Pese a la fuerte caída de importaciones, se mantiene el déficit comercial con Brasil
Pese al crecimiento de las exportaciones y a una marcada caída de las importaciones, la Argentina continúa registrando un déficit en la balanza comercial bilateral con Brasil. Sin embargo, el desequilibrio mostró una mejora significativa en comparación con el año pasado, reflejando una menor presión de las compras externas y una recuperación gradual de las ventas al principal socio del Mercosur.
Según el último informe de comercio bilateral elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el comercio bilateral alcanzó los USD 2.520 millones en el quinto mes del año, un 11,8% inferior al valor obtenido en el mismo mes de 2025, cuando había sido de USD 2.856 millones. Asimismo, el intercambio aumentó con respecto a abril pasado un 1,7%.
Las exportaciones argentinas a Brasil alcanzaron en mayo los USD 1.194 millones, lo que representó un incremento interanual del 2,8% y marcó el tercer mes consecutivo de crecimiento.
Por su parte, las importaciones desde Brasil totalizaron USD 1.326 millones, con una caída del 21,7% respecto de mayo de 2025. Como resultado, el intercambio bilateral registró para Argentina un déficit comercial de USD 131 millones.
En los primeros cinco meses de 2026, el saldo comercial entre ambos países acumuló un déficit de USD 953 millones para Argentina, significativamente inferior al registrado en igual período de 2025, cuando el rojo comercial había ascendido a USD 2.431 millones.
La suba interanual de las exportaciones hacia el país vecino de mayo (2,8%) correspondió principalmente al aumento de vehículos automotores de pasajeros, aluminio, polímeros de etileno en forma primaria y propano y butano licuado, mientras que la merma interanual de las importaciones (21,7%) se explicó principalmente por la disminución de vehículos de carretera, partes y accesorios de vehículos automotores, vehículos para transporte de mercadería y vehículos automotores de pasajeros.
La CAC resaltó que Argentina se posicionó en cuarto lugar entre los mayores proveedores de Brasil, detrás de China y Hong Kong y Macao (USD 6.799 millones), Estados Unidos (U$S 3211 millones) y Rusia (USD 1.330 millones). A su vez, entre los principales compradores de Brasil, Argentina se ubicó tercera, detrás de China, Hong Kong y Macao (USD 10.497 millones) y Estados Unidos (USD 3.090 millones).
El informe también resaltó que las exportaciones de Brasil al resto del mundo alcanzaron los USD 31.904 millones en mayo de 2026, lo que representó un incremento interanual del 6,6% respecto de los USD 29.920 millones registrados en igual mes de 2025.
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 24.081 millones, con un crecimiento del 5,3% en comparación con los USD 22.860 millones de mayo del año anterior.
Como resultado, la balanza comercial brasileña registró un superávit de USD 7.823 millones en mayo de 2026, acumulando así quince meses consecutivos con saldo positivo.
Abeceb había proyectado en su último informe: “Se espera que el resultado comercial bilateral entre Argentina y Brasil en 2026 resulte deficitario en aproximadamente la mitad del registrado en 2025 cuando totalizó USD 5.201 millones. Con un contexto internacional volátil y poco predecible, variaciones en el nivel de demanda (debido a impacto incierto en el crecimiento global) y en los precios podrían alterar el panorama en el margen”.
Señalaron que aunque el peso argentino se encuentre relativamente más apreciado, la desaceleración de la actividad económica y el consumo interno de Argentina, así como el estancamiento de la industria manufacturera mantendría contenida las importaciones desde Brasil.
Por el lado de las exportaciones, indicó Abeceb, el sector agropecuario contribuiría positivamente al desempeño comercial, impulsado principalmente por las cosechas récord de trigo, girasol y maíz, aunque la producción de soja continúa mostrando cierto rezago. A ello se suma el shock de oferta en el sector energético, que favorece una mejora de los precios de exportación.
Asimismo, las medidas de estímulo implementadas por el gobierno de Lula da Silva podrían incrementar las importaciones brasileñas de combustibles provenientes de países como la Argentina.
Por otra parte, una mayor apertura comercial extra-Mercosur, particularmente con China y la Unión Europea, contribuiría a moderar el déficit estructural del sector automotriz en el intercambio bilateral con Brasil.