Gerardo Martínez criticó en la OIT la reforma laboral del Gobierno
Desde la ciudad suiza de Ginebra, donde se desarrolla la 114° Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el dirigente de la Confederación General del Trabajo Gerardo Martínez lanzó duras críticas contra la política laboral del gobierno de Javier Milei. Además, reclamó la recuperación del diálogo social y rechazó cualquier límite a las negociaciones paritarias.
De acuerdo al entorno del cuadro gremial, que además es el jefe de la Uocra, el impacto de las palabras fue más relevante que en otras ocasiones dada la coyuntura política y económica de la era libertara. Bajo ese marco, durante su exposición como representante de los sectores sindicales argentinos, cargó contra el “cepo salarial” impuesto por el Gobierno y ratificó la postura de la CGT en defensa de la negociación colectiva libre. En ese sentido, sostuvo que los salarios no pueden ser la variable de ajuste para sostener el programa económico oficial.
“Rechazamos toda imposición de un techo a la negociación salarial”, expresó Martínez ante representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de distintos países, en línea con planteos que el sindicalismo argentino viene sosteniendo en los foros internacionales desde el inicio de la gestión libertaria.
El dirigente también apuntó contra la reforma laboral impulsada por el oficialismo, a la que calificó como una iniciativa “pro patronal”. Según planteó, los cambios promovidos por la administración nacional implican una reducción de derechos laborales históricos y benefician principalmente a los sectores empresariales “oportunistas”.
En su discurso, Martínez defendió el rol del Estado en la regulación de las relaciones laborales y advirtió sobre las consecuencias sociales de las políticas de ajuste. “Sin Estado, no hay Nación”, afirmó el dirigente gremial, en una de las frases más contundentes de su exposición ante la conferencia internacional.
Asimismo, el referente de la CGT insistió en la necesidad de avanzar hacia un gran acuerdo económico y social que permita impulsar la producción, la inversión y la generación de empleo formal.
Bajo esa premisa, destacó que el país necesita fortalecer los espacios de diálogo entre trabajadores, empresarios y Gobierno para enfrentar los problemas estructurales de la economía argentina.