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clarin.com · hace 19 horas · Clarin.com - Home

Moreno, en 1810 y en 2026 también

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“Rara felicidad la de los tiempos en que es lícito pensar lo que se quiere y decir lo que se piensa”. Toda una declaración de principios, la frase de Tácito, en latín, aparece inmediatamente por debajo de Gazeta de Buenos Ayres, 7 de junio de 1810. Hace hoy exactamente 216 años, se publicaba por primera vez el periódico fundado por Mariano Moreno. En un texto en ese su primer número, se puede leer: “El Pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus Representantes, y el honor de estos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos”. Inteligente y apasionado, el joven abogado despreciaba por igual la corrupción y la vanidad de los poderosos: “No se puede tolerar que el amor propio o miras personales sostengan una conducta que compromete la tranquilidad pública”, decía.

Redactor del Decreto de Supresión de los Honores del Presidente, en uno de sus artículos establece que “las esposas de los funcionarios públicos políticos y militares no disfrutarán de los honores de armas ni demás prerrogativas de sus maridos...”. En la edición extraordinaria de la Gazeta del 6 de noviembre de 1810, escribió: “Que el ciudadano obedezca respetuosamente a los magistrados; que el magistrado obedezca ciegamente las leyes; este es el último punto de perfección de una legislación sabia; esta es la suma de todos los reglamentos consagrados a mantener la pureza de la administración.

¿Pero cuál será el resorte poderoso que contenga las pasiones del magistrado y reprima la inclinación natural del mando hacia la usurpación? ¿De qué modo se establecerá la obediencia del pueblo sin los riesgos de caer en el abatimiento, o se promoverá su libertad sin los peligrosos escollos de una desenfrenada licencia? Equilíbrense los poderes y se mantendrá la pureza de la administración”. Defensor a ultranza de la libertad de prensa decía que “si se oponen restricciones al discurso vegetará el espíritu como la materia, y el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento harán la divisa de los pueblos, y causarán para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria”. Tan vigente en 1810 como en 2026.

Silvia Fesquet

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