Sociedades "autónomas": cómo serían las empresas operadas por IA y sin empleados que el Gobierno busca habilitar por ley
El proyecto de ley que envió el Gobierno al Congreso para cambiar las reglas que rigen las normas de funcionamiento de las empresas tiene una novedad central: le dará paso a la creación de sociedades "automatizadas" que funcionan con inteligencia artificial y sin necesitar empleados, y otras regidas por tecnología blockchain, como lo hacen las criptomonedas.
Así está estipulado en el proyecto que el Poder Ejecutivo giró al parlamento en los últimos días. Fue impulsado por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, que explicó los alcances de la iniciativa en redes sociales.
A grandes rasgos, buscará reforma la Ley General de Sociedades, propiciar la desburocratización y digitalización de procesos y una injerencia regulatoria menor.
Pero también habilita tipos de sociedades nuevas, sin antecedentes en la legislación argentina. Se trata de un tipo de empresas cuyas operaciones son enteramente automatizadas, y otras que pueden ser parcial o totalmente digitales y con aplicación de tecnología blockchain.
El Gobierno explicó que se trata, en rigor, de la creación de un vehículo jurídico para actividades y operaciones que ya existen en la economía y que se realizaban por fuera del marco normativo de las sociedades.
El presidente Javier Milei hizo una referencia al respecto en una columna de opinión publicada en el diario Financial Times este jueves y habló de la habilitación de "la corporación no humana". "Se trata de entidades operadas por agentes de IA o robots", planteó
"Cuando estos sistemas ejercen un juicio independiente en entornos impredecibles -como deben hacerlo para ser realmente útiles- sus acciones conllevan riesgos reales. La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición indispensable para su existencia. Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio", indicó.
El proyecto de ley, por un lado, crea las llamadas DAO (por sus siglas en inglés, Organizaciones Autónomas Descentralizadas) y, por otro, reconoce a las "sociedades automatizadas", empresas que pueden operar mediante algoritmos o sistemas de inteligencia artificial.
Las DAO están pensadas como organizaciones que funcionan a través de reglas "programadas" en plataformas digitales basadas en tecnología blockchain. En otros términos, implica que las decisiones de los socios tienen procesos automatizados con reglas ya "codificadas".
A diferencia de una empresa tradicional, donde las decisiones suelen quedar en manos de un directorio o de los accionistas reunidos en asamblea, en una DAO las decisiones se tomarían mediante mecanismos automáticos a través de tokens.
Según los fundamentos de la iniciativa, el objetivo es ofrecer un marco jurídico para organizaciones que ya existen en el mundo de las criptomonedas y los activos digitales, pero que muchas veces operan en una zona gris desde el punto de vista legal.
"Esta incorporación responde a la aparición de nuevas formas de organización económica que, de no contar con reconocimiento jurídico, pueden operar en zonas de incertidumbre, informalidad o falta de responsabilidad claramente atribuible", menciona el proyecto.
Respecto a las responsabilidades legales para este tipo de empresas, Leopoldo García-Mansilla, socio del estudio Tanoira Cassagne, dijo a Clarín que "en cuanto al régimen de responsabilidad de las DAO, inicialmente no veo que sea un régimen distinto del régimen general que se aplica hoy para el resto de los tipos societarios que ya existen".
"En su momento, con la creación de las SAS (sociedades por acciones simplificadas) se generaron dudas similares, y la SAS demostró ser un vehículo que ayudó mucho a la creación de empresas, y a dinamizar la economía. Esperemos que este proyecto genere el mismo impacto", planteó.
Para Marcelo David, miembro del Instituto Argentino de la Empresa Familiar (IADEF), el articulado de la ley prevé que las DAO tendrán que tener una persona humana como responsable legal y que responderán con su patrimonio ante eventuales casos de daños a terceros, como clientes.
"Ya existen actividades que están regidas con blockchain, el problema surge cuando se le causa un daño a un tercero. Es bueno que se ofrezca un vehículo jurídico para eso. Queda la duda sobre si la 'tokenización' va a incluir una oferta pública, si va a ser supervisada por la CNV", dijo David.
La otra innovación es la creación de la figura de la "sociedad automatizada". Se trata de empresas que desarrollan su actividad mediante sistemas algorítmicos o agentes de inteligencia artificial y que no requieren empleados para su funcionamiento cotidiano.
Se espera que empresas ligadas a la prestación de servicios, de cobros de administración son las que podrían llegar a inscribirse como sociedades automatizadas. Es decir, hay empresas que hoy tienen otro ordenamiento societario que podrían pasar a ser automatizadas.
El proyecto establece que estas sociedades deberán identificarse como tales en sus estatutos y que responderán con su patrimonio por los daños que eventualmente puedan causar los sistemas automatizados que utilizan.
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