Cruce en el Senado: el kirchnerismo vinculó la condena a Cristina Kirchner con la violencia de género y Patricia Bullrich respondió con la baja de los femicidios
Tras una nueva movilización bajo la consigna Ni Una Menos y con el femicidio de Agostina Vega como telón de fondo, el Senado rindió homenaje este jueves a las víctimas de la violencia de género con un minuto de silencio. El gesto, sin embargo, no alcanzó para evitar la chicana política.
Mientras que el kirchnerismo equiparó la lucha feminista con el encarcelamiento de la exvicepresidenta Cristina Kirchner, el oficialismo sacó a relucir la baja de femicidios durante los últimos dos años.
La primera en tomar la palabra fue la rionegrina Ana Marks (Unión por la Patria), quien reivindicó la movilización realizada el día anterior. Habló de una lucha que “hace once años nos hermana más allá de las diferencias políticas” y recordó a las víctimas de femicidio.
Pero su intervención sumó un ingrediente político. Marks afirmó que en la marcha también se había acompañado a Cristina Kirchner, a quien definió como una dirigente “injustamente detenida” y víctima de un Poder Judicial que, según planteó, busca impedir que una “mujer poderosa” dispute el poder en las urnas.
La respuesta llegó de la mano de Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista. La senadora comenzó reconociendo la gravedad de los femicidios y el dolor que provocan en las familias, pero rechazó lo que consideró una apropiación partidaria de la agenda de género. En cambio, puso el foco en las estadísticas y destacó que los femicidios se redujeron un 25% en los últimos dos años.
“Esto no es casualidad”, sostuvo. Atribuyó esa caída al fortalecimiento de leyes penales y a políticas impulsadas en distintas provincias. Además, reivindicó iniciativas como los registros de violadores, el endurecimiento de penas y la ley antimafia. “No hay dueños de esta realidad. La verdadera política es la que se ve en los números”, afirmó.
Las palabras de Bullrich generaron una inmediata réplica de Juliana Di Tullio (Unión por la Patria), quien celebró que Bullrich hablara de femicidios y no de homicidios, pero cuestionó que se utilizara el debate para relativizar el sentido de la movilización. “Demos una señal concreta. No podemos bastardear lo que ayer sucedió en la plaza. A las mujeres nos matan y por eso hemos pedido un minuto de silencio”, señaló.
A medida que el intercambio escalaba, otros senadores intentaron devolver la discusión a un terreno de consenso. El jefe del PJ, José Mayans, impulsó formalmente el homenaje y fue acompañado por el catamarqueño Guillermo Andrada, quien sostuvo que el cuerpo debía manifestarse de manera unánime en respaldo a las víctimas y a sus familias.
También intervino el radical Eduardo Vischi, que pidió evitar la utilización partidaria del tema. “La sociedad argentina está esperando de nosotros madurez”, afirmó. Y agregó que la lucha contra la violencia de género requiere un trabajo conjunto de los distintos niveles del Estado y de las organizaciones que abordan la problemática.
Por último, el chubutense Carlos Linares (Unión por la Patria), quien reivindicó el origen de la consigna Ni Una Menos y destacó el papel de la movilización social. “Es un grito de justicia, no un grito de estadística”, sostuvo. Y recordó que fue la presencia de las mujeres en las calles la que permitió visibilizar una problemática que durante años permaneció relegada.
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