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infobae.com · hace 12 horas · Mariano Zalazar

Por la mora y el endurecimiento de los requisitos, el crédito en pesos al sector privado volvió a caer en mayo

Infobae

El crédito en pesos al sector privado cayó por segundo mes consecutivo, en un contexto donde la morosidad continúa subiendo y los bancos respondieron con un endurecimiento de las condiciones de acceso. La tendencia afecta especialmente a las familias, aunque las empresas también sienten el freno.

Según el análisis de la consultora Equilibra en base a datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el crédito en pesos al sector privado registró en mayo una caída de 0,1% en términos reales y desestacionalizados, luego de haber caído 1,4% en abril. Si bien la contracción de mayo fue leve comparada con la del mes anterior, el dato confirma que el proceso de freno en el financiamiento bancario en moneda local se extendió durante el segundo mes consecutivo.

Para la consultora, el estancamiento no se explica por un encarecimiento del crédito, dado que las tasas activas se mantuvieron estables durante el período. El factor determinante, según los especialistas, fue el endurecimiento de las condiciones de otorgamiento por parte de las entidades financieras, que ajustaron sus criterios ante el avance de la mora en sus carteras.

La irregularidad en los préstamos privados continúa en alza. De acuerdo con la central de deudores del BCRA, la morosidad pasó de 7% en marzo a 7,2% en abril, impulsada principalmente por el segmento de hogares, donde el indicador escaló de 11,5% a 12 por ciento. Frente a ese deterioro, los bancos optaron por endurecer los requisitos de acceso al crédito, lo que derivó en una menor colocación de préstamos en el mes.

El Perú es un país con muchos ciudadanos deudores.

Lo llamativo, es que aún dentro de este escenario, el mercado registra el nivel más alto de intermediación financiera en ocho años, medido como porcentaje de los depósitos totales canalizados al sector privado. La explicación es que ambos datos miden cosas distintas. El ratio de intermediación —que llegó al 60% en mayo según la consultora Libertad y Progreso— refleja la tendencia estructural de largo plazo, impulsada por la normalización macroeconómica iniciada a fines de 2023. Las variaciones mensuales, en cambio, capturan la coyuntura inmediata: en este caso, el endurecimiento de los criterios de otorgamiento ante el aumento de la mora. En otras palabras, el proceso de fondo sigue siendo de expansión; lo que se ajusta, por el momento, es el ritmo.

Al interior del crédito en pesos, el desempeño varió según el tipo de tomador. El financiamiento a las familias cayó 0,3% real desestacionalizado en mayo respecto a abril. El mayor retroceso se registró en préstamos personales, que bajaron 1,1%, mientras que el financiamiento de bienes durables logró mantenerse estable frente al mes anterior.

Las empresas mostraron un comportamiento distinto: el crédito en pesos al segmento corporativo creció 0,1% real desestacionalizado en mayo. Dentro de ese resultado, los adelantos subieron 0,7% y compensaron la caída en documentos a sola firma. La recuperación fue leve, pero marcó una diferencia con el segmento de hogares, donde el ajuste fue más pronunciado.

Mientras el financiamiento en pesos retrocedía, el crédito en dólares sostuvo su expansión. En mayo creció 3% desestacionalizado, lo que equivale a siete meses consecutivos de suba. El avance fue generalizado: los préstamos a empresas aumentaron 2,3%, y los destinados a personas físicas treparon 7,3%, con una fuerte expansión tanto en financiamiento de bienes durables —que subió 7%— como en tarjetas de crédito, que avanzó 8,2%.

El crédito en dólares al sector privado acumula siete meses consecutivos de expansión y el ratio entre préstamos y depósitos en esa moneda alcanzó en mayo el nivel más alto desde noviembre de 2019. (EFE)

En lo que va del año, los préstamos en dólares al sector privado crecieron cerca de USD 4.500 millones, mientras que los depósitos en esa moneda subieron algo más de USD 2.500 millones. Como resultado de esa dinámica, el ratio entre préstamos y depósitos en dólares alcanzó el 59% en mayo, el nivel más alto desde noviembre de 2019.

De acuerdo con los datos procesados por la consultora, el contexto general del crédito al sector privado combina dos tendencias simultáneas. Por un lado, la tendencia estructural de expansión de la intermediación financiera que llevó al ratio de crédito sobre depósitos totales al nivel más alto en ocho años. Por el otro, una dinámica de corto plazo marcada por el aumento de la mora y la respuesta de los bancos, que optaron por ser más selectivos en el otorgamiento de crédito en pesos, especialmente a los hogares.

El resultado de esa combinación es un sistema financiero que sigue expandiéndose en términos estructurales, pero que en los últimos dos meses registró contracciones mensuales en el segmento en pesos. Para los expertos, la evolución de la morosidad en los próximos meses será el factor que determine si ese ajuste de corto plazo se extiende o si el crédito vuelve a retomar el sendero de crecimiento.

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