Heridas sociales sin sutura
La política nos sube a olas. Algunas, nos llevan –dependiendo de los tiempos en donde nos ubiquemos- a avances en los logros sociales o a retrocesos.
Hoy, en gran parte del mundo, donde se incluye Argentina, la cresta de la ola muestra un gran atraso en lo que podemos definir como la igualdad entre seres humanos (hombres y mujeres). Sectores de la ultraderecha dan por tierra las conquistas tachándolas de privilegios corporativos o sencillamente de reclamos de las oposiciones políticas. En Argentina, los femicidios de Chiara Páez y Agostina Vega demuestran que, luego de 11 años, el tema sigue tan vigente como irremediablemente vivo. Y siguen siendo heridas sociales sin sutura.
En 2015, fue casi unánime el grito de “Ni una menos”. Hoy, en 2026, hay sectores que lo vinculan solo a posicionamientos políticos.
“Ni una menos” surgió como una demanda social urgente y lamentablemente sigue siéndolo.
Desconocer, como hacen el Gobierno y la escindida Patricia Bullrich, las condiciones de inferioridad de una víctima ante su agresor, es sencillamente desinterés sobre el otro. Es agregarle a las víctimas un nuevo flagelo: la incomprensión, la invisibilidad. Si se escucha a cualquier víctima de violencia, se advertirá el miedo invalidante que la domina. Cortar presupuestos para su prevención y asistencia (-89%), sencillamente es ser cómplice de nuevas y multiplicadoras violencias, tras las 3424 muertes por esta causa en 11 años.
Imposible alegar ignorancia o dibujar realidades en las que la víctima es la culpable.
Otro peligro latente con el que nos enfrenta esta ola que cabalgamos, y dado que se acerca el día del periodista, tiene que ver con las expresiones del Dr. Carlos Mahiques, padre del actual ministro de Justicia, quien solicita sencillamente castigar a las fuentes y a los periodistas que propician con sus trabajos “acoso mediático”, por lo cual solicita sean castigados porque aduce que hoy se protegen con “el triángulo protector de la libertad de prensa”.
Esto demuestra que existe en Argentina una porción social que viene desde hace años, habitada por ciudadanos retrógrados que quizás, de prosperar estas políticas, lleguen a impulsar el voto calificado.
Si bien el 2027 para el votante argentino queda muy lejos, veamos qué escenarios posibles nos ofrece la política hoy. En el oficialismo, Patricia Bullrich es protagonista de una interna que escala las domésticas (léase Karina Milei vs. Santiago Caputo), para comenzar a inscribir la mayúscula entre la senadora y –aunque se niegue- el presidente Javier Milei.
¿Puede Patricia Bullrich realizar este movimiento de escisión sin un guiño del círculo rojo? Círculo rojo que no quedó feliz después del episodio “Don Chatarrín”. Este sector, que es un actor protagónico en la política argentina, ¿tantea quizás la posibilidad de mantener a futuro las políticas de Milei sin él?
Patricia Bullrich tiene, además de otros modos, buen contacto con Israel y Estados Unidos, y además mide hoy mejor que el Presidente.
Ahora bien, el electorado del círculo rojo es solo una parte del electorado argentino.
Toda esta elucubración podría tener sentido si el hoy Presidente decidiese no presentarse. De no ser así, a Bullrich le puede pasar lo mismo que a Axel Kicillof, es decir sufrir el síndrome de no despegarse del original (Milei/Cristina Kirchner).
Veamos el escenario del kirchnerismo-peronismo. Kicillof no dice que será candidato, pero está intentando traspasar los límites de la provincia que gobierna. Participó en Córdoba, junto a Héctor Daer, del Congreso de la Sanidad. Esta semana estuvo en Corrientes junto al gobernador local, Juan Pablo Valdés. El próximo martes, en la ciudad santafesina de Pérez, se reúne la Federación Argentina de Municipios (FAM) y crece la versión de su presencia. El anfitrión es el intendente Pablo Corsalini, quien a su vez lidera un espacio interno del justicialismo de Santa Fe, “Vamos”, que está dispuesto a protagonizar el 2027.
Corsalini le dijo a Infobae: “Hace seis años integro la FAM. Recibiremos a intendentes de la Región Centro y entiendo que si el peronismo quiere volver a ser protagonista, necesita de la cercanía que espacios como este aportan, con su mirada al diagnóstico provincial y nacional”.
Esta cronista ha escuchado que distintos actores hablan sobre cómo Cristina Kirchner, luego de descartar la candidatura de Wado de Pedro en 2027, alentaría la de Myriam Bregman, quien consultada sobre si ampliaría su núcleo político con otros sectores, incluyendo algún espacio de centroderecha, contestó que sí, y que eso debiera ocurrir ya, juntándose en Diputados para derogar el DNU 70/23 que cuenta con media sanción del Senado.
Por último, veamos el escenario político de Córdoba luego del tristísimo femicidio de Agostina Vega. Es muy probable que el gobernador Martín Llaryora encuentre dificultades para su reelección y crezcan las posibilidades de Luis Juez, quien cuenta con el aval del presidente Milei y del ex presidente Mauricio Macri. Esto no lo han logrado ni De Loredo ni Bornoroni.
Pero, en un país donde la opinión pública reemplaza a los partidos políticos, todo lo que hoy podría suceder, quizás mañana no.