa que no se disgusta con seguir en su banca por los casi cuatro años que aún le quedan. Pero si siempre aclaró que era la Presidencia o nada, ahora empieza a surgir una novedad: la idea de acompañar a Milei como su vicepresidenta en 2027. No es un paso menor: sin romper, quedaría en primer lugar para cualquier traspié. Tiene muchas opciones abiertas Bullrich. De la única idea que reniega es la de desandar su repentina distancia con Karina.

¿Y Karina? El Jefe tira sus cartas y espera. ¿Será cierto que a modo de revancha se apresta a frenar otra designación de una mujer de la Justicia que es pareja de un afamado periodista televisivo de una importante señal de noticias de cable? Con Karina nunca se sabe.

Riyad Mahrez celebrando un gol con la Selección de Argelia