Cartas de lectores: Silencio cómplice, la Justicia: ausente, impunidad
El caso Agostina no es nuevo en nuestra sociedad. Lamentablemente las declaraciones de repudio llegan de todos lados. Pero ya es tarde. Agostina no puede resucitar a pesar de nuestros reclamos. Lo más sano es denunciar todo aquello que atenta contra el ser humano antes de que se produzcan hechos tan irreversibles. El silencio es cómplice y en esto todos estamos involucrados. Pongámonos las pilas y actuemos responsablemente cada uno desde su obrar. Cuidemos la vida de los demás si queremos que los demás cuiden nuestra vida.
Lamentablemente, monstruos que secuestran, violan y matan niñas y mujeres ya son moneda corriente, que casi hemos naturalizado en esta Argentina. Pero lo más grave, creo, es nuestra justicia inoperante y hasta cómplice, que libera individuos peligrosos como el que ha sido imputado en el asesinato de Agostina Vega, que ya han cometido crímenes aberrantes. ¿Cómo tolerar el bochornoso “stand up” del fiscal Raúl Garzón, elogiando la tarea del perro que encontró los restos de la pequeña, al que quiere dar una medalla? ¿Cómo no recordar la negligencia de la jueza Ana Clara Ballester, avalada por la asesora de menores Elisa Alejandra Catán, cuando restituyeron al niño Lucio Dupuy a su madre, sin medir el riesgo de semejante decisión? Quien debería estar en el banquillo de los acusados es la mismísima justicia, que brilla por su ausencia en nuestro país desde hace décadas. Sin embargo, esos jueces y fiscales siguen en sus puestos, y hasta se los asciende, y no pagan ningún costo, ni se hacen cargo de sus habituales “mala praxis”. Estamos desamparados, desprotegidos, a la buena de Dios.
La justicia que no actúa, que no avanza y que mira para otro lado, no es justicia. Después del desfalco, de las montañas de evidencias, de lo burdo del despilfarro y el robo, la justicia está paralizada y permite al Presidente de la AFA pasearse alegremente por todo el mundo. De Europa para la final de la Champions League a Estados Unidos para el comienzo del Mundial. Mientras tanto, con una mezcla de estupor, indignación y asombro vemos como la impunidad se apodera de la escena y deja libre de culpa y cargo a personajes que gozan de poder. Nefasto.
Da tristeza pensar que a partir del 4 de junio de 1943 la Argentina detuvo su consolidación democrática en pos de un determinismo fascista al cual el peronismo le puso nombre. No escapamos al pensamiento de ser nuestro territorio el refugio oportuno del mussolinismo y hitlerismo. En nuestra sociedad se habían enquistado seguidores, entre los que se destacó Juan Domingo Perón. Fue el comienzo de la era peronista, apuntalada por una Iglesia católica ávida de retomar su injerencia en la educación. Comenzaron las persecuciones políticas, las torturas y las muertes. La degradación de la cultura, el “alpargatas sí, libros no”, el “haga patria, mate un estudiante” o el más totalizador “cinco de ellos por cada uno nuestro”.
La República todavía llora. Toda la ciudadanía debe reivindicar las libertades públicas sin olvidar que existió un “4 de junio de 1943” .
Hoy, el fútbol amateur y/o con amigos fue superado por el “exponencial” negocio y publicidad multimillonarios, no sólo en Argentina (AFA) sino en el mundo (FIFA), donde vale todo. El 24/5 se paralizó Córdoba y, según declaraciones, el 89 o 90% de las fuerzas de seguridad fue afectado al “operativo fútbol”, desprotegiendo a sus ciudadanos (gravísimo y tardío operativo Agostina). Es increíble que, en general, la policía se ocupe de las “hinchadas” y desproteja a la población. En breve arranca el Mundial, en el cual participa, inexplicablemente, la Argentina, a pesar de los escándalos AFA y sus derivados. Mientras tanto, “la danza de los millones” continúa y nada se resuelve, a fin de “ganar tiempo y aire” hasta que “se mueva la pelotita” que domine, distraiga y arrastre a las masas obnubiladas durante más de un mes, paralizando a la Argentina y al mundo. Dada la situación del país (pobreza, gente viviendo en la calle, desocupación, salarios y jubilaciones vergonzosas, remuneraciones y niveles de vida exorbitantes de muchos funcionarios públicos, escándalos, internas/externas, recortes presupuestarios), resulta lógico que nuestro país se paralice y festeje “otro carnaval”? Conclusión: ¿el fútbol es para todos, o paraliza todo?
Hace ya unos cuantos años, Tato Bores, en uno de sus recordados monólogos, relataba risueñamente los efectos de la bomba neutrónica, la cual eliminaba a todos los seres vivientes pero no dañaba en absoluto las construcciones. Su sagaz comentario inmediato fué:" Era hora que alguien se acordara de los propietarios". Recientemente el Jefe de gobierno de la CABA Jorge Macri también fue el único que en más de ochenta años en la República se acordó de los olvidados propietarios y del ignorado derecho de propiedad que señala nuestra Constitución, acabando con las usurpaciones. Es de desear que los gobernadores de las provincias hagan los propio, ya que no tienen que modificar nada, simplemente deberían hacer cumplir la Constitución. Por ello, considero que Jorge Macri que se ha hecho acreedor a un reconocimiento de la ciudadanía porteña y las Cámaras pertinentes.-
© Copyright 2026 SA LA NACION | Todos los derechos reservados. Dirección Nacional del Derecho de Autor DNDA - EXPEDIENTE DNDA (renovación) RL-2023-95334553-APN-DNDA#MJ.Queda prohibida la reproducción total o parcial del presente diario.