La carne vacuna registró el segundo mes consecutivo con un precio estable: aumentaron el pollo y el cerdo
El precio de la carne vacuna le volvió a dar por segundo mes consecutivo una buena noticia al Gobierno, atento a que pueda seguir la baja de la inflación. Luego de que en abril pasado el valor de este producto no subiera, rompiendo la tendencia alcista de meses anteriores, en mayo último apenas tuvo una variación del 0,1% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), de acuerdo con el relevamiento mensual realizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). El precio promedio se ubicó en $18.569 y consolidó una tendencia de desaceleración en el mercado.
El dato resulta relevante porque la carne vacuna tiene una fuerte presencia en la canasta alimentaria de los argentinos y suele impactar directamente en los índices de inflación. En mayo, además, la media res que llega a las carnicerías mostró una caída mensual de 0,8%, mientras que en esos comercios los precios retrocedieron 0,4%. Solo los supermercados registraron una suba promedio de 1,2%. Estos movimientos contribuyeron a moderar el comportamiento general de los precios del sector.
A diferencia de la carne vacuna, las principales alternativas de consumo mostraron incrementos más marcados. El pollo fresco aumentó 2,3% en mayo y se ubicó en $5048, en tanto que el pechito de cerdo avanzó 2,8%, cuyo precio fue de $9151, respecto de abril.
Dentro de los cortes vacunos, las mayores subas se observaron en la picada común con un 2,9%, el lomo 2% y la picada especial 1,8%. En contrapartida, hubo bajas en el cuadril del 1,8%, la falda un 1,7% y la colita de cuadril 1,3%. El comportamiento fue heterogéneo, pero sin movimientos bruscos que alteraran el promedio general.
La estabilidad también se reflejó en las distintas plazas relevadas por el Ipcva. Mientras en Rosario la carne aumentó 0,7%, en Córdoba registró una caída de 0,5%. En el AMBA, los resultados fueron dispares según la zona: la Ciudad de Buenos Aires mostró una baja de 1%, el sur del conurbano retrocedió 0,07%, mientras que la zona norte y el oeste exhibieron leves incrementos de 1,2% y 0,4%, respectivamente.
Aunque en términos interanuales la carne vacuna acumula una suba del 57,9%, el dato de mayo refuerza la percepción de que el mercado ingresó en una etapa de mayor estabilidad luego de los ajustes registrados durante el verano. Así, uno de los productos con mayor peso en la mesa de los argentinos dejó, al menos por ahora, de convertirse en una amenaza para la desaceleración inflacionaria.
Eugenia Brusca, economista del Ipcva, recordó que mayo suele ser un mes tranquilo en precios, estacionalidad y faena por debajo del millón. “No ha llegado el frío y hay pasto para los animales. Las lluvias son estables por ahora. La retención [de ganado] se empieza a ver de a poco", observó.
Por otra parte señaló que el consumo móvil dio 47,3% para abril último, dado que mayo aún no está calculado. “Lo que sobra se lo lleva la exportación, que está firme, pero no hay trade-off, sino productos distintos, por época del año. China y Estados Unidos están en supercrecimiento. Aclaro: no solo vemos contracción en carne, sino también en pollo y cerdo. Y ellos tienen el precio estancado, muy por debajo de la inflación", mencionó.
Para la economista, el problema es del poder adquisitivo, no del precio de las carnes. “La baja de la media res va acorde al precio de la carne. Estuvo por encima en las últimas mediciones y hoy apalanca lo ganado antes. Si no sucede nada raro, los precios en invierno tendrían que estar planchados, porque ya estuvieron por encima de la media de la inflación. Dependerá de cuánto retenga el productor, ya sea por pasto disponible, por fríos intensos o no, por expectativas, por lluvias y por si aparece alguna política, no solo interna sino también externa, que mueva el tablero“, destacó.
Para Víctor Tonelli, consultor ganadero, los valores son estacionales y responden a una fuerte presión de los frigoríficos y matarifes-abastecedores. Según explicó, en el caso del mercado interno las ventas cayeron y los márgenes no cierran, lo cual suena creíble. “Los exportadores aducen lo mismo, aunque en ese caso me permito dudar de la veracidad de ese argumento, considerando los valores que paga la exportación y una baja cercana al 5% en el último mes en el costo de la materia prima destinada a los cortes exportables”, observó.
Dijo que esta situación "podría mantenerse durante junio, pero presumo que en julio el ganado volverá a aumentar".
“Nada que tenga un impacto significativo en el IPC, pero sí que continúe una tendencia ascendente en los precios del ganado”, destacó.
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